Diario del Cesar
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Luz Stella, ejemplo de valentía y fortaleza

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Durante 12 horas, de 7:00 de la mañana a 7:00 de la noche, esta bogotana trabaja diariamente para hacer su mejor trabajo, pulido de pisos, esta vez en la Plaza Alfonso López.

Por:
Merlin Duarte

Mientras que algunas mujeres se quejan del clima, de los tacones, de las oficinas, de sus jefes, sus esposos, sus hijos y de la vida no tan atareada que llevan,Luz Stella Londoño vive feliz de ser quien es, de lo que hace y cómo lo hace.

Ella integra el grupo de trabajo de la obra de renovación de la emblemática Plaza Alfonso López. En realidad, es la única mujer entre los más de 73 hombres que día tras día dan todo de sí para sacar adelante esta ejecución, catalogada como una de las más esperadas en los últimos tiempos en la ciudad.

Luz Stella es la encargada de sacar el brillo del inmenso piso de la obra que se realiza en el icónico lugar. Es especialista en pulido, brillado y cristalizado de mármol, pero la tarea asignada en la plaza es sacar un texturizado, es decir como un cepillado.

Con 39 años se ha recorrido casi todo el país. Siendo de Bogotá lleva mucho tiempo trabajando por diferentes departamentos y uno de ellos es el Cesar. Aquí, en su capital, ya ha puesto varios ‘sellos’; en la Plazoleta de la Gobernación, el Seminario, en iglesias, entre otros y ahora es parte de la obra que el mandatario de los vallenatos ha descrito como “histórica”.

MUJER BERRACA

Luz parece una de ellos, a los hombres me refiero, y no por algún tipo de comportamiento varonil, sino por su verraquera. Nada le queda grande y asume los retos sin titubear. Es una dura cuando de trabajo rudo se trata.

Labora al aire libre, bajo el inclemente sol y bajo altas temperaturas, propias del Caribe colombiano y un poco más en este tiempo de intenso verano. A primera vista quizás nadie podría notar que es mujer, pues sus botas, pantalones largos y anchos, buzos, capucha, gorra o casco, encierran su esencia femenina.

Bajo toda esa vestimenta se esconde una mujer “común y corriente”, como diría ella. Pero en realidad no es tan corriente… A pesar de someterse cada día a más de 12 horas a su fuerte labor, permanece maquillada y con sus uñas bien pintadas, como dirían algunas mujeres: “muerta antes que sencilla”.

“Soy una mujer como todas, me gusta verme bien y sentirme bien”, indicó.

MADRE Y PADRE

A esta valiente mujer le ha tocado ejercer el rol de padre y madre, ha sido ejemplo para sus retoños de 16, 17, 20 y 21 años, a quienes hasta el momento no les ha faltado nada pese a su ausencia en casa.

“Cuando estaban más pequeños les dejaba el arriendo pago, el mercado, una persona al cuidado, y ahora que están grandes les consigno”, dijo Luz Stella que ha tenido que cambiar su hogar por largas estadías en ciudades donde la revolución de las obra llama un nuevo tiempo.

Villavicencio, Anapoima, La Mesa, Villeta, Armenia y La Guajira han sido uno de los tantos lugares que ha visitado obligatoriamente esta “turista” que está encantada de Valledupar.

“Me parece un lugar muy bonito, excelente, es un sitio muy turístico”, aseveró.

COMO ELLA, POCAS

Como Luz Stella, pocas son las mujeres que ejercen la labor de pulir pisos en grandes infraestructuras. “No hay muchas en el gremio”, tal como lo afirma.

“Me siento afortunada entre los hombres”, manifestó esta dama que lleva cerca de 17 años en este ejercicio no tan particular en su género, donde ha conocido la rudeza.

Aunque para ella es un privilegio y bienestar estar detrás de un escritorio, afirma que no se ve en un cargo relacionado a una oficina.

HUMILLADA Y ULTRAJADA

Trabajar como única mujer entre tantos hombres durante casi dos décadas no es nada fácil y más aún cuando la labor es competencia para otros. Luz Stella es una de esas mujeres a las que les ha tocado muchas cosas por ser fuerte y no “dejársela montar de nadie”.

 “He aguantado humillaciones, gritos, patanerías de hombres guaches, pero también me he encontrado con personas muy bellas, que le colaboran muchísimo”, indicó.

Pero los insultos no sólo han provenido de hombres, también de mujeres. “Otras mujeres me dicen que soy marimacho, que no soy feminista, pero es todo lo contrario, porque si quiero me quito este overol y me pongo unos tacones, pantalón y blusa y quedo como toda una mujer, pero no tengo necesidad, porque con este overol es que le he dado estudio a mis hijos”, expresó.

ÚNICA ENTRE LAS MÁS IMPORTANTES

Luz Stella asegura que ha sido la única mujer entre las obras más importantes de Valledupar, entre ellas la Plazoleta de la Gobernación y Plaza Alfonso López.

No es profesional titulada, pero ahora es experta en mantenimiento y restauración de mármol, llegó a serlo barriendo y trapiando, una actividad de la que hoy se ríe porque realmente no es lo suyo, lo de ella es algo mucho más rudo.

Su inquietud, curiosidad y ganas por conocer del trabajo de pulido de pisos la llevó a estudiar programas técnicos en el Sena, aprendió de videos por YouTube, revisando y conociendo de trucos para ofrecer a sus clientes. “Algunos quieren brillo, otros texturizado, sellado, son bastantes cosas que se le pueden hacer al mármol”, aclaró.

LA INAUGURACIÓN

Al igual que a los 73 hombres que trabajan a todo ritmo para sacar adelante la Plaza Alfonso López, Luz Stella le ha tocado la semana más pesada, pues solo quedan 14 días para la entrega de esta relevante obra que inició el  7 de junio de 2018 cuando la Administración Municipal instaló la primera piedra para la renovación.

Han pasado nueve meses desde aquel momento en la que se puso en marcha la ejecución de una inversión de $8.736 millones, con el objetivo empezar a dar cumplimiento al Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP) del centro histórico.

Esta intervención, de $9.478 metros cuadrados, contempla ampliación de la tarima construida de 536 m2 con una cubierta menos invasiva, la cual incluye áreas de baño, oficina de turismo, sala pública de informática, camerinos grupales e individuales y servicios para los conciertos.

La obra contiene instalaciones eléctricas, mecánicas, e hidráulicas; plantación de árboles para fortalecer la vegetación existente, un espejo de agua debajo de la ‘Revolución en Marcha’, mobiliario urbano e iluminación nocturna y un hall de la fama para exaltar a los representantes del folclor vallenato.