Diario del Cesar
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Así se mueve la ‘gabinetología’ del gobierno

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El consejo de ministros que se realizará la próxima semana en la Casa de Nariño  podría ser el último al que asistirían varios de sus miembros, debido a que se hace cada vez más inminente el relevo que hará el presidente de la República, Iván Duque Márquez, en su equipo de gobierno.

Cambios que arrancaron el miércoles de la semana que termina cuando se oficializó la salida de Jorge Mario Eastman de la Secretaría General de la Presidencia de la República,  cargo que después del jefe del Estado, es el que tradicionalmente ha tenido más poder en la Casa de Nariño. Su salida ya estaba cantada, incluso el propio Eastman le había dicho unos días antes de la Semana Santa a varios de sus amigos que tan sólo faltaba definir la fecha para irse.

Eastman, como tradicionalmente hace el secretario general, es quien sabe cuál es la radiografía burocrática del Estado, es decir tiene claro en qué cargos el presidente de la República se puede comprometer a designar funcionarios que representan a los partidos que le apoyan.

Pero en estos casi nueve meses de gobierno, a él fue a quien se le responsabilizó de tener frenada la ‘mermelada’, lo que le generó un distanciamiento con los partidos e incluso con el propio uribismo, incluyendo al expresidente Álvaro Uribe, con quien habría dejado de hablar hace algunos días.

Su reemplazo es por ahora María Paula Correa, la secretaria privada del presidente Duque, considerada como la mujer que más influye en las decisiones que toma el mandatario nacional. Su paso sería transitorio, por cuanto Duque quiere que a ese cargo llegue una persona muy cercana a él como lo fue Eastman, un amigo.

El primer nombre que sonó fue el del exministro de Comercio, Sergio Diazgranados, quien habría descartado el ofrecimiento por un motivo personal que le obliga a estar viviendo en Estados Unidos, la enfermedad de uno de sus hijos. Sumado a eso el nombre de Diazgranados no cayó nada bien entre el uribismo ‘pura sangre’, esto porque él fue uno de los hombres fuertes que tuvo el expresidente Juan Manuel Santos.

El segundo candidato a ese cargo que evalúa Duque es Alicia Arango, la actual ministra de Trabajo y quien hasta antes de arrancar el gobierno ya había sonado para esa posición, porque fue la mujer fuerte de la campaña presidencial. En ella confía mucho el jefe del Estado y así lo hace de forma permanente al consultarle asuntos no sólo propios del Ministerio del Trabajo. Aunque Arango ya habría recibido el ofrecimiento, estaría dudándolo por la división que hay en el Centro Democrático.

Otro exministro, Eduardo Pizano de Narváez, es quien igualmente se menciona para ser el relevo de Eastman. Es conservador. Fue senador de Andrés Pastrana cuando existió la Nueva Fuerza Democrática, pero en los últimos años se ha dedicado a la empresa privada. Pizano y Duque son también amigos muy cercanos y es bien recibido en el uribismo.

 

LOS MINISTROS

En cuanto al gabinete es claro que se van a dar cambios en al menos tres carteras. Por haber tenido ya un desgaste, se da como un hecho la salida de Gloria María Borrero del Ministerio de la Justicia.  Su relevo estaría por los lados del liberalismo, partido que en la actualidad está en condición de independiente y muy crítico a varias acciones del presidente Duque.

Precisamente, el liberalismo fue el que lideró el hundimiento de las objeciones presidenciales a la JEP. Esta semana, en el intento de salvar al menos el punto referente a la objeción del tema de la prohibición de la extradición a los desmovilizados, se ha dado un acercamiento entre el gobierno y los liberales.

De por medio han estado los expresidentes César Gaviria y Álvaro Uribe. Un primer acercamiento se dio por parte de la senadora uribista Paloma Valencia, quien buscó a Gaviria para que su partido apoye ese tema de las objeciones. Luego se dio una reunión, larga, entre el expresidente liberal y la ministra Nancy Patricia Gutiérrez. En las últimas horas se dio una cita entre el presidente Duque y el jefe liberal.

Un senador uribista, muy cercano a Duque, aseguró que “el tema de la llegada del liberalismo está muy cercano”.  En rumorología de estos momentos además se da como un hecho que cuando el presidente decida crear el Ministerio de la Ciencia, ley aprobada al cierre del año pasado, su primer titular será un liberal.

Para el gobierno es fundamental que llegue el liberalismo, más porque desde el 20 de julio el presidente del Senado de la República será un liberal, y teniéndolo en la independencia se volvería a repetir lo de esta legislatura, que tendría un palo en la rueda para que avancen las iniciativas legislativas del gobierno.

Un cambio más, que se insiste es inminente, es la salida de la ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez. Su relevo se mueve entre dos candidatos que son uribistas. El primero el canciller Carlos Holmes Trujillo, esto porque con él, el gobierno lograría el liderazgo político que no habría logrado tener Gutiérrez en el Congreso de la República y los partidos políticos. El otro aspirante en el sonajero es Jaime Amín, actual consejero presidencial en asuntos políticos y que se ha movido muy bien en el Senado y la Cámara, incluso siendo mejor recibido que la ministra Gutiérrez.

La tercer cartera que podría tener un relevo es la salida de Andrés Valencia del Ministerio de Agricultura, cargo al que se rumora estaría llegando alguien de Cambio Radical, sin que sea un vargasllerista. Precisamente el exvicepresidente Germán Vargas Lleras, en febrero pasado, aseguró que él no tendrá relación alguna con el gobierno y que si la misma se da será con los congresistas de Cambio Radical.

El otro ajuste que habría analizado el jefe del Estado es en la dirección de Planeación Nacional. Gloria Alonso, su actual directora, tan sólo estaría esperando que sea aprobado la otra semana el Plan Nacional de Desarrollo en el Congreso, tema por el cual se habría desgastado por la serie de micos que se le han colgado a la llamara hoja de ruta del gobierno nacional.

 

¿MOCIÓN DE CENSURA?

Una razón más que pesaría para que el presidente Duque esté pensando en hacer pronto un reajuste en su equipo de gobierno, son los rumores de una moción de censura a alguno de sus ministros, como por ejemplo a la de Justicia, Gloria María Borrero o al de Ambiente, Ricardo Lozano.

La moción de censura es la figura constitucional que hasta ahora no se ha aplicado en lo corrido de los 28 años de vigencia de la carta política, y la misma permitiría que el Congreso de la República vaya por la ‘cabeza’ de uno de los ministros del gabinete. La misma ya la han pensado en la oposición y en sectores del liberalismo para que se tramite en la Cámara de Representantes, en donde fue evidente, luego de la votación de las objeciones, que el gobierno no tiene las mayorías. Con una reforma reciente, se señala que si la mayoría calificada de una de las cámaras (Senado o Cámara) aprueba la moción se debe ir el ministro. Antes era que ambas corporaciones debían tener esa mayoría.

De tomar fuerza esa idea, habría mucha posibilidad que uno de los ministros de Duque pudiera caer, lo que agravaría la crisis de gobernabilidad por la que pasa su administración en este momento. Esta posibilidad apuraría algunos cambios en las carteras./Colprensa.