Por
ALBERTO
LÓPEZ FAJARDO
En época de grandes convulsiones políticas, guerras, hambrunas y discusiones tecnológicas de todo tipo, -donde el fusil vale más que la palabra y el diálogo- referirse al idioma castellano, constituye per se una quimera, en el recuerdo histórico lejano que representa el origen y fortalecimiento del medio de comunicación utilizado por más de 600 millones de personas en el mundo.
Derivado del latín vulgar -el que hablaba el pueblo o la gente de baja cultura- durante la edad media, sólo hasta comienzos del siglo XVIII, con motivo de la creación de la Real Academia de la Lengua Española en 1.714, el rey Felipe V lo instituyó como la lengua oficial de España. El proceso de colonización de América por los españoles trajo hasta estas tierras en los siguientes siglos su aplicación y su influencia en nuestras culturas. El 23 de abril es el día escogido para la celebración del día mundial del idioma español, que en Colombia se rememora desde 1.938, así erigido en la administración liberal de Alfonso López Pumarejo.
El idioma representa el mejor instrumento de comunicación para la supervivencia de la humanidad, para el comercio, para los entendimientos políticos, para resolver los conflictos, para el mundo empresario, para el turismo, pero también ha sido un oasis para el espíritu, donde poetas, literatos, prosistas, escritores, editores, traductores, han descrito con su pluma y con su arte la belleza del alma y la expresión de la materia El día universal del idioma se conmemora en homenaje al escritor del libro más traducido de todos los tiempos en todos los idiomas: Miguel de Cervantes Saavedra. Y para recordar su muerte un 23 de abril de 1.616. El autor del “Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha”, es considerado el arquetipo de la expresión magnífica del idioma patrio y también de la literatura mundial.
En la América hispana podríamos mencionar muchos de estos exponentes de nuestro idioma, tanto en la literatura como en la poesía, cuyos escritos han recorrido el mundo como insuperables modelos de expresión e ingenio literarios: Andrés Bello, Gabriel García Márquez, Alejo Carpentier, Mario Benedetti, Carlos Fuentes, Juan Rulfo, César Vallejo, José Luis Borges, Gabriela Mistral, Miguel Ángel Asturias, Julio Cortázar, Isabel Allende, y algunos otros, quienes con su imaginación y su pluma excepcional han resaltado en sus obras los valores del idioma y representan los verdaderos emblemas de nuestra lengua castellana.
Y de este prodigioso grupo, advirtiendo la necesaria brevedad de mi escrito, quiero destacar por su reconocida importancia en el contexto universal a los siguientes prototipos de la prosa y la poesía del idioma español en América: Don Andrés Bello, humanista, educador, jurista, poeta venezolano. Maestro de Simón Bolívar, radicado en Chile hizo la traducción del Código Civil Francés para América; Gabriel García Márquez, portentoso creador del realismo mágico en Colombia y genial autor de la más leída y traducida novela de la literatura reciente Cien Años de Soledad. Premio Nóbel de literatura en 1.982; Pablo Neruda, poeta chileno de quien Gabo dijera que fue el más grande poeta del siglo XX en cualquier idioma. Su obra Veinte Poemas de Amor y una Canción Desesperada, recorrió el mundo por su irrepetible riqueza literaria y su concepción poética. Ganó el Premio Nóbel de Literatura en 1.971; Octavio Paz López, abogado, escritor, ensayista y poeta mexicano, en cuya obra cumbre El Laberinto de la Soledad, analiza los procesos de transformación de la sociedad mexicana después de la Segunda Guerra Mundial, haciéndole merecedor del Premio Nóbel de literatura en 1.990.
Loor a estos prodigios del idioma español.
En homenaje a sus muy reconocidos méritos literarios, analicemos algunas significativas frases de estos oriflamas del idioma español, sin importar quien las haya dicho: “En algún lugar de un libro hay una frase esperándonos para darle un sentido a la existencia”. “Aprender a dudar es aprender a pensar”. “El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”. “La pluma es la lengua del alma”.
*Abogado laboralista*Profesor universitario*Escritor