Diario del Cesar
Defiende la región

Sobre ruedas llega la labor social a Valledupar

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POR: NINOSKA REYES URDANETA

Hablar de un club de moteros, es para muchos, sinónimo de ruido, espectáculo, motos de alto cilindraje, en algo excéntrico; pero hoy día en su esencia se guarda algo igual de grandioso, y es la labor social que han emprendido en toda Colombia, de la cual, Valledupar no dejó de sumarse.

Verlos transitar en grupos, es un espectáculo, vestidos a la par de una misión donde la diversión y la fraternidad es su objetivo, la misma que hoy día los ha llevado a mirar más allá, a quitarse los cascos y sus grandes gafas protectoras, para observar de cerca la realidad de una ciudad, que al igual que muchas en el país, está plagada de miseria y necesidades.

En esa labor se encuentra el Club de motociclistas Semiautomático Suzuki Valledupar, cuyo más de 20 miembros están llevando sobre ruedas ayudas alimenticias a personas vulnerables, y por si fuera poco, le están metiendo el pecho a la recuperación de la malla vial en las zonas más transitadas de la ciudad.

Reciben aplausos, abrazos y mensajes de aliento por parte de la comunidad para que la intención no se desvanezca, se siga extendiendo y que sea ejemplo para muchas organizaciones que hacen vida en la ciudad. Es no darle la espalda a la realidad de una ciudad que los ha visto nacer y crecer, es atender a las necesidades que por sí sola muestra Valledupar.

“Nosotros salimos todos los viernes a compartir, cenar y disfrutar de la ciudad, actividad que estaba suspendida a causa de la pandemia. En la actualidad sigue al ruedo, siendo la constante ver a adultos, niños y hasta ancianos, pidiendo plata y comida en cada esquina de la ciudad; es una problemática en la que todos debemos poner un granito de arena para resolverla”, narró Camilo López, vicepresidente del Club de Motociclistas Semiautomático Suzuki Valledupar.

El club fue creado hace muchos años atrás, pero fue en diciembre de 2020, cuando las restricciones por la pandemia empezaban a cesar, que resurgieron. Fue un gran reto cuyo objetivo fue entrar a ser partícipes en las soluciones de muchas adversidades que dejaba el Covid-19; es darle la mano amiga a los vallenatos más vulnerables con la misión de crear conciencia en la ciudadanía.

Pero además de ello, tienen como misión promover la cultura vial en los motociclistas en el respeto a las señales de tránsito, el uso de protección e inculcar el amor por el municipio, donde todos sus actores deben formar parte de su desarrollo y sostenibilidad.

CIEN PORCIONES DE ALIMENTOS

López recordó que cada vienes la idea de ayudar a los más necesitados, se fue cocinando en la mente de cada integrante, hasta que con el apoyo de varias empresas privadas y de los mismos moteros se dio la alianza además con una persona en la avenida 25 del barrio Los Fundadores, quien se encargó de preparar 102 porciones de arroz que llegaron como una ‘tabla de salvación’, para el mismo número de personas habitantes de calle.

“Llegamos con la porción de comida y su bebida, a las zonas aledañas al Terminal de Transportes de Valledupar, avenida Simón Bolívar y el centro de la ciudad. Fue gratificante lograr una sonrisa en cada una de estas personas; llevar un plato de comida para muchos, fue una luz en medio de la oscuridad que envuelve sus vidas día a día”.

NO MÁS HUECOS ASESINOS’

Pero el Club de Motociclistas Semiautomático Suzuki Valledupar, integrado por hombres y mujeres bajo el lema ‘Más que un club, una familia’, no se quedó en la entrega de comida, sino va más allá tocando los problemas sensibles de la ciudad, como el mal estado de la malla vial, lo cual los perjudica a ellos como motociclistas y a la comunidad en general.

Por ello, se sumaron a la campaña que desde la capital del país despliega el club Street Brothers Bogotá, denominada ‘No más huecos asesinos’. “El pasado viernes logramos tapar los dos primeros huecos en la ciudad para aportar nuestro granito de asfalto para salvar vidas, además que los motociclistas y otros actores viales rueden tranquilos y más seguros”, explicó Miguel Álvarez, presidente del Club de Motociclistas Semiautomático Suzuki Valledupar.

En esta obra de reparcheo, se contó con el apoyo del Club Querubines en Valledupar, por lo que se espera la unión de otras organizaciones, para que en equipo, se logre aportar a la ciudad. La meta es evitar más accidentes y muertes por el mal estado de las vías, cuya problemática ya es constante en el municipio.

Álvarez reiteró que se está contando con el respaldo de algunas empresas de la ciudad, por lo que se exhorta a la ciudadanía a sumarse a esta causa, además de los 14 grupos de moteros que hacen vida en el territorio.

Anunció, que ya están trabajando en la recolección de regalos para llevar sonrisas a los niños en Navidad. Se busca recolectar más de 1.000 obsequios para llevarlos a un barrio donde la pobreza sea extrema y regalar a los niños un momento de felicidad y diversión.

“Buscamos cambiar la percepción de la ciudadanía hacia los clubes de motociclistas, pero además de inculcar educación vial, responsabilidad y sentido altruista. El turismo también es una actividad que se fortalece en la ciudad en estas organizaciones, incluso se ofrece la Ruta del Cacique, para que los visitantes lleguen a lugares que son historia del folclor vallenato”, dijo.