La Corte Suprema de Estados Unidos anunció ayer que examinará en los próximos meses si los homosexuales y las personas transgénero están protegidos por la ley federal que prohíbe la discriminación en el lugar de trabajo.
El máximo tribunal de justicia del país dijo que abordará tres casos sobre el tema a más tardar en el otoño boreal, con una decisión esperada para 2020.
Dos casos refieren a empleados homosexuales que alegan haber sido despedidos debido a su orientación sexual. El otro concierne a una persona despedida de una funeraria luego de informar a su jefe su intención de cambiar de sexo.
La Corte Suprema, integrada por cinco jueces conservadores y cuatro progresistas, tendrá que decidir si la Ley de derechos civiles de 1964, que prohíbe la discriminación en el lugar de trabajo por motivos de raza, color, religión, sexo o etnia, también se aplica a la orientación sexual y la identidad de género.
A falta de una sentencia del máximo tribunal de Estados Unidos, cortes inferiores han emitido decisiones contradictorias.
Así, Donald Zarda, un instructor de paracaidismo de Nueva York, ganó un juicio en ese estado tras ser despedido por ser homosexual, mientras que el asistente social Gerald Lynn Bostock perdió en un caso similar en Georgia. Ambos expedientes serán examinados en la misma audiencia, decidió la Corte.
“Cuando mi hermano me dijo que había sido despedido, me sorprendió”, dijo Melissa Zarda, quien reanudó la lucha judicial de su hermano Donald después de su muerte en un accidente en 2014.
“No podía creer que uno pudiera ser despedido por ser homosexual, pensé que era ilegal, espero que la Corte Suprema diga que lo que le pasó a mi hermano estuvo mal”, añadió en una declaración.
El abogado de Zarda, Greg Antollino, subrayó la importancia de este caso “porque se trata de la dignidad humana básica y la promesa de un trato igual para todos”.