Diario del Cesar
Defiende la región

Maderos teatro: un ‘acto’ de fe para el mundo

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Por: Merlin Duarte

Tienen madera, de eso no cabe duda. Tampoco de su capacidad para afrontar los retos y la realidad actual para alcanzar sus sueños.

Son esperanza, perseverancia, resiliencia, trabajo en equipo, creatividad y visión. Creen, se proyectan, construyen y muestran. Y lo mejor de todo, son talento vallenato. Cultivaron el teatro desde la universidad.

Desde su escenario, convertido en un verdadero laboratorio teatral, se levantó el telón, esta vez no sólo para celebrar el Día Internacional de Teatro sino también la mejor obra de todas: su historia, contada en fragmentos.

Por primera vez los espectadores podían hablar, preguntar, ahondar en aquellas cosas que después de cada obra quizás no podían conocer. Ellos lo denominaron ‘Camerino Abierto’.

Era un público nutrido de estudiantes, gestores culturales y hasta el Alcalde y su equipo, hacían parte del auditorio que después de varios años por fin contaban con una cubierta.

El 27 de marzo no fue la ‘Farsa de Gallo’, ‘La Escuela de Las Mujeres’, ‘Médico a Palos’ o ‘Carroña’ las obras que conmovieron al público, las que hicieron reír a carcajadas o reflexionar profundamente acerca de un tema. En esta ocasión fue el conjunto de un todo llamado: Maderos Teatro. Fueron esos hombres y mujeres que juegan un papel extraordinario en este colectivo teatral.

La función inició a las 7:00 pm, con un público considerable.  Cumplían 4 años y además se conmemoraba el Día Internacional del Teatro, y había que celebrarlo como mejor lo saben hacer: actuando. Pero también mostrándose como realmente son, con sus cualidades, defectos, pero sobre todo con sus fortalezas.

Cada presentación tenía su explicación, su intervención por parte del director Deiler Díaz.  Los miedos, los retos, pasiones, los logros, fracasos y anhelos quedaron expuestos intencionalmente, ‘al desnudo’.

Las fotos, los recuerdos, el vestuario, la utilería, el maquillaje, hacían parte de la puesta en escena. Con un reparto único, inteligente, admirable. Todos eran protagonistas.

Sentados, alegres, vestidos de negro, permanecían los actores, mientras que el director iba llamando poco a poco a varios de ellos para ir exponiendo una a una las obras, anécdotas y hasta los movimientos corporales necesarios en esta rama de las artes escénicas.

En aquel lugar, con un piso no adecuado para sus rutinas, se reflejó el esfuerzo, la dedicación, el amor y el compromiso de ellos, así como también el trabajo, la disciplina y el arrojo.

Parecían niños, parecía su primera vez en escena, y no por su actuación, sino por sus sonrisas propias de la alegría de llegar hasta donde están ahora.

La función de la noche fue interrumpida intencionalmente por otro de los reconocidos actores de Valledupar: William Morón, uno de los más antiguos de la Costa Caribe, con 50 años de tradición, quien le sacó las mejores carcajadas al público con uno de sus monólogos, denominado ‘La llamada telefónica’.

Con esta obra y otros pequeños fragmentos acabó una función especial, quizás la mejor, que no finalizó igual que todas, donde la mayoría del público se va sin decir nada. Esta vez culminó la obra en diálogo y un compartir con todo el público, que son pieza principal en el escenario.

Deiler Díaz (director escénico), Rafael Moreno, Marlen Clarissa Caudro, Carolina Rodríguez, Norberto Campo, Yonathan Yerena, Iván Maestre, Luis Mario Jiménez y Luis Martínez, entre otros hoy están llenos de mil razones para seguir haciendo teatro de calidad.

 

REFERENTE TEATRAL 

Una cosa es verlos, otra sentir lo que ellos al momento de mostrar una historia poniéndose en sus zapatos y otra es querer hacer lo que ellos hacen; no es fácil. Se necesita más que tiempo y valor, se necesita corazón, y eso fue lo que reflejaron esa noche.

