Diario del Cesar
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 “Fue espantoso, en segundos se nos vino todo encima”

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“Un fuerte relámpago y posterior suspensión del servicio de energía eléctrica por unos segundos, antecedieron la tragedia. Todo sucedió en un instante, apenas alcanzamos a sentir como empezaban a caer residuos de concreto en las mesas y el piso, y de inmediato un fuerte estruendo que terminó con el desplome total de la estructura de concreto. Todos corríamos para ponernos a salvo, mientras el desespero se apoderaba de más de cien personas que estábamos en el lugar”.

Así narra Alexis Camacho Ruíz, uno de los sobrevivientes, los momentos que vivió la noche del pasado sábado en la Casa Hotel Riascos, ubicada en el complejo de casa campos en la vía a La Paz, donde se desplomó una estructura de concreto al momento en que se celebraba un matrimonio cristiano, dejando como saldo dos personas muertas y al menos 30 heridos.

“Por la gracias de Dios, al momento del siniestro, me encontraba en la puerta del salón de eventos, ya que poco minutos antes coordinábamos el trasladado de los invitados a esa zona por el aguacero con fuertes vientos que se registraba, y que incluso estaba tumbando las sillas y mesas que estaban en los espacios habilitados para la celebración”, aseguró el joven agregando que fueron unos segundos en el que la alegría se convirtió en dolor y angustia.

Otra de las personas que estuvo en el lugar de la tragedia fue Deivis Hernández Martínez, quien hacía parte de la producción audiovisual y de iluminación del evento, logrando sobrevivir a esta tragedia.

“Yo estaba en el sitio encargado de la producción de luces, video y fotografías. Por motivos de la lluvia todo se trasladó al sitio cerrado.  Luego de pasar unos minutos y de la celebración de la palabra, se iba a iniciar el brindis… en ese momento se fue la luz y todo fue confusión, gritos desespero porque había muchos niños… fue espantoso, en cuestión de segundo todo se nos vino encima”, dijo Hernández, quien recibió un golpe en uno de los pies.

Explicó que en el salón había tres puertas para salir, pero eran corredizas y al momento de intentar de salir nadie las rodaba, sino que empujaban y se perdió mucho tiempo. “Cuando sentimos fue un estruendo muy fuerte, gritos, llanto y desespero…Dios metió su mano en la vida de quienes logramos sobrevivir”.

Las personas que sobrevivieron a la tragedia, en medio de la conmoción y tristeza, siguen develando los difíciles momentos que vivieron durante el desplome de la estructura. “En medio del aguacero, se sintió un trueno y luego un estallido que siguió con un apagón eléctrico momentáneo. Enseguida la estructura se vino abajo, mientras muchas personas salimos corriendo, pero  Naileth y la niña de 13 años, trataron de refugiarse debajo de unas mesas, pero fueron aplastadas”, dijo otro de los sobrevivientes.

Por su parte, Jorge Solórzano, encargado del sonido en la celebración, aportó otros elementos que ayudarían a esclarecer las causas de esta tragedia. “Cuando empezó el aguacero todos corrimos al salón para resguardarnos de la lluvia, pero había muchas filtraciones en el techo y el agua también estaba cayendo adentro, sin embargo, era manejable y cada quien se refugiaba como podría”.

Recordó que de pronto escuchó como si algo se partía y empezó el estruendo que duró pocos segundos, ya después todo fue confusión y entre gritos y llanto todos pedían ayuda.