Diario del Cesar
Defiende la región

Valledupar 469 años de leyenda

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Entre un espectacular valle enmarcado por la Sierra Nevada de Santa Marta y la Serranía Perijá se ubica Valledupar capital del Cesar.  Fundada por Hernando de Santana, el 6 de enero de 1550. Esta población se estableció a orillas del Guatapurí y fue nombrada el Valle de Upar en homenaje a ese gran cacique Eupari, líder indígena que gobernaba la región por la época de la llegada del conquistador español Francisco Salguero.  A través de la historia se conocen cambios significativos y el afianzamiento su idiosincrasia.  Acontecimientos históricos que hablan de su tesón, de su gente y la riqueza de su folclor como elemento emprendedor.

Valledupar es una bella ciudad, es uno de los principales centros musicales del país por ser la cuna del vallenato, debido a esto, uno de sus más atractivos turísticos, es el Festival de la Leyenda Vallenata; conscientes de la fuerza de ese acervo cultural y de la necesidad de hacer que se mantenga con los años y se hiciera más vigoroso, más conocido, La cacica Consuelo Araujo, Alfonso López Michelsen y el maestro Rafael Escalona, se arriesgaron a crear en 1968 el Festival de la Leyenda Vallenata donde ha ido evolucionando al compas del desarrollo social y económico de Valledupar.

Valledupar es una ciudad, atractiva y crece a un ritmo rápido, por lo que se convertirá en un ejemplo muy significativo para la región y un icono de en qué ciudad queremos vivir. El que recorre pueblos y barrios se contagia de la hospitalidad de sus habitantes, de sus calles llenas de historia, eso se aprecia al recorrer las glorietas, ‘El Santo Ecce Homo’, un icono de la ciudad; ‘La Sirena’: ubicada en un pequeño altar de piedra a orillas del río Guatapurí. ‘La Pilonera Mayor’: ubicada a un costado del parque de la Leyenda Vallenata, en honor a Consuelo Araujo Noguera.  ‘La María Mulata’: llamada también ‘La cocinera’, regalo del pintor y escultor colombiano Enrique Grau por la celebración de sus 450 años.  Los Poporos: referente a las tribus indígenas (kankuamos, arahuacos, koguis) de la sierra Nevada de Santa Marta.  ‘Los Gallos’: hace referencia a la pelea de los gallos.  ‘Mi Pedazo de Acordeón’: símbolo de todos los acordeoneros de la región, realizado por el escultor Gabriel Beltrán en honor al primer rey Vallenato Alejandro Durán.  ‘La revolución en marcha’: representa a los campesinos en busca de justicia y democracia sobre la propiedad de sus tierras.  ‘El obelisco’: diseñado por el arquitecto Carlos García como homenaje a “La Vida “.  ‘Folclor vallenato’: en este apreciamos los instrumentos principales: acordeón, guacharaca, y caja.  ‘Homenaje al viajero’ elaborado en fibras de vidrio por los estudiantes de la Escuela de Bellas Artes bajo la dirección  de doña Edith Castro Rodríguez.

Lugares como ‘La casa de Beto murgas’, donde funciona el Museo del acordeón.   ‘La escuela ambiental’,  ‘El callejón de la purrututu’, de casas antiguas donde se puede apreciar la arquitectura de aquella época, se encuentra ubicada en el barrio Cañaguate.  ‘La plaza Alfonso López’, rodeada de restaurantes y tiendas de artesanías típicas de la región.   ‘Calle grande’: donde apreciamos las bellas artesanías elaboradas a mano, por mujeres y hombres artesanos de la región.

Corregimientos como Patillal, tierra de compositores; La mina…  Valledupar, en sus 469 años, inicia con una nueva era de progreso y modernización, tierra llena de alegría de realizaciones de sueños de paz y de esplendor.