Diario del Cesar
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Hasta el 2003 se coronan los reyes vallenatos en la plaza ´Alfonso López´

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Alberto ‘Beto’ Rada luego de 14 participaciones ganó el Festival Vallenato, es de una de las escuelas más puras en la ejecución del son, hijo del juglar ´Pacho’ Rada, autor de ‘La Lira Plateña’, y el ‘Tigre de la Montaña’

Por
WILLIAM
ROSADO RINCONES

Pasado el primer Rey de Reyes en el que como se ha referenciado ganó Nicolás Elías ‘Colacho’ Mendoza, el Festival Vallenato retomó su rumbo y en 1988 vio coronar a un muchacho que venía de la escuela del Magdalena, perteneciente a una dinastía poderosa en Pivijay  y en cuya cabeza siempre brilló, Abel Antonio Villa,  llamado ‘El Padre del Acordeón en Colombia’ debido a que aparece como el primer vallenato en grabar un obra en la pasta fonográfica. Villa había ganado la categoría de aficionados en 1974, segundo en profesional en 1978 y 1979.

Para este época del certamen venía aflorado otra generación de acordeoneros, fue así como en 1989 un muchacho de nombre Omar Geles Suárez, al que apodaban ‘El Diablito’, se alzó con el primer lugar, superando a Gonzalo Arturo ‘El Cocha’ Molina, un pollo que traía una buena cuerda de descendientes como lo era la familia  Molina de Patillal. Fue un Festival cerrado en la competencia, pues El Cocha’ tenía una gran barra, pero el pueblo-pueblo respaldaba a Omar, a quien pasearon en hombros una vez conocido el veredicto que dejó a Molina en el segundo puesto y a Alberto ‘Beto’ Rada en el tercer lugar.

Ese segundo lugar del festival no amilanó a Gonzalo ‘El Cocha’ Molina y por el contrario llegó con nuevos bríos y más experiencia en 1990, en esa competencia le ganó a un veterano acordeonero como Ismael Rudas, además de Gabriel Julio, Marcial Luna y Jesualdo Bolaño.  Como novedad elguacharaquero y vocalista de ‘El Cocha’ fue,  el hoy destacado cantante Iván Villazón, con quien hacía pareja musical a nivel comercial. Al final, el segundo lugar fue para Gabriel Julio y el tercero para Ismael Rudas.

CAYÓ JUANCHO ROIS

El concurso de 1991 volvió a revivir las confrontaciones por el fallo emitido en una repleta plaza Alfonso López que deliraba con las notas del vigente para entonces, Juancho Rois, que estaba en el curubito al lado de Diomedes Díaz, la emoción lo traicionó en pleno concurso y, tal vez, por estar familiarizado conlos bailes, confundió el escenario y se apartó un poco de los reglamentos y comenzó un ‘jamaqueo’ en el acordeón, mientras los asistentes enloquecían con sus notas. Mientras el público lo aclamaba, el jurado desaprobó la ejecución y le dieron el primer lugar a un mozalbete que apenas aparecía en los festivales,se trataba de Julián Rojas, de San Andrés Islas, quien había participado porque el mismo ‘Juancho’ Rois lo inscribió y le prestó los acordeones.

Ahí fue Troya, la turba protestó y nuevamente la policía tuvo que actuar, los manejadores de Rois se subieron a la tarima y se lo llevaron en medio de discusiones e improperios contra los directivos del certamen, y del jurado, integrado por: Rodrigo Barraza Salcedo, Armando Benedetti, Emiliano Zuleta Díaz, Orangel ‘El Pangue’ Maestre y Alberto ‘Beto’ Villa.

Lo curioso del ese festival, fue que el muchacho que le ganó a ‘Juancho’ Rois, lo hizo con un acordeón que Rois le prestó. A Juan le dieron el segundo puesto yel tercero para Gabriel Julio. Muchos conocedores argumentan que fue un error histórico no haber coronado a ‘Juancho’ Rois, por todas sus calidades y losque en imagen representaba para el vallenato.

OTRA PARA LOS LÓPEZ

En 1992 volvió un miembro de la dinastía López del municipio de La Paz, a ceñirse otra corona profesional, correspondiéndole a Álvaro, hijo de Miguel Antonio López Gutiérrez, quien se había coronado en el quinto Festival y sobrino de ‘El Debe’ López quien ganó en 1980. Como atractivo de esta versión estaba la presencia de Gabriel García Márquez quien oficio de jurado, ya lo había hecho en 1983. El segundo lugar fue para Jesualdo Bolaños y el tercero, otra vez, para Gabriel Julio.

