Diario del Cesar
Defiende la región

No te dejes llevar por el desánimo

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Por

GIULIANA

MANCUSO

El desánimo es una sensación asociada con la tristeza, que incluye cansancio. El famoso desánimo que ha tocado a nuestras puertas una y otra vez y que le hemos dado la bienvenida y ha querido quedarse de huésped por largo tiempo. ¡Ese mismo que quiere ser nuestro amigo, pero no!

Sentir desánimo en algunos momentos puede ser normal e incluso necesario: sale a la luz de nuestras vidas cosas que no están bien en nosotros y que considerábamos importante. Sin embargo, sentir desánimo muy seguido es una experiencia limitante que necesitamos solucionar.

¿Qué provoca el desánimo en nuestra vida? La misma rutina por mucho tiempo, vivir una vida sin propósito, una pérdida. La aprobación de los demás, y las comparaciones.

Sentimos desánimo porque creemos que hemos perdido algo (bienestar, autoestima, una pareja de la que consideras depende tu bienestar), caemos en la comparación (lo cual nos hace sentirnos menos o nos lleva al juicio de valor) y desgaste físico y mental, agotamiento (llevar demasiado tiempo con una rutina que no te reporta bienestar o recompensas).

El desánimo por lo general llega a nuestra vida como consecuencia de algo más, no llega por casualidad.

En las noches sentimos desaliento, nos acostamos y no conciliamos el sueño, llegan pensamientos de derrota, no queremos continuar con cosas que están en la marcha y sentimos que nada saldrá bien para nosotros.

El desánimo llega para que nosotros mismos podamos reaccionar ante situaciones, tengamos un despertar y para que podamos salir de nuestra zona de confort, esto nos hará muy bien, encontraremos nuevas oportunidades y así podemos vivir conforme a nuestro propósito.

En desánimo solo experimentamos desilusión, desesperanza y falta de motivación.  El desánimo es una emoción que deriva de otras emociones: el miedo, la inseguridad o la culpa. Sin embargo, el problema no son esas emociones, sino cómo las entiendes y gestionas.

Cuando aprendemos a gestionar las emociones comenzamos a ver la vida diferente, podemos tomar decisiones claves y que nos brindan bienestar.

Quiero aprovechar este artículo para hacerte un llamado, escuchar lo que hablas durante el día, lo que escuchas y la manera como actúas, muchas de estas cosas las hacemos desde la emoción y el ego y entristecen nuestro espíritu y aparentemente todo está bien, pero hemos dejado albergar en nuestro interior basuritas que van a incomodar por algún tiempo.

¿Por qué me siento así? los tacos están abajo. Esta es la pregunta que muchos nos hacemos en un momento determinado.

Cuando no le encuentres respuesta al por qué te sientes así, revisa lo que hablaste o escuchaste en el día. Esto es clave.

Comenzar a tener gestión emocional es imprescindible para vivir con autoconocimiento. Además, te ayudará a mejorar tu autoestima, tus relaciones y tu salud.

No busques factores externos como el uso constante del celular para salir del desánimo, o pegarte un día entero viendo películas que terminan nutriendo aún más emociones, sentimientos en ti que necesitas liberar.

¿Cuál es la solución? Busca salir, leer un libro de crecimiento, tomarte un café con un amigo, hablar con alguien, pero lo más importante, es tener un tiempo de meditación e introspección.

Salir del desánimo es posible cuando el proceso te lleva a tu propio aprendizaje personal. Te lleva a entender cómo funcionas, puedes encontrar la vía para que tu bienestar dependa de ti.

Absolutamente todo lo que experimentes y donde tus emociones se vean involucradas, deben llevarte a un crecimiento personal, debe traer una transformación en tu ser y es justo lo que hace el desánimo

Esfuérzate un poco, no está mal que el desánimo llegue, pero no dejes que invada tú corazón, no le des cabida por mucho tiempo cuando te visite, y aprende a verlo como un trampolín para llegar al cumplimiento de ese propósito especial por el cual tú estás aquí en la tierra.