Con ‘respirador artificial’ avanzó la reforma a la salud en la Cámara
La Comisión Séptima de la Cámara de Representantes negó la proposición de archivo de la reforma a la salud que presentó el Gobierno Nacional y la mantiene con vida para continuar con su discusión en la célula legislativa, en medio de un complicado panorama que todavía no garantiza que pase tal y como se presentó al Congreso de la República.
En total fueron 17 representantes los que votaron en contra de hundir el proyecto de ley, mientras que solo cuatro buscaban que la ponencia fuera aprobada para que la reforma del gobierno del presidente Gustavo Petro sufriera un revés sin siquiera haber empezado la discusión en firme.
Precisamente, el mandatario colombiano agradeció a la Comisión Séptima por la labor adelantada: “Agradezco profundamente a la Comisión Séptima de la Cámara de Representantes que haya rechazado la ponencia de archivo de la reforma a la salud. 17 votos por 4 a favor. Excelente”, trinó el jefe de Estado desde Estados Unidos, donde adelanta agenda de trabajo.
El debate este miércoles arrancó sobre las 2:00 de la tarde con el llamado a la lista y la confirmación de quórum, mientras que Comisión de Ética de la Cámara anunció su decisión sobre la recusación a los congresistas sobre las 3:00 de la tarde, lo que dio largas con la negación de las mismas para el inicio formal del debate.
En el debate participaron todos los representantes exponiendo sus necesidades frente a la reforma y las situaciones complejas que atraviesa el sector salud en Colombia, entre ellos Juan Felipe Corzo, del Centro Democrático, quien presentó la ponencia de archivo sobre el proyecto.
Corzo manifestó su desacuerdo “con la estatización y burocratización del sistema de salud” y solicitó que el debate se haga incluyente y sin presiones políticas, por lo que propuso a su vez una “consulta popular”, para que la ciudadanía decida sobre la reforma de salud.
La representante Betsy Pérez, de Cambio Radical, explicó que la reforma ase debía archivar porque “no permite la libre escogencia de los usuarios y habría afectaciones estructurales del sistema, no es este un óptimo trámite que deberíamos darle a una reforma tan importante para los colombianos”.
El ministro del Interior, Alfonso Prada, fue uno de los protagonistas de la tarde, ya que en medio del debate pasó por cada uno de los puestos para hablar con los representantes y que participaran de manera unánime y conscientes de que el país necesita cambios positivos en el sector salud.
Al debate asistieron el presidente de Colpensiones, Jaime Dussán; las ministra de Vivienda, Catalina Velasco; de Trabajo, Gloria Inés Ramírez, quien cumple funciones presidenciales por el viaje del presidente Petro a Estados Unidos; de Cultura Jorge Ignacio Zorro; y de Comercio, Industria y Turismo, Germán Umaña.
Se espera que en las próximas horas se dé a conocer la fecha para dar continuidad al debate de la Reforma a la Salud, donde tendrán que estudiarse a fondo las ponencias presentadas por el Gobierno Nacional y el Partido Liberal.
LA NUEVA PONENCIA
El Adres asumiría como pagador único y efectuaría los giros directos a los prestadores, proveedores de salud y otros agentes. El nuevo texto le mantiene las facultades para adelantar las verificaciones para el pago, haciendo y contratando auditorias. En este último punto, uno de los cambios es que podría realizar convenios con EPS, Gestoras u otras entidades para realizar las auditorias y la gestión del riesgo financiero.
El Adres llevaría un registro permanente y detallado de cada servicio prestado y pagado en Colombia, con datos de quién recibió el servicio, el municipio donde se prestó, la institución que lo prestó, el diagnóstico y otras variables de relevancia. Tendría que disponer de un sistema de recepción, revisión y auditoría de cuentas médicas y evaluación de la calidad. Hoy esa función recae en las EPS. El Gobierno señala que las Gestoras podrán adelantar procesos de auditorías en mediana y alta complejidad.
La enmienda además, elimina el artículo 87 que describía los llamados “Fondos Territoriales de Salud”, una figura que los partidos habían criticado por burocrática, pero mantiene el artículo 91 que habla de los “Fondos Departamentales y distritales de Salud”. Estas entidades estarían integradas por los recursos que departamentos y distritos les asignen de rentas, contribuciones y transferencias SOAT y recursos destinados a la salud de las cajas de compensación. Estos fondos destinarían esos recursos a las instituciones de salud del Estado de mediana y alta complejidad para su funcionamiento.
LOS CAPS
El Estado (a través del Ministerio y de sus direcciones regionales) tendrá mayor participación en la coordinación a través de los CAPS, aunque esta figura pueda ser mixta o privada (las Gestoras podrían conformar sus propios CAPS). Como desde el principio ha propuesto el Ministerio, los colombianos tendrían que inscribirse al CAPS más cercano a su hogar, pero podrían solicitar ser atendidos, si así lo necesitan, en otro cercano a su lugar de trabajo o de estudio. Si se mudan, tendrían que hacer de nuevo la inscripción.
Los CAPS que sean de naturaleza pública se deberán organizar como Instituciones de Salud del Estado del nivel primario y entre sus funciones, además de prestar servicios de salud en ese nivel (y que podría incluir, dice la ponencia, medicina alternativa y saberes ancestrales autorizados por el Ministerio), estará la caracterización de su territorio de salid a través de los equipos extramurales, la elaboración de planes de salud familiares e individuales y contribuir a la elaboraciones de políticas de salud pública en sus zonas.
La enmienda define que los CAPS tendrá que articularse con las Gestoras (algo que no estaba tan claro en la anterior ponencia) en los sistemas de referencia y contrarerencia, “intercambiarán información constantemente y monitorearán el uso racional de los servicios y tecnologías de su población con el fin de garantizar la pertinencia y eficiencia del gasto”. Los CAPS y las Gestoras también deberán evaluar sus resultados en la gestión de la salud.
Este es el articulado, a grandes rasgos, que casi logra un acuerdo entre los partidos Conservador y de La U y que aplazó el debate de la reforma hasta en cuatro ocasiones. Es el texto con la que el Gobierno aún intenta convencer a su coalición para que vote a favor de una de sus reformas sociales más importantes.
/Colprensa