“La trata de niños no reconoce fronteras”
Hace un mes se estrenó la película ‘Sonido de Libertad’ en la ciudad en la que vive Timothy Ballard junto a su esposa y sus nueve hijos, dos de ellos adoptados, y quienes fueron rescatados de una red de trata de niños que opera en distintos países del Caribe.
Fue la primera vez que vio esta película, basada en su vida y su labor de rescatar niños de estas redes internacionales que secuestran niños, en compañía de su esposa y la mayor parte de sus hijos, los que ya están en edad de poder ver una historia sobre una tragedia global que en los últimos años no ha parado de crecer.
«Un kilo de cocaína lo puedes vender solo una vez, a un niño lo puedes vender más de 15 veces al día por más de diez años», dicta su personaje que en la película es interpretado por Jim Cavizel.
«Yo siempre quise ser un papá como el mío, siempre presente, era nuestro entrenador de deportes y estuvo en cada uno de nuestros momentos, pero nunca pude, mi trabajo no me permite estar en casa. Con la película mis hijos entendieron de qué se trata mi trabajo, ahora comprenden por qué he estado ausente», comentó Timothy Ballard.
Su historia es inspiradora por donde se le vea. Siendo agente especial para el Departamento de Seguridad Nacional, logró generar operativos qué terminaron en la captura y condena de cientos de pederastas en Estados Unidos, pero no con el rescate de sus víctimas, la mayoría de ellas en países de América Latina, África y Asia.
Eso lo motivó, a unos meses de lograr su jubilación, retirarse de su trabajo, y con el apoyo de su familia, salir a luchar para desenmascarar las organizaciones delictivas que se dedican a este tipo de tráfico humano.
La película, cómo sucedió en la vida real, llevó a Tim al rescate de un niño de Centroamérica en la Frontera de México con Estados Unidos, y saber que su hermana también había sido víctima de este delito.