Las especies marinas son las de mayor demanda entre la clientela de la ciudad de Valledupar
La queja se escucha por todas partes. Que los precios de los pescados y mariscos está ´caribe´. Es decir, muy caros. Que los vendedores están haciendo su ´agosto en abril´. Que están metiendo ´carita´ por sierra. Que pargo no hay, sino cachama. Pero además, si no se aprovisiona lo antes posible, cuando quiera ver y tenga los días jueves y viernes santo encima, no podrá comer pescado porque no habrá, y el que encuentre será costoso.
Los propios expendedores coinciden en que los precios en la actualidad están altos, que a diferencia de otros años no tienen pescados en almacenamiento y que la tendencia es al aumento durante la Semana Santa.
Según Jair López, quien comercializa pescados en la plazoleta, los compradores del alimento están abasteciéndose desde ahora ya que es muy probable un alza en los precios.
“El pescado está costoso y a nosotros se nos dificulta conseguir el producto para su comercialización, en realidad desconozco las razones del abastecimiento, pero es duro su adquisición. No sé qué está pasando con los mayoristas y distribuidores, pero resulta preocupante ya que se aproxima la Semana Santa”, indicó López.
Al mencionar algunos costos de los pescados se pudo establecer que la unidad de ‘bonito’ se consigue en $8.000, mientras que dos se adquieren en $15.000 al igual que la cachama, mojarra roja, plateada o negra. La ‘cojinúa’ que anteriormente abundaba, en la actualidad también está muy escasa y costosa.
Doña Luzmila Cárdenas, quien atiende en un puesto confirmó que vende la libra de lebranche criollo a diez mil pesos, mientras que don Alex Rosado ofrece la libra de róbalo en $15.000 y la libra de sierra o de pargo rojo en 20 mil pesos.

Las especies marinas son las de mayor demanda entre la clientela local y por tal razón se agotan más rápido, contrario a los pescados del río que siempre están en existencia como el bocachico, el bagre, la lisa, entre otros.
Las distintas pescaderías cuentan con una clientela al ser proveedores de los propietarios de los restaurantes y al gremio hotelero. El proceso de distribución se realiza a través de un transporte especial y refrigerado con el cual se garantiza la cadena de frío y la conservación del alimento.
Carmen López, quien compraba en una pescadería, dijo que las especies más apetecidas en su familia son el “bonito, mojarra roja, cojinúa y pargo, por su delicioso sabor y alto valor nutricional”.
Comentó que decidió adquirir los pescados antes de la Semana Santa para evitar pagar más dinero ya que se prevé un alza en los precios.
“Si algo nos enseñó la pandemia es que nos obligó a que seamos más precavidos y por esa razón estoy aprovechando para abastecerme ahora”, recalcó.
PLÁTANO VERDE Y AGUACATES
Con el expendio de pescados también se ha dinamizado la comercialización de los plátanos verdes y de los aguacates, productos que acompañan el plato típico costeño: arroz de coco, pescado frito, patacones y ensalada.
Según lo manifestado por Pepe Castaño, distribuidor mayorista de plátanos verdes que llegan procedentes desde Tierra Alta (Córdoba), este producto también ha sufrido un alza considerable ya que la mano de plátano verde grande se expende en $6.000, mientras que la mano de plátano mediano cuesta $4.000, aunque si se compra por bulto existe un valor más cómodo a los tenderos y propietarios de restaurantes.
Por su parte, Juan López, quien lleva más de 20 años vendiendo aguacates dijo que ofrece el kilo a $6.000 porque se trata de un producto que viene procedente del Tolima.
“Mi mamá nos trajo desde Cartagena cuando apenas era un niño y empezamos vendiendo cocadas hasta que me decidí por los aguacates que han tenido buena acogida en esta ciudad y gracias a Dios tengo mi clientela”, anotó.
