Diario del Cesar
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Maratón judicial por los crímenes de la dictadura

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Once causas por crímenes de la dictadura argentina, que incluyen desapariciones de mujeres embarazadas y de exobreros de la multinacional Mercedes Benz, fueron reunidas en un solo proceso que arrancó ayer en las afueras de Buenos Aires y que debe terminar en un año.

Conocido como “la megacausa”, el proceso judicial aglutina los casos de 323 víctimas que pasaron por el cuartel militar de Campo de Mayo, el más importante del Ejército donde funcionaron cuatro centros clandestinos de detención durante la dictadura (1976 a 1983).

“Esta es una megacausa, un gran juicio donde se están integrando muchos casos en los que había una demora muy grande en los juzgamientos sobre todo porque hubo muchas dificultades para integrar el tribunal”, explicó a la AFP Pablo Lachener, abogado que representa a la organización de Abuelas de Plaza de Mayo.

“Representamos a alrededor de 40 víctimas, entre ellas un buen número de embarazadas privadas ilegalmente de la libertad y que han sido desaparecidas”, añadió en referencia al caso que se inició en 2007.

En Campo de Mayo funcionó una maternidad clandestina, similar a la que hubo en la antigua Escuela de Mecánica de la Armada. Abuelas de Plaza de Mayo busca a los hijos de las detenidas que fueron entregados ilegalmente a otras familias.

A las puertas del tribunal de la localidad de San Martín, Lorena y Flavia Battistiol han venido en busca de información sobre sus padres, Egidio y Juana, y sobre el paradero del hermano o hermana que debió nacer a fines de 1977.

“Esperamos justicia y también que aparezcan datos que nos permitan saber dónde están nuestros familiares desaparecidos y quiénes se llevaron a nuestro hermano o hermana. El camino lo inició nuestra abuela. Cuando comenzó este proceso estaba bien para declarar, pero como se demoró tanto en estos 12 años, su salud se ha deteriorado y hoy no está en capacidad para venir”, dijo Lorena, de 43 años.

María Ester Landaburu quiere justicia por el caso de su hermana Leonor Rosario y su cuñado Juan Carlos Catnich, secuestrados en 1977.

“Mi hermana estaba embarazada de siete meses y medio. La búsqueda la iniciaron nuestros padres, hoy no está ninguno de los dos y la continuamos los hermanos, es decir los tíos de mi sobrino o sobrina que hoy debe tener 41 años”, refirió.

En total hay 22 imputados, entre militares y policías, la mayor parte de ellos ya condenados en otros juicios.