Diario del Cesar
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Badillo, un corregimiento lleno de historias

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Badillo es uno de los 26 corregimientos que hacen parte de Valledupar, ubicado al nororiente de la capital -a tan solo 40 minutos-es referente turístico, un pueblo de gente amable y acogedora, donde aún se ven las casitas de bahareque, los niños a pies descalzos, las vías de piedras y de barro y la contagiosa felicidad de los niños.

Allíse conoce poco del egoísmo, la rivalidad o los pleitos en los hogares, por el contrario, la mayoría se considera familia y se sirve mutuamente; pese a ser una comunidad marcada por el conflicto armado, afectada por amenazas, extorsiones, violaciones, asesinatos y desplazamientos.

Es un pueblo de anécdotas y de increíbles historias.Ubicado al norte de esta capital, Badillo es reconocido por su gran producción en arroz y palma de aceite,hoy día es potencia turística y cultural; su iglesiacolonial española -‘Capilla Doctrinera de San Antonio de Padua’, patrimonio nacional de Colombia- y su río, han sido fuente de inspiración como la canción ‘La custodia de Badillo’ del maestro Rafael Escalona.

Limitando al norte de La Guajira, con los municipios de San Juan del Cesar y Villa Nueva, en cercanías de los corregimientos de Patillal, La Vega Arriba y el Alto de la Vuelta, esta población hoy no sólo acoge a propios sino forasteros, como Eduardo Acosta Blanco de 71 años, quien llegó a Badillo con su padre en la época de la bonanza algodonera.

Habita en una casita de barro en frente del cementerio y el colegio del sector, vive con su esposaSahili Patricia Molina, de 32 años y el menor de los 11 que tuvo con mujeres de diferentes partes del país.

“Vivir en Badillo es una sabrosura. La gente es muy cordial. El badillero se protege mucho, además uno sale en la madrugada y nadie lo ataca. Yo me siento aquí a las 10 u 11 de la noche y no pasa nada”, aseguró.

Este hombre y su esposa trabajan ‘pepeando’, es decir, recogiendo el corozo de las palmas como lo hacen otras más familias de esta zona.

“Ya no estamos viviendo casi del arroz, sino de la palma de aceite y la ganadería. Muchos emigraron a Valledupar para buscar empleo. Vivir aquí es rico, no me cambio por nada la tranquilidad que hay aquí”, mencionó Elina Patricia Gutiérrez Manjarrez, inspectora de Badillo.

Este centro agrícola y cultural de los españoles busca ser visto por los buenos ojos de la Administración Municipal, quien llegó este lunes a la zona para poner la primera piedra de una de las vías del sector, y aunque para uno esto no es suficiente, para otros es un sueño que se comienza a cristalizar.

LA ‘CALLE DAÑA TACÓN’

 

Carmen Cecilia Guerra es una de las más antiguas pobladoras de Badillo, quien aseguró que tenía más de 20 años esperando que los gobiernos de turno pavimentaran la calle 2 entre carrera 2 y 4, denominada como la ‘Calle daña tacón’ por el mal estado en que se encontraba.

En esta vía, que va de la plaza principal, hasta el colegio y el cementerio de Badillo, serán construidos 150 metros lineales con sus respectivos bordillos y andenes, como parte de la obra del contrato 1189 de 2018, con un valor aproximado de 400.000 millones de pesos, que tiene como objeto la construcción de pavimento en concreto hidráulico en Aguas Blancas, Los Venados, Badillo, Mariangola y Atánquez.

Con esta intervención son más de 23 kilómetros de vías construidas y adecuadas por la actual Administración en todo el Municipio.

“Me siento orgullosamente contenta, porque el alcalde nos va a dejar algo, como un recuerdo. La verdad es que él no había tenido la oportunidad, digo yo, chance de hacer algo a Badillo y con esta obra estamos satisfechos”, especificó Carmen Cecilia.

Por su parte, el alcalde Augusto Ramírez Uhía, expresó: “este Gobierno ha querido ponerse a cuenta con esa deuda social histórica. No nos pueden decir que Badillo no se merecía tener estar calles pavimentadas y que esta gente en el siglo XXI no podían tener una buenas redes húmedas”.

El compromiso de la Administración local es entregar a la comunidad las obras para  las próximas fiestas del pueblo, que serán a finales de mayo y comienzo de junio.