Recomendaciones sobre el consumo de pescado
El Ministerio de Salud y Protección Social realiza varias recomendaciones frente al consumo de pescados y mariscos para evitar que se presenten enfermedades transmitidas por alimentos (ETA) entre los colombianos.
“El pescado y los mariscos son una importante fuente alimentaria de energía, proteínas y otros nutrientes esenciales que nos ayudan a tener un buen estado de salud, sin embargo, puede descomponerse fácilmente o ser fuente de sustancias dañinas adquiridas en el medio que habitan”, explicó la nutricionista dietista Elisa Cadena, subdirectora de Salud Nutricional.
Frente a las recomendaciones a la hora de comprar estos alimentos, la subdirectora Cadena explicó que “estos productos deben ser adquiridos en establecimientos reconocidos y de confianza, que cumplan con las medidas sanitarias establecidas para su conservación, que garanticen las condiciones básicas de higiene y que puedan responder en caso de algún reclamo”.
Características de los pescados frescos
En el siguiente cuadro se establecen las características que deben presentar los pescados de buena calidad, por lo que es importante tenerlas en cuenta en el momento de la compra:
PESCADO ENTERO FRESCO
LOS OJOS
Ojos presentes, que ocupen toda la cavidad orbitaria, y que sean transparentes, firmes, brillantes, salientes y de pupila oscura.
Branquias (agallas) Del rosado al rojo intenso, húmedas y brillantes, conn apariencia homogénea, sin sustancias viscosas, y con olor suave a mar.
Músculos (carne) Debe ser firme y elástica al tacto, bien adherida a los huesos y que no se desprendan de ellos al ejercer presión con los dedos; color propio con superficie de corte brillante.
OLOR
Agradable, con aroma marino.
Escamas Unidas entre sí, bien adheridas a la piel, con brillo metálico, no viscosas.
Cavidad abdominal Completamente eviscerada y limpia, superficie sin desgarres, lustrosa.
Piel Firme, húmeda, tersa, adherida al músculo, sin arrugas ni laceraciones, color y apariencia propia de la especie.
ALETAS
En buen estado, completas, sin rasgaduras, no debe presentar laceraciones o rupturas.
OTROS PRODUCTOS
El pescado seco debe presentar color entre blanco y amarillo, sin manchas rojas y su olor debe ser característico y no aromatizado.
Los productos enlatados de la pesca deben tener un rótulo etiquetado completo, que presente como mínimo la siguiente información: nombre del producto, lote, registro sanitario, información del fabricante y/o importador y fecha de vencimiento; ésta última, en particular, debe estar impresa en el rótulo o la lata, y no mediante adhesivo o que presente señales de adulteración.
Verifique que el envase no presente abombamientos, oxidación, perforación o abolladuras y siga las indicaciones de consumo una vez se destape el producto. Además, debe lavar las latas antes de consumir su contenido.
Los calamares y pulpos frescos deben tener una consistencia firme, además deben tener apariencia húmeda, brillante y olores suaves. Si el producto es cocinado o preparado para ser consumido, se recomienda que sea ingerido inmediatamente, no debe almacenarse ni congelar o recalentar nuevamente.
Los crustáceos muertos frescos (como langostas, camarones, cangrejos, langostinos y percebes) deben presentar color gris o ceniciento rojizo al ser extraído del agua y rojo vivo una vez cocido; sus apéndices deben ser resistentes, firmes y bien adheridos al cuerpo; los ojos deben brillar y llenar la totalidad de la órbita, destacándose de la misma; la piel debe ser firme, sin manchas negras; al momento de su consumo no deben tener sabor ácido o agrio y olor propio de cada especie.
Finalmente, Elisa Cadena, explicó que en caso de presentar síntomas de infección o intoxicación alimentaria, se deberá acudir de urgencia al servicio de salud y seguir las recomendaciones del personal médico. Si el caso se tipifica como brote de enfermedad transmitida por alimentos (dos o más personas presentan sintomatología similar después de ingerir alimentos y/o agua contaminados del mismo origen), los prestadores de servicios