Diario del Cesar
Defiende la región

Duque no se dejó extorsionar por minga indígena, no hubo reunión

353

‘Seguiremos en el diálogo social, pero no podemos seguir aceptando que aparezcan personas queriendo capturar políticamente los escenarios de diálogo’, sostuvo el Presidente de la República.

Luego de que los integrantes de la Minga Indígena del Cauca rechazaran un encuentro cerrado con solo algunos dirigentes de la misma, el presidente Iván Duque lamentó el hecho y aseguró que su Gobierno no va a seguir aceptando que la política quiera capturar los espacios de diálogo social con forcejeos innecesarios.

“Yo espero que actos como el de hoy, de rechazar la presencia del Gobierno para tener un diálogo fructífero, sea motivo para que se recapacite; pero aquí no podemos seguir teniendo un Estado a merced de presiones”. Así lo dijo el Presidente Iván Duque al referirse a la ausencia de los líderes indígenas en el espacio de diálogo social que se iba a realizar en la Casa Lúdica del municipio de Caldono (Cauca), donde durante cuatro horas permanecieron el Jefe de Estado, ministros y otros altos funcionarios del Gobierno nacional; el Procurador General de la Nación, Fernando Carrillo, y representantes de organismos internacionales.

En su declaración, el Mandatario lamentó que “no se haya valorado el gesto del Estado, hoy; que se haya rechazado la posibilidad de tener este encuentro” y que “no se valore la presencia de todas las instituciones y de organismos internacionales para poder avanzar en ese diálogo”.

Insistió en que “el Gobierno nacional tiene claro que seguirá adelante con el Plan de Desarrollo y con cerrar las brechas sociales”, y anunció que se continuará con la “práctica permanente de diálogo social con todos los colombianos, como lo hacemos cada ocho días con el Taller Construyendo País”.

“Pero soy enfático: este Gobierno rechaza tajantemente las vías de hecho; no acepta las vías de hecho como mecanismo de presión al Estado y como mecanismo para lograr el oído y la atención del Estado”, recalcó.

Añadió que “este Gobierno rechaza, de manera clara, cualquier acto de violencia que busque pasar por encima del derecho de los colombianos. Este Gobierno rechaza que la violencia pisoteé los derechos establecidos en la Constitución nacional”.
Por ello, hizo un llamado a la reflexión. “Aquí no podemos seguir manejando el diálogo entre el Estado y las comunidades con ultimátums, ni podemos manejar el diálogo con el Gobierno apelando a argumentaciones que conducen al empleo de las vías de hecho”.

En su intervención, el Presidente Duque reivindicó los acuerdos logrados por la delegación del Gobierno -en cabeza del Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Andrés Valencia- y los representantes de las comunidades pastos, quillacingas y awá-camawari, sobre los cuales aseguró que tienen “total viabilidad”, pues se trata de compromisos “viables, cumplibles y con estructura presupuestal”.

Reiteró que “hoy hemos cumplido estando presentes acá en Caldono”, y recordó que esa presencia se dio “con los protocolos de seguridad que se tomaron ante alertas que fueron presentadas en las últimas horas y que ameritan una reacción responsable, adecuando un espacio para tener la suficiente presencia del liderazgo en las comunidades indígenas y tener un diálogo productivo”.

El Mandatario dijo que “seguiremos, como Gobierno, trabajando por todos los colombianos”, pero “no podemos seguir aceptando que aparezcan personas queriendo capturar políticamente los escenarios de diálogo y llevar esto a forcejeos innecesarios, improcedentes”.
Por esta razón, manifestó que el objetivo, “como sociedad, es el de seguir construyendo la paz, en el marco de la legalidad”, y consideró que “la paz empieza por reconocer que se deben cumplir la Constitución y la ley y que las diferencias se ventilan en democracia a través de los canales institucionales”.

Al destacar la presencia de los gobernadores del Cauca, Óscar Rodrigo Campo; Huila, Carlos Julio González, y Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, el Jefe de Estado manifestó su interés por “seguir construyendo en el diálogo social”, pero volvió a hacer énfasis en “el rechazo absoluto de las vías de hecho, de las amenazas, de las intimidaciones, y la genuina vocación que debemos tener todos para dialogar, entendiendo las circunstancias, como lo teníamos planeado para el día de hoy”.

Así mismo, aseguró que el diálogo entre el Estado y las comunidades no se puede seguir manejando a través de ultimátum ni apelando a argumentaciones que conducen al empleo de vías de hecho. Recordó que su Gobierno rechaza estos mecanismos de presión para lograr el oído y la atención del Estado.

El mandatario agregó que siempre va a rechazar cualquier acto de violencia que busque pasar por encima de los derechos de los colombianos y la Constitución. Dijo que la paz, que persigue Colombia se consigue a través de la ley.

En cuanto al acuerdo que lograron las comunidades con el Gobierno, el presidente aseguró que este tiene total viabilidad y por esa razón espera que actos como el rechazar la presencia del Gobierno para tener un diálogo fructífero sea motivo para que se recapacite.

“Yo invito a todos los colombianos a que nos unamos en el sentido de construir país, de no dejarnos llevar por los que quieren destrucción. Son más importantes las soluciones que las agresiones y la propuesta es más importante que la protesta”, sostuvo.

De acuerdo al mandatario, su presencia se hizo cumpliendo los protocolos de seguridad, luego de que las autoridades alertaran de un posible ataque terrorista por cuenta de infiltraciones en la Minga Indígena.

Los ministros Nancy Patricia Gutiérrez (Interior), Ricardo Lozano (Ambiente) y Andrés Valencia (Agricultura) fueron algunos funcionarios del gabinete que estuvieron con Duque. La comitiva la completaba el comisionado para la Paz, Miguel Ceballos, el consejero para la Estabilización, Emilio Archila, el procurador Fernando Carrillo y representantes de organismos internacionales.

Mientras los indígenas pedían que la cita se diera en la plaza pública con todas las comunidades, el Gobierno insistió en que, por razones de seguridad, debía llevarse a cabo en un recinto cerrado.

Armando Valbuena, vocero de la Organización Indígena Nacional de Colombia, Onic, manifestó que “en Colombia se camina hacia el autoritarismo y la discadura presidencial. Este presidente no reconoce el poder judicial ni el valor legislativo, y hoy jugó a ser víctima y sencillamente se retiró del espacio de debate público al cual se había comprometido en días anteriores”.

Las comunidades argumentaron que la decisión de reunirse con Duque no podía ser tomada por los voceros de la minga, sino por la asamblea.

Por su parte, la Organización de Naciones Unidas, que acompañaba a la comisión, también le pidió al presidente que se desplazara hasta la iglesia del pueblo.

Frente al fracaso en los diálogos, el consejero Mayor del Cric, Nelson Hiberio Lame, aseguró que se convocará a una nueva y más grande movilización.

“Por ahora regresaremos a nuestros territorios y haremos una junta directiva de nuestras autoridades para revisar y evaluar la situación. Nos volveremos a ver en una movilización más garnde porque aquí no solo estaba presente el movimiento indígena, sino también otros sectores sociales como sindicalistas, obreros y estudiantes. Más que un tema reivindicativo,  queríamos trabajar la parte estructural del pais, pero el presidente no quiso escuchar”, dijo.

Asimismo, aseguró que siguen abiertos al diálogo y que, en caso de que se acuerde un próximo encuentro, ellos escogerán el lugar de reunión. La junta directiva se realizará en los próximos 15 días y el bloqueo de la vía Panamericana también será un tema de discusión./Presidencia