Diario del Cesar
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Alias ‘Pipe Tulúa’ sería el asesino

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Desde la dirección del Inpec, al mando del coronel Daniel Gutiérrez, se confirmó este hecho que se convierte en uno de los más graves en la historia de la institución, y se suma a una oleada de violencia contra directores y dragoneantes que han sido víctimas de amenazas y ataques sicariales en el último año.

Se logró establecer que las primeras hipótesis apuntan al peligroso ‘Pipe Tulúa’, quien comanda el grupo Mago, (Muerte a Guardias Opresores) y a unos panfletos que habrían llegado contra el funcionario por parte de un hombre que se identificó como ‘Pedro Pluma’.

El dragoneante Óscar Robayo, presidente de la Unión de Trabajadores Penitenciarios (UTP), denunció a través de su cuenta de X que “entre mejor labor se hace el trabajo en INPEC Colombia más víctimas son asesinadas. Hoy la víctima fue el coronel Élmer Fernández, director de la cárcel Modelo, habíamos advertido las amenazas”.

Igualmente se dijo que desde el pasado jueves 9 de mayo se conoció una grave situación que se habría presentado a las afueras del establecimiento carcelario que terminaron impactando en una pared y se conocieron aterradores panfletos “de parte de Pedro Pluma del patio cuarto para el director, que si vuelve a meter requisa para el patio le mato a la familia. Para que vean que yo sí tengo poder y si me trasladan le mato a la familia”.

Por el momento no se tiene conocimiento de quién es ‘Pedro Pluma’, pero en la escena también entra el peligroso Pipe Tuluá, comandante del grupo Mago, quien ha amenazado con descaro a los integrantes del Instituto Nacional Penitenciario, INPEC.

También se conoció que cuando ‘Tulúa’ llegó a la cárcel La Picaleña, en Ibagué, gritó a voz: “espero que la guardia tenga claro quién soy yo, llegué a mandar como lo he hecho en todas las cárceles y espero que nadie se meta en mi camino porque no temblará la mano para seguir matando guardianes. No me importa si tengo que matar capitanes, cabos, dragoneantes”.

Pero para el colmo es que este peligroso sicario, que ha sido trasladado de prisión ante las constantes amenazas, sigue llegando a otras cárceles con lujos y prepotencia.

A la cárcel La Picaleña llegó con más de 120 artículos inventariados, que fueron entregados por la esposa de este criminal, Patricia Guzmán Enríquez. Este documento, firmado por la directora encargada del penal, Liliam Patricia Rubio Escalante, es la prueba.

Lo cierto es que la incertidumbre hoy embarga a los cientos de funcionarios de las cárceles del país con la oleada de violencia que se ha desatado contra ellos./Colprensa