Diario del Cesar
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Canciones inéditas, otra galería de reyes 

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Al comienzo del festival vallenato, todas las canciones inéditas eran grabadas por los grupos de moda, era un privilegio para los conjuntos llevar estos temas a la pasta fonográfica, las que generalmente terminaban en éxito rotundo.

Por
WILLIAM
ROSADO RINCONES

Después de la implementación de la canción inédita en el Festival Vallenato al año siguiente de creación del certamen, es decir en 1969, se fomenta una de las modalidades más atractivas del evento. Con ese primer ensayo se descubrió un potencial de autores que encontraron en el Festival, la oportunidad de mostrar ese talento que muchos llevaban escondido y los compositores ya conocidos se catapultaron ante la apetencia de los grupos de entonces por grabar las canciones ganadoras.

Ese trofeo inicial se lo llevó Gustavo Gutiérrez con la canción ‘Rumores de Viejas Voces’, un lamento premonitorio que el ‘flaco de oro’ sacó a la luz, como una especie de quiromancia rítmica, que le dio la razón años después, cuando su vaticinio se palpó tal cual en el Valledupar de sus amores, en donde han cambiado las viejas costumbres y el sentido musical de la tierra del Eccehomo.

Tan pronto terminó el Festival Vallenato, Alfredo Gutiérrez corrió hasta donde el autor y le pidió el tema, el que grabó de inmediato, convirtiéndose en un éxito rotundo en el poco mercado vallenato que para la época había. El próximo año, la expectativa entre los compositores era grande, cada quien se esmeraba por inscribir su mejor inspiración.

USO DE SEUDÓNIMOS

Para blindar un poco el concurso, se implementó el sistema de seudónimos, es decir los autores no daban sus nombres, para evitar suspicacias y acabar posibles influencias. Pero años después la estrategia fue vulnerada y se optó por utilizar los nombres propios con una coraza más hermética, para darle seriedad al concurso.

En el tercer Festival apareció Fredy Molina, un patillalero, primo de Gustavo Gutiérrez, quien era otro discípulo de ese romanticismo que brotaba por los poros en un estilo que endulzaba las palabras, para que las pretendidas doblaran rodillas ante el primer flechazo de Cupido, Fredy se alzó con el tema ‘El Indio Desventurado’, y otra vez, Alfredo Gutiérrez el barón de los éxitos, para entonces, volvió a disparar un hit de inconmensurable aceptación.

La competencia por conocer los más acaudalados de la musa en la región se fue agrandando, y fueron apareciendo autores de otras latitudes, por lo que las sedes en donde se realizaban las competencias tuvieron que ir cambiando, entre tales sitios se recuerdan, La Casa de la Cultura ‘Cecilia Caballero de López’, El Teatro Cesar, ‘Tropicana Club’ y Feria Ganadera, proyectándose para este año la realización en la plaza de Patillal.

La tercera corona de las canciones inéditas en el cuarto Festival se la ganó Santander Durán, con el tema ‘Lamento Arhuaco’, una radiografía de la crudeza que soportan los indígenas de la Sierra Nevada para poder subsistir. Al año siguiente en 1972, la muerte de su padre, inspiró a Camilo Namén para que presentara la obra ‘Mi Gran Amigo’ con la que obtuvo el máximo galardón.

BUEN CRECIMIENTO

En 1973, otro hecho doloroso, el fallecimiento de Freddy Molina quien había ganado esta modalidad en 1970, fue el tema de impacto y al final ganó el reconocido Armando Zabaleta quien con el elegíaco tema ‘No Voy a Patillal’ arrugó el sentimiento de quienes fueron adeptos al poeta caído.

Nicolás Maestre, otro talento de Patillal se asomó al vecindario de los ganadores en 1974 con la canción, ‘El Hachero’, hecha a un campesino, la que años después fue criticada por los ambientalistas, quienes dijeron que se trataba de una apología a la tala de árboles. Al año siguiente se presentó un hecho curioso, el jurado consideró que no había la suficiente calidad entre los compositores participantes, declarando desierto el primer lugar, pero extrañamente premiaron el segundo, que recayó en el tema ‘El Encuentro con Simón’ de la autoría de Julio Oñate Martínez, quien al siguiente año se ganó el concurso con la obra, ‘La Profecía’.

En 1977 es Alonso Fernández quien corona el pódium con: ‘Yo soy Vallenato’, luego ganaron, Octavio Daza, con ‘Río Badillo’; Pedro García, ‘El Poeta Pintor’; Tomás Darío Gutiérrez, con ‘Voz de acordeones’ otro tema luctuoso hecho a la memoria de Octavio Daza, quien fue vilmente asesinado en Barranquilla.

