La víctima laboraba como conductor en una ferretería, transportando materiales hasta donde los clientes lo solicitaran. Las autoridades investigan los móviles del crimen.
Y cuando el fin de semana parecía que transcurría en completa tranquilidad, un sicario junto a su cómplice hicieron incursión y perturbaron el orden público en el ‘corazón comercial’ de Santa Marta.
En la tarde de ayer, sobre la carrera 11 con calle 11 del Mercado Público, un ciudadano de nacionalidad venezolana, identificado como Anderson José Blanco López, de 33 años de edad, fue ultimado a balazos.
El crimen se registró cuando la víctima se encontraba sentada en la entrada principal a un establecimiento comercial y fue interceptada por dos individuos que se transportaban en una motocicleta, violando la medida que prohíbe la circulación con parrillero hombre.
Cuentan las decenas de personas que presenciaron el hecho de sangre, que el sicario, quien hacía las veces de parrillero, descendió, desenfundó un arma de fuego, se acercó a Blanco López y le disparó en tres oportunidades en la cabeza, produciendo su muerte de forma inmediata.
Seguidamente, el experimentado homicida corrió y abordó la moto que los esperaba a pocos metros y junto a su cómplice (el conductor), huyó con rumbo desconocido, mientras que la víctima quedó con su cuerpo boca arriba, con su cabeza sumergida en medio de un charco de sangre producto de las heridas a bala.
Tras el ataque, uniformados de la unidad de vigilancia por cuadrantes de la Policía Metropolitana se trasladaron hasta el lugar y acordonaron la escena del crimen, seguidamente desplegaron un ‘plan candado’ para dar con la ubicación y captura de los responsables, pero los resultados fueron negativos.
Al parecer, el crimen quedó grabado en cámaras de seguridad, sistema de monitoreo que están siendo analizado por las unidades investigativas de la Policía y Fiscalía para individualizar a la persona que le disparó a Anderson hasta acabar con su vida.
Finalmente, funcionarios de la unidad móvil de criminalística del CTI de la Fiscalía adelantaron la inspección técnica del cadáver y una vez culminado los actos urgentes llevaron el cuerpo sin vida hasta la morgue del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, en donde le practicarán la necropsia.