Diario del Cesar
Defiende la región

DUQU 2.0

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Con las andanzas de los Estados Unidos por el mundo, cometiendo toda suerte de  abusos, iniquidades y fechorías contra gobiernos y estados que no le simpatizan, pueden escribirse, y de hecho se han escrito, volúmenes completos. Desde la aparición de la URSS, y con ella del modelo económico, social y político socialista, USA emprendió una campaña peor que la de Matternich y Guizot persiguiendo el Manifiesto de Marx y Engels por Europa. Su obsesión en la creencia de la sacralidad del sistema económico  capitalista, del cual se ha erigido en gendarme,  ha conducido a sus gobernantes a perpetrar crímenes de lesa humanidad y a sostener regímenes inhumanos a lo ancho y a lo largo del mundo. No le ha importado la estela de delitos que cometieron aquellos, si por encima estaban o están los principios del sacrosanto sistema, que vino al mundo “chorreando sangre por los poros”. Es más de lo mismo lo que sigue hoy con los precursores del supremacismo y el racismo ultraconservador del régimen de Trump, ensañado con el gobierno de Venezuela, que  soporta hace ya dos décadas la injerencia y el intervencionismo estadounidense.

     Sabedores del fracaso de todas las estrategias puestas en boga, que le dieron resultados en algunos países en donde el Plan B fueron las dictaduras militares fascistas, Estados Unidos ha pasado de la criminal guerra económica, del cerco diplomático, de las amenazas sistemáticas de invadirla, del intento de violar sus fronteras, con la complicidad de gobiernos continentales; de promover desórdenes callejeros y del pillaje financiero internacional a sus cuentas en el exterior, al expediente de la ciberguerra.Es la hipótesis que están a punto de develar ingenieros y científicos nacionales y rusos que analizan las causas de los apagones al sistema eléctrico nacional de la nación hermana:un ataque cibernético contra el sistemaSCADA, software del cerebro electrónico que controla de manera computarizada las funciones de la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar de Guri.

 En otras palabras, Estados Unidos, en su plan de agresiones contra el gobierno bolivariano, repite esta práctica, que ya había aplicado contra el Plan nuclear pacífico de Irán, que le costó dos años de atraso, cuando usó el llamado virus Stuxnet, que tomó el control de 1000 centrifugadoras, necesarias para purificar y enriquecer el uranio para convertirlo en combustible nuclear. Ahora, en una fase dos, USA hace uso de un virus al que han denominado DUQU 2.0. (Casi Duque, por obra y gracia de los gringos).De acuerdo a comunidades de especialistas en el área de ciber seguridad, Duqu 2.0 fue probablemente identificado como responsable de los apagones actuales en Venezuela. Aunque la información aún no es oficial, se da por hecho que es la causa de esta acción criminal que busca  causar mayor daño, sufrimiento y conmoción al pueblo venezolano.

     El peligro que hoy enfrenta la nación bolivariana de quedarse a oscuras no es por la incompetencia o el anacronismo de su sistema político, ni por la “incapacidad de su gobierno”, como repiten plumíferos y cagatintas del mundo a través de medios que explotan las matrices de opinión. Lo que pone en riesgo, no solo su sistema eléctrico si no su infraestructura industrial, en especial la petrolera, es quetodo en Venezuela, en su grandísima mayoría, fue diseñado por empresas occidentales.

Venezuela sufre el primer acto de ciberguerra contra un sistema eléctrico nacional cuyo impacto afecta a millones de seres humanos.