La Superintendencia Nacional de Salud amplió este martes las razones por las cuales negó el desmonte progresivo presentado por la EPS Sura, al argumentar que esa acción podría generar graves riesgos para el sistema, dada la imposibilidad de trasladar la prestación de servicios para los 5,3 millones de afiliados que posee.
Según el ente, la EPS Suramericana cuenta con 5.380.444 afiliados de los cuales el 84% pertenecen al régimen contributivo y representan el 20% de la participación del régimen contributivo del país.
“Así mismo, la población se concentra principalmente en la región del eje cafetero, Atlántico y Valle del Cauca, por lo que, en el dado proceso de asignación de afilados, el impacto se vería principalmente en esas zonas del país”, destacó la Supersalud, a través de la resolución en la que se negó la solicitud de Sura.
Frente a la propuesta de desmonte de usuarios de manera progresiva mediante seis traslados, desde enero del 2025 hasta junio del mismo año, la Supersalud aseguró que este plan es inviable, pues significaría un gran incremento de gastos para las principales EPS del país, en un momento donde sus estados financieros no se encuentra en óptimas condiciones.
“Frente al panorama de las receptoras, se observa que la entidad que recibiría mayor número de población en un proceso de asignación de los afiliados a la EPS Suramericana es Salud Total EPS, con un total aproximado de 3.931.232 afiliados asignados y un porcentaje de crecimiento del 79,1 %, seguida de Coosalud EPS con un total de 790.192 afiliados asignados y un porcentaje de crecimiento del 24,8% y Compensar EPS con un total de 340.116 nuevos afiliados y un crecimiento del 16,6%”, añadió la Supersalud.
Cabe mencionar que entre las principales entidades receptoras de afiliados se encuentra la EPS Coosalud, entidad que ha sido fruto de cuestionamientos en las últimas semanas por un presunto desvío millonario de recursos.
Por otro lado, la Superintendencia también informó que las tres propuestas presentadas por la EPS Sura para llevar a cabo el desmonte progresivo del sistema y de las falencias en su articulación, al confrontarlo contra el marco normativo.
Según la Supersalud, se encuentran vacíos que no pueden ser subsanados, como la falta de coherencia entre las actividades a ejecutar y la culminación de las mismas, además de las inconsistencias entre la medida pretendida y como se quiere ejecutar.
La EPS Sura manifestó presentó su solicitud de desmonte para mediados de la presente vigencia, argumentando grandes problemas en su estado financiero reflejados en puntos como el reporte de pérdidas por cerca de $360.000 millones.
/Colprensa