Cada una de sus narraciones y actuaciones son sólo ejemplo de este colectivo se ha convertido en un referente cultural y teatral no solo de Valledupar o la región Caribe, sino del país, al menos así lo reconocen varios gestores.

 

SIN DINERO PERO CON PASIÓN

Hacer teatro independiente en Valledupar, el Cesar o Colombia es todo un reto, al cual Maderos Teatro le puso el pecho, insistiendo, creando y no desistiendo ante la falta de apoyo financiero de la empresa pública o privada.

El arriendo, los servicios, los sueldos de todo el equipo, los vestuarios, sonidos, utilería y todas aquellas cosas necesarias no tienen financiamiento, más que aquel apoyo de los amantes del teatro que con cada entrada los fines de semana permiten que este colectivo se levante cual muro robustecido contra todo, izando banderas, luego de cada esfuerzo en largas horas de ensayos y producción.

Pese a toda esa situación, este excelente equipo se levanta en medio de la desesperanza, luce su mejor atuendo, da su mejor actuación y sonrisa para recibir cada viernes y sábado a quienes ellos consideran sus mejores patrocinadores: el público, de quien reciben la mejor recompensa: los aplausos y gratitud.

No obstante el Director reconoció que la única empresa que ha comprado obras a lo largo de estos cuatro años en Valledupar ha sido la Alcaldía Municipal. “Ellos no reniegan y le agradecemos mucho”.

Recordó además que en años anteriores el apoyo por parte de ésta y otras entidades eran nulos, por lo que las obras fracasaban, así como los intentos de hacer teatro independiente.

Por su parte, el alcalde de Valledupar, Augusto Ramírez Uhía, manifestó que se está trabajando en el proceso para adquirir el inmueble para este colectivo.

 

EL MIEDO

Tienen miedo, miedo a volver a atrás y miedo a lo que vendrá. Sin embargo están dispuestos a seguir en pie de lucha y hacer realidad sus sueños de construir una sala de teatro con todas las condiciones técnicas para poder traer teatro del mundo a Valledupar.

“Me asusta mucho hasta dónde hemos llegado”, “no buscamos riqueza”, “nuestro reto de ahora en adelante es construir una sala de teatro con todas las condiciones técnicas”, afirmó Deiler Díaz, director escénico que resume a Maderos Teatro como “un acto de fe, un proyecto colectivo que no es un asunto fácil”.

“Hemos hecho de todo, trabajado firmemente en el teatro, hemos doblado nuestro espacio, nuestro tiempo. Han sido más de 12 horas al día en un proceso continuo de laboratorio”, indicó.

 

EL SUEÑO DE TODOS

Uno de grandes sueños de Maderos Teatro es construir una escuela profesional de arte dramático, con aval de una prestigiosa universidad del país, donde se entreguen títulos a gente de Chimichagua, Chiriguaná, Patillal, Manaure, entre otros municipios del Cesar y del país que deseen estudiar teatro.

 

SU VISIÓN

“Nos visionamos en 10 años con la casa, con un teatro para 400 personas y trayendo teatro del mundo aquí y nosotros como colectivo mostrando nuestro teatro al mundo. En 10 años deseamos que esto crezca full, porque el proyecto escuela creo que tarda un poquito más pero sí se va a lograr y al futuro habrá una escuela de teatro que se llame Maderos aquí en Valledupar”, expresó el director escénico.

 

LA PRÓXIMA OBRA

El 6 y 7 de abril, Maderos Teatro estrenará la obra de Estudios La Carreta de la Universidad Popular del Cesar, una obra que acaba de clasificar en un festival regional de teatro universitario, representará a la Costa Caribe colombiana en mayor.

Y desde ya preparan la obra ‘Flores de María’, inspirada en la canción ‘Alicia Adorada’ de Juancho Polo Valencia. El artista y productor Rolando Ochoa fue el encargado de la melodía, la cual entregó como un regalo para este producto teatral pensado para el mundo.