La versión número 23 en el año 1993, se la llevó la reconocida escuela del Son, de Plato y El Difícil, Magdalena, un hijo del maestro Pacho Rada, Alberto Rada Ospino, quien llevaba 14 presentaciones en el Festival, hasta que se le dio, después de tantas luchas, en los que ocupó  segundos y terceros lugares. Se le llamó popularmente ‘El Gallo’ Negro, tenía la particularidad que todos los temas que presentaba eran de su autoría. En segundo lugar quedó Ciro Meza Reales y en tercero Orangel ‘El Pangue’ Maestre, de Villanueva, La Guajira. Al año siguiente, se ganó Julio Rojas Buendía, su segunda corona, es el único con dos triunfos, después de Alfredo Gutiérrez, que tiene tres ganadas en el concurso ordinario.

En el año 1995, la sabana volvió a conquistar otro reinando en las manos de Freddy Sierra, de Sahagún, Córdoba, llevaba varios intentos, hasta que llegó enchufado y se coronó en medio de los aplausos de la inmensa colonia sabanera que llegó respaldándolo. Ese año el Festival se hizo en honor a Juancho Rois que había perdido 3 años antes con Julián Rojas, había muerto este acordeonero en accidente aéreo en Venezuela en noviembre de 1994, donde también murieron el bajista, Maño Torres, y el técnico de acordeones Eudes Granados hermano de los reyes, Hugo Carlos y Juan José Granados. Sierra dejó en elsegundo lugar a Juan David Herrera y el tercero para Gabriel Julio, que arañaba pero no llegaba, al final desistió y no volvió más al Festival Vallenato.

El ‘Pollito’ que había quedado ‘picado’ el año anterior con el segundo puesto, se afiló más para la versión 29 y le dio una sorpresa a Alfredo Gutiérrez que había llegado en búsqueda de la cuarta corona. Se coronó Rey contra todo pronóstico ya que las apuestas se inclinaban por Gutiérrez que gozaba aún de una gran habilidad y popularidad mundial. Beto Villa fue segundo y Alfredo Gutiérrez tuvo que conformarse con el tercer lugar. En 1997 llegó otra versión de Rey de Reyes segunda generación, la que fue ganada por Gonzalo Arturo ‘El Cocha’ Molina.

NUEVOS EJECUTORES

Después de este Rey de Reyes, surge otra camada de nuevos acordeoneros profesionales que impusieron su ritmo en el certamen, uno de ellos fue el ganador de la versión de 1998 Saúl Lallemand, quien dejó en el camino a Juan José  Granados y Harold Rivera, segundo y tercero respectivamente.

En reconocimiento al tesón la trayectoria y las participaciones que algunos juglares habían  tenido en el Festival sin lograr el título, los organizadores del certamen, optaron por coronar a cinco de estos representativos del folclor y declararlos  como reyes vitalicios del Festival. Fue así como en ceremonia especial, en la tarima Francisco ‘El Hombre’ le ciñeron la corona a: Francisco ‘Pacho’ Rada, Lorenzo Morales, Antonio ‘Toño’ Salas, Abel Antonio Villa y Andrés Landero Guerra. Ese año, el Rey Vallenato fue Hugo Carlos Granados, segundo fue para Harold Rivera y el tercero José María ‘Chemita’ Ramos.

En el año 2000, se terminaba el milenio y el certamen llegaba a la versión  XXXIII, la que fue ganada por ‘Chemita’ Ramos que así emulaba a su padre que había sido ganador en el décimo festival, el segundo lugar fue para Harold Rivera y el tercero para Samuel Ariza. El ganador en el nuevo milenio, o sea en 2001, fue Álvaro Meza Reales quien se ha caracterizado por ser uno de los reyes que más ha viajado por el mundo promocionando el vallenato. El jurado que lo vio ganador estuvo integrado por Lolita de Herrera, Carlos Gómez Pavajeau, Juan Manuel Barraza Gómez, Hernán Araújo Castro y Evelio Daza Daza.

Otra vez, la dinastía López se volvió a vestir de gala, Navín López Araújo, considerado todo un gallo en la ejecución del acordeón, logró ser el primero del abanico de participantes del 2002. Era la cuarta corona profesional  después de Miguel, Elberto, Álvaro, y ahora Navín; posteriormente consiguieron la quinta con el Rey de Reyes de Álvaro López. Navín, es además, uno de los profesores más consultados por los nuevos acordeoneros que pretenden presentarse al concurso.

En el año 2003  se cierra el ciclo de los festivales en la plaza Alfonso López, el crecimiento del concurso y todos sus atractivos, cada día acaudalaba más turistas por lo que el escenario quedó pequeño,  por eso, se consiguió una  nueva sede que entraría a brindar más comodidad y seguridad a los asistentes, es cuándo se traslada todo al parque de Leyenda ‘Consuelo Araújo Noguera’. Fue el último rey de la plaza Ciro Meza, hermano de Álvaro Meza Reales, que también es rey vallenato.