Diario del Cesar
Defiende la región

La carta rusa que indignó a Colombia

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El canciller Carlos Holmes Trujillo, por su parte, defendió la manera como ha venido actuando Colombia frente a la situación venezolana y aseguró que la resolución del parlamento ruso está llena de errores, imprecisiones y desconocimiento. Añadió que el Gobierno ha actuado en desarrollo de sus deberes legales y políticos.

Un nuevo capítulo se dio ayer a la férrea lucha que viene adelantando el gobierno del presidente Iván Duque Márquez, para que el mandatario venezolano, Nicolás Maduro,  salga del poder. Esta vez la jugada política vino por parte de la Asamblea Federal de Rusia, que a través de su embajador en Colombia, Sergi N. Koshkin, hizo llegar al presidente de la Cámara, Alejandro Chacón, una carta advirtiendo que una intervención en territorio venezolano sería interpretada por Moscú como como una amenaza a la paz y la seguridad internacional.

El pronunciamiento generó de inmediato la reacción del presidente Duque y del ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Holmes Trujillo, quienes fueron enfáticos en resaltar que el Gobierno Nacional no tiene la intención de intervenir militarmente a Venezuela, pero volvieron a condenar fehacientemente el gobierno de Nicolás Maduro.

Duque, por su lado, sostuvo que Colombia no está en el plan de agredir a ningún Estado, pero tiene el deber de defender la Carta Democrática Interamericana y de denunciar con contundencia los atropellos de la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela.

 “Nosotros, tanto en el Grupo de Lima como en la OEA y en todos los foros multilaterales, hemos dicho que aquí lo que se debe profundizar es un cerco diplomático. Esperamos que con la gran presión internacional y con las sanciones que se viene imponiendo, sea el pueblo venezolano el que rápidamente dé esa transición institucional”, sostuvo el mandatario colombiano.

El analista Jhon Mario González dice que esta comunicación de Rusia es el resultado de un mal cálculo que hizo el Gobierno Nacional respecto a la política con Venezuela, porque con tal de ganar popularidad se alineó por completo con Washington, sin tener en cuenta que los intereses de Colombia son distintos a los de Estados Unidos.

González señala que lo que debería hacer ahora el Gobierno es bajar el ánimo tendencioso con Venezuela, concentrarse en la defensa de los intereses de los colombianos y buscar cooperación financiera. Dijo que al final de cuentas al que menos le conviene que la crisis de Venezuela se siga ahondando es a Colombia, que debe gastar alrededor de 5 billones de pesos al año para enfrentarla.

El canciller Carlos Holmes Trujillo, por su parte, defendió la manera como ha venido actuando Colombia frente a la situación venezolana y aseguró que la resolución del parlamento ruso está llena de errores, imprecisiones y desconocimiento. Añadió que el Gobierno ha actuado en desarrollo de sus deberes legales y políticos.

Para el analista político Iván Garzón, la carta de Rusia llega en un momento en el que es claro que el Gobierno ha negado toda posibilidad de intervención militar en Venezuela. Añade que sirve para reiterar la posición de Duque frente a la crisis de gobernabilidad que atraviesa Venezuela.

“La carta hubiese tenido un perfil mayor si la hubiese enviado la Cancillería rusa o si hubiera tenido otro nivel la advertencia, pero el Gobierno ya había dicho que no va apoyar una intervención militar, así que el documento llega en un momento en el que las cosas están más o menos definidas”, agregó.

En este sentido, Trujillo ratificó que cualquier despliegue o incursión militar en apoyo al régimen de Nicolás Maduro pone en riesgo la transición democrática y la normalización constitucional en Venezuela, y constituye una amenaza a la paz, la seguridad y la estabilidad en la región.

 “Las acusaciones contenidas en dicha declaración no corresponden a la realidad y constituyen una distorsión de la posición de Colombia, compartida por varios países de la región y de sus actuaciones concretas en relación con el régimen ilegítimo de Nicolás Maduro en Venezuela”, agregó el ministro.

Jhon Mario González añade que lo se está haciendo por parte del Gobierno es abonando el terreno para una especie de revisión de la guerra fría en el Norte de Suramérica, lo que significa que Colombia se está dejando arrastrar por la problemática grave de Venezuela.

“Rusia no va a dejar caer a Venezuela sin hacer un esfuerzo de sostenerla, porque es un tema  reputacional de la política del nacionalismo, de expansión y de recuperación de la otrora potencia rusa en el mundo, y Vladimir Putin lo tiene muy claro. Así sea un tema que le cueste dinero, se la va a jugar por sostener el régimen venezolano. También pueden acudir Irán, Turquía y China con algunos recursos, incluso Siria”, agrega González.

Por su parte, el presidente del Senado, Ernesto Macías, le contestó al parlamento ruso que los temas de las relaciones internacionales son exclusivamente del presidente de la República y es a él a quien debe ir dirigida la comunicación, sin embargo, calificó el tono de la carta como inamistoso e insistió en que la situación de Venezuela afecta de manera directa al país.

En relación a este tema, el Canciller destacó que el país ha respondido a la crisis multidimensional que atraviesa Venezuela y de la cual es responsable “el régimen ilegítimo y usurpador de Nicolás Maduro”, desde la legalidad, la solidaridad y la responsabilidad.

Dijo que el Gobierno se ha ofrecido como canal para recibir, acopiar y preservar la asistencia humanitaria ofrecida por diversas naciones, a la espera de su entrega efectiva, así como solidaridad frente a la situación humanitaria y las graves privaciones en las que viven millones de venezolanos.