Diario del Cesar
Defiende la región

Ranchera y el vallenato una hermandad cultural

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Durante  mucho tiempo, artistas vallenatos han venido entronizando en sus trabajos musicales aires del folclor azteca como una reverencia por esa música que imperó en este suelo bajo la influencia de los más grandes cultores, quienes de paso sembraron ese contenido de historias que eran repetitivas en este entorno, despertando la inspiración de los rupestres músicos vallenatos  quienes adaptaron esos contenidos a la incipiente expresión que ellos cultivaban y que más tarde se volvió grande.

Fue palpable en una época el paternalismo que la ranchera ejerció en la música folclórica de esta región, pero no como una condescendencia de dominio, sino de origen, de raíces, a la que los nacientes creadores de aquí acudían para forjar su género

La hegemonía del cine mexicano por estos lares, fue un detonante para esa adopción. El territorio que hoy recorren los grandes circos, es el mismo que hace muchos años hacían otros trotamundos con menor tecnología, a los que llamaban gitanos o maromeros, los que con sus viejas carpas rodaban las películas de: Jorge Negrete, Pedro Infante, Luis Aguilar, María Félix, Antonio Aguilar, Javier Solís entre otros.

Esta única diversión en poblados como el Valledupar de la época, fue ejerciendo una aculturización en los nativos, que sorprendidos veían los galanes y las divas, en donde generalmente se imponía la voluntad del macho, es esta una de las razones por las cuales el contenido de las canciones vallenatas abordan esa temática dominante.

Isaac Carrillo, compositor vallenato, por ejemplo, siempre ha comulgado la inclinación de su estilo a los aires aztecas, incluso su sombrero que todavía lo acompaña y sus botas de charro, son apenas un reflejo de esa tendencia  que arropó por igual la inspiración de sus primeros cantos, al igual que de otros compositores y cantantes vallenatos de la época.

RECIPROCIDAD

Años después, muchos músicos de esta región, voltearon ‘la torta’ y se lanzaron hacia el norteño país, a donde llevaron notas de acordeón con las que matizaban la cumbia, muchos se quedaron y echaron raíces, tales como: Luis ‘Lucho’ Campillo y Aniceto Molina, los que después de conquistar ese mercado ‘manito’ pasaron a Estados Unidos.

Esa reconquista vallenata a México, fue seguida por otros grupos como: Los Corraleros de Majagual que tenían en esa plaza una gran acogida, esto sirvió para que individualmente músicos como Alfredo Gutiérrez y Calixto Ochoa se establecieran un tiempo por allá e incluso grababan vallenatos en ranchera y viceversa, alimentando los dos mercados.

De Alfredo y Calixto se recuerdan trabajos musicales de renombre bajo ese influjo mexicano. Alfredo Gutiérrez en los años 70 hizo una producción en Mariachis, rememorando su apego por el país norteño grabó años después los temas: ‘Adiós amor te vas’, de Juan Gabriel; y ‘Llegó borracho el borracho’, de José Alfredo Jiménez. Por su Parte Calixto Ochoa es recordado por una producción llamada  ‘María Bonita’ en donde grabó un tema donde hizo una semblanza de la afinidad de las dos culturas:

“/Yo tuve en una fiesta azteca

En la capital de Guanajuato

Los charros tocaban rancheras

Y yo tocaba vallenato

Dejando siempre por lo alto

El nombre de mi bella tierra/”.

Las generaciones de hoy no se han sustraído de esta tendencia y es por eso que en el repertorio de los artistas consagrados frecuentemente se encuentran canciones de esa cultura como lo hizo ‘Poncho’ Zuleta con un clásico de José Alfredo Jiménez: ‘Ojalá que te vaya bonito’, el artista con su jocosidad característica dijo: “Es una osadía de parte mía, pues ese era un ‘mampano’, pero, es una manera de testimoniarle mi aprecio y gratitud no sólo a él sino a la música mexicana de la cual hemos aprendido mucho, pero a la cual también hemos aportado”.

Todo ese antepasado es la génesis de los temas que se han impuesto en la fusión vallenato-ranchera y que tiene exponentes reconocidos que se inclinan por ese género tales como Farid Ortiz, quien ha grabado  canciones como ‘Prisionero de tus brazos’,  ‘Nadie es Eterno en la Vida’, y ahora en su reciente trabajo incluyó otro de la cosecha de Antonio Aguilar, ‘El Corral de Piedra’; por su parte Diomedes Díaz y su hijo Martín Elías hicieron a dúo ‘Ya Viene Amaneciendo’, y el Cacique como solista también grabó ‘Caray’ de Juan Gabriel.

‘Poncho’, aparte de la canción de José Alfredo Jiménez,  también se le conocen temas como: ‘Senderito de Amor’ y ‘La Espinita’ los que causaron furor en la voz del pulmón de oro’. Otro  cantante  apasionado por la ranchera es Silvio Brito quien en presentaciones personales hace gala de sus dotes especiales interpretando el sentimiento norteño.

En alguna oportunidad a Alfredo Gutiérrez se le preguntó el porqué de esa tendencia y dijo que “De la ranchera al vallenato hay solo un pasito. Además, la idea es estar acorde con la música popular, como quien dice: hay que estar a tono”.

Es tanto el arraigo por la ranchera en esta zona que han realizado festivales en honor a esa música en poblaciones como Codazzi y Villanueva La Guajira.