POR: NINOSKA REYES URDANETA
La habitación 323 fue su hogar durante dos años, en la Clínica Integral de Emergencias Laura Daniela en Valledupar. Llegó al centro de salud en el año 2019, en busca de atención médica y se convirtió en un ‘huésped’ especial para galenos y enfermeras, ante al abandono de su familia, cuyos miembros hasta ahora son los grandes ausentes.
Se trata de Blanca Rocío Díaz de Álzate, una anciana de 71 años cuyos orígenes se desconocen, pues fue trasladada en noviembre de 2019 por una vecina de Valledupar al centro asistencial por problemas respiratorios, cuyas patologías fueron atendidas hasta noviembre del mismo año, pero nunca pudo ser dada de alta, ya que no tenía un hogar a donde regresar.
Ella vivía sola, abandona y sin la visita de ningún familiar, vivía de la buena voluntad de vecinos y conocidos, hasta que por cosas del destino surgió una enfermedad que resultó ser una bendición para su vida; hoy 728 días después, consigue un hogar, un lugar donde vivir dignamente.
La historia de abandono de Blanca Rocío se dio a conocer el 20 de mayo de 2020, cuando ya transcurrían seis meses de estar en la Clínica Integral de Emergencias Laura Daniela.
A partir de entonces, la institución emprendió una cruzada por ubicar a sus familiares para que se hicieran cargo de la anciana, que tiempo después, luego de superar su afección, le fue dada el alta médica, pero no su salida de la institución. Así empezó la historia de notificaciones ante los entes de protección que en todo este tiempo no tuvieron una respuesta satisfactoria para Blanca Rocío.
Solo hasta el pasado viernes, a pocos días de cumplir dos años como huésped en la institución, fue llevada a la Casa del Abuelo en la capital del Cesar, donde logra uno de los 50 cupos que tiene la institución para ancianos en estado de abandono.

Ahora Blanca Roció inicia una nueva etapa, es acogida en un lugar donde la fraternidad y la integración familiar es su principal esencia, además de las labores apegadas a la palabra de Dios y el acompañamiento de un grupo de personas que la llenarán de amor durante el resto de sus días.
‘ME PECHICHABAN…’
Con mucha nostalgia fue despedida la anciana quien siempre se sintió querida y protegida, “me llevo un recuerdo muy bonito de todos, aquí todos me ‘pechichaban’, los llevo aquí en el corazón” relató Blanca con lágrimas en ojos, quien fue despedida entre abrazos y aplausos, por parte del equipo de médico asistencial.
En una camilla fue trasladada Blanca, quien lucía contenta, pero a la vez nostálgica de dejar el lugar que dio refugio por tanto tiempo. Su cabello entre tonos grises y blancos que reflejan la sabiduría de los años, no se cansaba se mirar con ojos de agradecimiento a los seres que una vez más son su esperanza de vida.
Fue trasladada en una ambulancia hasta el Hogar de las Hermanitas de los Pobres, donde igual fue recibida con aprecio por la encargada de la casa del abuelo, María Palomo Crespo, quien aseguró que Blanca fue escogida por el hecho de ser pobre, y porque a pesar de ser bien atendida en la clínica que la albergó, “aquí tendrá una casa de acogida con nuestros residentes, recibirá las atenciones propias de una personas de avanzada edad, pero sobre todo se garantizará su bienestar emocional y afectivo”.
Carmen Elena Anillo, Líder de Atención al Usuario de la Clínica Integral de Emergencias Laura Daniela, realizó un llamado especial a quienes tienen bajo su cuidado a adultos mayores, “ellos requieren de una atención muy especial y sus últimos años de vida deben pasarlo al lado de sus seres queridos, muchos ancianos son abandonados en clínicas, como es el caso de Blanca Díaz o el de María Irene Vargas, quien también permaneció un año y seis meses en estado de abandono, se evidencia una problemática social que se convierte en violencia intrafamiliar”.
MÁS DE 20 CASOS DE ABANDONO
La situación de abandono de ancianos en la capital del Cesar, es un problema que preocupa a las autoridades, que a la fecha registran más de 20 casos en los que va del 2021, cifra que en comparación al 2020 disminuyó en 60%, sin embargo, no deja de ser un problema social que hay que atacar.
Karen Estrada, jefe de gestión social de la Alcaldía de Valledupar, manifestó que con respecto al año pasado que se presentaban altos índices de abandono del adulto mayor, se ha venido avanzando en el desarrollo de campañas de atención, destacando el programa Colombia Mayor que en la actualidad atiende 12.000 beneficiarios, se han implementado los comedores comunitarios en lo que se atienden 4.300 adultos mayores en todo el territorio.
Igualmente se cuenta con dos Centros de Vida, en La Nevada y Mayales, y se mantiene una articulación con la Casa del Abuelo, a través de las gestiones de la Primera Dama, Laura Sierra. “Invito a los familiares de adultos mayores, a no abandonar a estos seres que lo han dado todo en la vida, que los quieran y los protejan, ya que el Estado ha asignado beneficios para ellos, a los cuales pueden acogerse y gestionar a través de la Oficina de Gestión Social”.
Con respecto a los reiterados abandonos que se registran en las clínicas y hospitales del municipio, Estrada afirmó que es un problema muy complejo, ya que todos no se pueden albergar por su capacidad. Los dos Centros de Vida en Valledupar cuentan con 42 cupos cada uno que están cubiertos en su totalidad.
“Muchos de los ancianos que están en los Centros de Vida, tienen hijos y familiares en buenas condiciones económicas, por lo que se está trabajando en el restablecimiento de los derechos de estas personas e insertarlos en su grupo familiar”.
En estos momentos, en el municipio se están desarrollando la campaña ‘Yo no lo abandono, yo lo cuido’, a través de la cual se está sensibilizando a la comunidad sobre la protección a la familia y principalmente a los adultos mayores.
Actualmente, en la Clínica Integral de Emergencias Laura Daniela se presentan dos casos más de abandono social, uno, ad portas de resolución y el caso de Edinson Bermúdez de 77 años, quien requiere tratamiento especial con diálisis renales, cuenta con seis hijos en Valledupar que aunque han sido llamados insistentemente por parte de la institución, lleva alrededor de siete meses en abandono.
La Ley 1850 de 2017 establece medidas para garantizar los derechos de los adultos mayores, así como fija penas para castigar el maltrato intrafamiliar por abandono.