En 1981 el turno fue para Fernando Dangond, con la obra ‘Nació mi Poesía’, canción rescatada por decreto luego de que otro jurado declarara desierto el primer lugar; en 1982 repitió Gustavo Gutiérrez, con ‘Paisaje de Sol’. Prevalecía para entonces la preferencia de los intérpretes de turno, por la grabación todos estos temas, que eran presentados en su gran mayoría por voces que se hicieron célebres en esas lides, como lo fueron Armando Moscote, Ivo Díaz y Fredy Peralta,  entre otros.

Siguieron la trilla ganadora: Julio Díaz, con ‘Yo soy el Acordeón’, quien también fue trágicamente asesinado; en 1984, Juvenal Daza Bermúdez  ganó con ‘La Espinita’. En 1985 volvió Emilianito Zuleta al Festival pera esta vez en canción inédita alzando el trofeo con el tema ‘Mi Acordeón’.

EL HIMNO DEL FESTIVAL

Capítulo aparte merece la canción ganadora en 1986 de Rafael Manjarrez, ‘Ausencia sentimental’,  porque con el tiempo se convertiría en el himno del Festival, luego de la magistral grabación que le hizo, Silvio Brito. En 1987 se realizó la primera versión del Rey de Reyes por los 20 años del concurso, en la que solo participaron los ganadores anteriores, resultando con el primer lugar, Santander Durán Escalona con ‘La Canción del Valor’.

1988, Marciano Martínez, ‘Con el Alma en la Mano’; 1989, José Francisco Mejía: ‘Puya Almojabanera’, quien al año siguiente repitió la dosis, con la canción, ‘No Hay Tierra Como mí Tierra. Siguió el listado con Gustavo Calderón con ‘Momentos del Ayer’; Hernando Marín, con ‘Valledupar del Alma’; Ivo Luis Díaz, ‘Dame tu Alma’; Iván Ovalle Poveda,’ Yo Vivo Enamorado del Valle’; Hortensia Lanao: ¿Qué hago Señor? Era hasta entonces la primera mujer ganadora.

En 1996 siguió el palmarés con Alfonso Cotes Maya, ‘La Cabeza de Pavajeau’; Emiliano Zuleta repitió en el otro Rey de Reyes con la canción ‘Mi pobre Valle’. Para el año 1998 se implementó la premiación por aires, entonces ganaron Luis Cujia, ‘Yo soy el Cantor’ (merengue); Ramiro Garrido, ‘Yo soy el Son’ (son); Sergio Moya, Recuerdos de Viejos Tiempos (paseo); Luis Ramírez. ‘Puya del Folclor’ (Puya). Hasta el año siguiente se mantuvo esa premiación por aires, ganaron: Félix Carrillo, Wiston Muegues, Antonia Daza y Deimer Marín, con los temas: ‘Mi Pobre Acordeón’, ‘Los Barrios del Valle’, ‘El ‘Orgullo de Nacer’, y Maestro de Maestros’ respectivamente.

POCO LAS GRABAN

Manifiestan los cultores del folclor que, ya a estas altura del Festival,  el ímpetu de grabar estas canciones fue pasando,  debido al cambio generacional de los grupos y  a las tendencias modernistas de los gustos que poco se interesan por temas costumbrista que prevalecen en los concursos, de ahí que muchas de estas obras ganadoras han pasado desapercibidas.

Al comienzo del nuevo siglo los ganadores fueron: Santander Durán Escalona, ‘Cantares de Vaquería’: Wiston Muegues, ‘La Estratificación; Melquisedec Namén Rapalino, ‘Vestida de Gloria’; Martha Guerra, ‘Un Soncito Tolimense’; Guillermo Doria Borrero, ‘Raíces de Oro’; Julio Cesar Daza, ‘Sueño Vallenato’; Ever Jiménez Springers, ‘El Valle es tu Casa’. Con otra versión Rey de Reyes en 2007 Santander Durán gana la cuarta corona de inéditas con el tema: ‘Entre Cantores’.

A partir  del 2008 el listado termina con los siguientes ganadores: Rafael “Uchi” Escobar, ‘El que te Canta; Willian Klinger, ‘Yo También soy Vallenato’; Lázaro Cotes Ovalle, ‘La Última Historia;Adrián Pablo Villamizar, ‘Ciegos Nosotros; Germán Villa Acosta, ‘El Rey del Folclor’;  Álvaro Olimpo Pérez Vergara, ‘El Cuentico Chino’; Enrique Ariza Celis, ‘Con el Alma entre las Manos’ ; Margarita Doria Carrascal, ‘Vallenatos del Alma’; Everardo Armenta Alonso, ‘Vallenato Joven’; Ivo Luis Díaz Ramos, ‘El Rey de los Cajeros; Leonardo Salcedo Campuzano: ‘Mi Lenguaje Musical’.