Diario del Cesar
Defiende la región

Una semana negra para el gobierno

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Definitivamente el miércoles de la semana pasada fue un día negro para el gobierno Duque. Le pasó de todo, y las consecuencias son evidentes: un deterioro tremendo en la imagen del gobierno y una creciente sensación en el país de que las cosas andan muy mal. Así lo muestran las distintas mediciones que le toman el pulso a la sociedad. Se les cayó en la Cámara de Representantes la posibilidad de que el presidente Duque objete la JEP y aunque se sabía de antemano, no pudo hacer nada. No tiene definitivamente la persona adecuada manejando las relaciones con el Congreso porque si lo fuera, Jaime Amín ha debido dejarle muy claro al gobierno que esto le iba a suceder y evitar este descalabro.

Simultáneamente sucedió lo de la Minga que así lo quieran presentar como una falla solo de los indígenas, para el país es evidente que el gobierno sufrió un costo probablemente innecesario. Si Duque fue y se ubicó a 200 metros de la plaza y era evidente que no se iba a mover de allí, de antemano se debería saber que la Minga no aceptaría un cambio de lugar de la reunión. Entonces para que fue. Pésimo manejo de sus asesores que además dejaron una muy mala imagen corriendo a montarse en el helicóptero, lo que mostró la imagen de una huida.

Pero la semana no terminó ahí. Trump, supuestamente el mejor amigo de Duque, lo acusó de temas muy graves y coloca al país junto con sus peores enemigos, los países centroamericanos de donde están saliendo miles de ciudadanos acosados por la pobreza, para llegar como indocumentados a Estados Unidos. Colombia siempre se ha visto con razón, como un país que lejos de complicarle la vida a Estados Unidos se ha comportado como su aliado. Por lo menos así lo creía Duque hasta las últimas arremetidas de Trump directamente contra él.

Como si le faltaran líos, se le ha complicado también la supuesta aprobación de sus objeciones a la JEP en el Senado, con el retiro de David Name de la Comisión que evaluaría el tema. Es decir, al paso que van las cosas no va a poder frenar el rechazo a sus tristemente célebres objeciones a esta justicia especial para la paz. Donde están los consejeros políticos de la presidencia, pero más aún, con lo sucedido lo que se evidencia es que el presidente está demostrando nuevamente que su olfato político no existe y se distrae cada vez más.

A este complejo panorama se le deben agregar las expresiones de desesperación de miembros de su partido que no solo hacen afirmaciones inadecuadas, sino que están dedicadas a insultar para llenar páginas que cada vez son más negras. Se percibe entonces un presidente sin control de la situación y además un partido de gobierno desesperado, descoordinado, sobresaliendo por conceptos inaceptables y expresiones francamente irrespetuosas.

Si esta semana fue negativa, no se ven cambios en el futuro próximo porque nada más complejo que manejar un país como Colombia cuando se ha perdido liderazgo y credibilidad en el equipo de gobierno. Y solo van ocho meses. O reconocen sus problemas o estos años de gobierno van a ser realmente una pesadilla no solo para el Primer Mandatario sino para los colombianos, que se sentirán perdidos.

*ExMinistra de Estado