Diario del Cesar
Defiende la región

Inversiones para para la energía no convencional

202

Colombia dará impulso a un proceso de reformas de su sector eléctrico para mejorar y ampliar el servicio, reducir la vulnerabilidad al cambio climático, diversificar la matriz energética con la incorporación de más fuentes renovables no convencionales (solar, eólica y biogás) y aumentar las interconexiones internacionales con ayuda de un préstamo de US$600 millones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El préstamo es el segundo de una serie de dos operaciones independientes pero vinculadas técnicamente bajo la modalidad de préstamo Programático Basado en Política (PBP).

Los fondos contribuirán a la sostenibilidad del sector energético colombiano a través de un proceso de reformas de políticas y acciones concretas que permitan asegurar la oferta eficiente tanto en el Sistema Interconectado Nacional (SIN) como en las Zonas No Interconectadas (ZNI). En estas últimas, el énfasis estará puesto en el impulso a fuentes no convencionales de energía renovable (Fncer).

Para ello se propone diversificar la matriz energética con fuentes alternativas, incrementar los intercambios de energía a nivel internacional; establecer medidas que permitan aumentar y garantizar la oferta de gas natural para generación eléctrica; impulsar la eficiencia energética; y optimizar el funcionamiento del Mercado de Energía Mayorista.

El programa contempla asimismo políticas y acciones encaminadas a asegurar la oferta de gas natural para el sector eléctrico con la implementación del plan transitorio de abastecimiento de gas natural que incluye la construcción de una planta regasificadora en la zona del Pacífico y un gasoducto asociado. También buscará promover las transacciones internacionales de electricidad, en particular al avanzar en el desarrollo del marco regulatorio y operativo que facilite ese tipo de operaciones con países vecinos.

Asimismo, se busca avanzar en la cobertura eléctrica con nuevas tecnologías, racionalizar los subsidios,  gestionar mejor la demanda, incrementar la resiliencia del sistema eléctrico al cambio climático, e implementar políticas de género y equidad en el sector.

Fundado en 1959, el BID es una de las principales fuentes de financiación a largo plazo para el desarrollo económico, social e institucional de América Latina y el Caribe. El BID también lleva a cabo proyectos de investigación de vanguardia y ofrece asesoría estratégica sobre políticas, asistencia técnica y capacitación para clientes públicos y privados en toda la región.

Defensores de los sistemas de generación ‘no clásicos’, como el eólico, solar, biomasa y microgeneradoras hídricas, representados en SerColombia, afirman que el actual marco regulatorio, en términos de instalación, no permite la competencia en igualdad de condiciones con las fuentes convencionales. Y recalcan que desde el punto de vista costo-beneficio sería más competitivo el Sistema Interconectado Nacional (SIN) si articulan las no convencionales.

Para las empresas del sector que adelantan proyectos de generación no convencional, el desafío es lograr mantener la matriz con todas las fuentes de generación: hídrica, térmica, solar, y eólica.

Uno de los ejemplos sobre el mejor aprovechamiento de la energía renovable es el parque eólico Jepírachi, proyecto de EPM localizado entre el Cabo de la Vela y Puerto Bolívar.

Tiene una capacidad instalada de 19,5 MW de potencia nominal, con 15 aerogeneradores de 1,3 MW cada uno, sometidos a los vientos alisios que soplan casi todo el año en esta parte de la península, a un promedio de 9,8 metros por segundo.

Recientemente, la Upme dio vía libre para que en los próximos meses se construyan las obras para extender una línea de transmisión desde este parque eólico a la red del SIN. Por su ubicación geográfica, Colombia posee un gran potencial ambiental y climático para desarrollar proyectos de energía no convencional.