Diario del Cesar
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Las piloneras se toman hoy la plaza Alfonso López

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POR: NINOSKA REYES URDANETA

Por temas de pandemia, este año el tradicional y colorido Desfile de las Piloneras se realizará en la plaza Alfonso López de Valledupar. Será un concurso donde diez grupos ganadores, en las distintas categorías, de años anteriores, los cuales harán una demostración ante el jurado calificador.

Este año las hermosas mujeres y niñas  ondearán las polleras, no recorrerán la avenida Simón Bolívar, pero si demostrarán que son uno de los mayores atractivos del Festival de la Leyenda Vallenata. Será como una versión del Rey de Reyes, se concentrarán las mejores entre bailes, cantos, flores y tradición.  Son dos agrupaciones infantiles y cinco mayores.

Durante 40 años, el Desfile de Piloneras ha marcado el inicio de la fiesta de acordeones, este año aunque será diferente, igual vestirá de gala a Valledupar, una ciudad que está repleta de turistas  disfrutando de la fiesta. 

Los grupos participantes recorrerán la carrera sexta hasta la plaza Alfonso López, donde estará ubicado el jurado calificador. Cada agrupación tendrá 5 minutos para hacer su demostración, luego de dos años de paralización a causa de la pandemia.

El desfile de piloneras se realiza tradicionalmente como la apertura oficial a la fiesta vallenata más grande del mundo. En este, un conjunto de parejas se pasean danzando a ritmo de El Pilón, un canto popular de origen anónimo. Los grupos de piloneras concursan entre sí, en categorías infantil, juvenil y mayores;  para llevarse el premio al mejor grupo. En el 2019 la participación se duplicó llegando a tener en escena 20820 parejas de las categorías infantil, juvenil y mayores, según la Fundación del Festival de la Leyenda Vallenata.

SOBRE LA DANZA 

La danza de las piloneras está inspirada en las tareas tradicionales de las mujeres que hacían vida en el Cesar, La Guajira, el Magdalena y otras zonas del Caribe Colombiano. El golpeteo del maíz con el mazo del pilón, produce un sonido rítmico que con el paso de las generaciones dio vida al baile las piloneras.

Consuelo Araujo Noguera y 30 amigas protagonizaron el primer desfile de piloneras en 1981, por iniciativa de Cecilia ‘la Polla’ Monsalvo.  La actividad creció con los años hasta que la Fundación de la Leyenda Vallenata lo adoptó en 1994 como un concurso oficial en la programación del Festival, siendo La Cacica, Consuelo Araujonoguera, su principal gestora.

Sobre la danza de las piloneras, Consuelo Araujonoguera expresó en su momento: “El Pilón comenzó cantando y luego se convirtió en danza. Cuando dice ‘a quien se le canta aquí, a quien se le da la gracia’, es la melodía de un paseo lento, asimismo el estribillo es una puya rápida y la melodía es el ritmo de paseo”. 

Maritza Viña Guerra, fundadora y directora del Pilón Cañahuate, dijo que aunque no se realizará el tradicional desfile, la preparación siempre será la mejor. Esta vez solo se escogió un grupo, pero hay que destacar que todos son excelentes y transporta esta danza de generación en generación.

Por la pandemia, este año no se podrá hacer el gran desfile, “vamos a hacer una muestra folclórica a los turistas que están de visita en la ciudad. El Pilón Cañahuate, con 21 años de tradición, se presenta con doce parejas para mostrar lo mejor de esta tradición”.

Esta agrupación ha ganado 5 primer puesto, segundo y tercer, cuatro más  siendo el mejor del Festival. El resto de las mujeres piloneras embellecerán el concurso, pero no participarán por las restricciones establecidas para estas fiestas. Sin embargo, todas se preparan para dar lo mejor el próximo año.

ASÍ VISTEN LAS PILONERAS

Son las más bellas del festival, visten un tradicional atuendo con amplias polleras y trinitarias en la cabeza, su misión es dar la bienvenida al Festival Vallenato entre bailes y cantos. 

Una rigurosa coreografía y estricto código de vestuario conservan la danza ritual y autóctona del Valle de Upar.

Las mujeres llevan una falda amplia y rizada, hecha en tela de algodón y estampada con pequeñas flores. En el ruedo de esta prenda hay dos o tres arandelas, rematadas con encaje de letines.

La blusa es una chambra o corpiño de mangas tres cuartos, ajustada a la cintura, desde donde sale otra arandela igual a la de la falda, y que cae sobre las caderas.

Hermosas trinitarias, flores de cañahuate o cualquier flor típica de la región deben adornar la cabeza de la bailarina, quien, además, podrá lucir una pañoleta con el mismo estampado de su vestido, sin usar ningún tipo de canutillo o lentejuela que desdibuje la autenticidad del atuendo.

La batea o bongo de madera, un utensilio imprescindible. En él se amasa el maíz. Durante el baile, las mujeres simulan que están llenas de arepas, bollos o maíz. Se puede llevar sobre la cabeza, a veces a la cadera, se levanta con las dos manos a la altura de la cabeza o se ventea imitando como cuando se hace con el maíz ya pilado para limpiarlo.

Los hombres visten un impecable y tradicional liqui liqui, llevan un sombrero de cañita amarilla típico de la región y en sus manos el pilón de madera, indumentaria fundamental. Pueden vestir la pañoleta de sus parejas femeninas en el cuello.

Ambos sexos calzan guaireñas para completar el vestido, los hombres las llevan blancas y las mujeres según el color de sus polleras.