Diario del Cesar
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El rugby antioqueño llora el asesinato de Lucas Caro Gómez

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Un viejo dicho británico define al rugby como un deporte jugado por caballeros. Así definen a Lucas Caro Gómez, en Bello. El jugador y entrenador, referente en Antioquia de este deporte, fue asesinado en la noche del lunes en ese municipio. Su partida, imprevista y violenta, llena de luto a sus familiares, amigos y estudiantes.

 “Hablé con él el mismo lunes, cuando terminamos de entrenar. Habíamos trabajado todo el fin de semana. Nos despedimos y él salió para su casa un poco tarde”, recuerda Mauricio Henao, amigo y compañero laboral. Sin saber que esa sería su última conversación, ambos partieron a sus hogares. El de Lucas, ubicado en el barrio Congolo, de Bello.

Allí a su casa llegó avanzadas las 8 de la noche. Según relató su prima, Manuela Zuleta Gómez. “En la casa cenó, habló con la familia y descansó”. Pasadas las nueve de la noche, Lucas salió a guardar la moto en la que se transportaba, en un parqueadero cercano a su barrio.

Tras guardar la moto, decidió dar una vuelta por el barrio, saludando a amigos y conocidos. Según familiares, fue allí, en ese trayecto que recorría todos los días para sacar y guardar su vehículo, en la acción cotidiana de caminar su barrio, donde fue interceptado por balas desconocidas en circunstancias que son materia de investigación.

La fatal llamada llegó después de las 12 de la noche. Al teléfono de la casa contestó la madre de Lucas, quien escucho la voz de un agente de la Fiscalía que, antes de anunciar lo sucedido, preguntó las cosas de rutina. Que si conocía a Lucas, que si ahí vivía, que con quién hablaba. A Lucas, según dice su prima, las autoridades lo encontraron con signos vitales. Lo trasladaron a un hospital, donde finalmente murió.

Nadie sabe qué pasó, ni siquiera si fueron 2 o 5 los tiros que acabaron con su vida. Lo único claro y real es el dolor que ahora embarga a su familia y amigos, pero también a aquellos estudiantes y compañeros laborales que vivieron con Lucas, día a día, lo que fue su gran amor: el rugby.

 

Una pasión de vida

Vivía para el rugby: para practicarlo, para enseñarlo. Como jugador, había levantado las manos en señal de triunfo en repetidas ocasiones a nivel departamental e incluso nacional. Su mayor proyecto, sin embargo, consistía en entrenar a unos niños en Castilla.

“Es triste que la violencia se lleve a una persona que justo le quitaba a las calles decenas de niños. Era feliz siendo entrenador”, dice su prima. En esa faceta, señala Ada, una amiga que lo conoció desde 2005 como compañero de equipo y luego como entrenador, empujaba a sus estudiantes a dar lo máximo de si mismos, a superar sus limites sacando lo mejor de ellos.

Siempre con una sonrisa, con una palabra de aliento, vivió llevando el deporte en la sangre, estudiando en la Universidad de Antioquia Entrenamiento Deportivo. Su determinación a cumplir sus sueños fue su mayor legado para quienes compartieron con él una cancha o un salón de clase.

En su honor han sido muchas las personas e instituciones que se han manifestado vía redes sociales. La Universidad de Antioquia, el Inder Medellín, la Liga Antioqueña de Rugby señalaron su dolor por la temprana partida del profesor.

Por su parte, amigos de Bello preparan una marcha para el próximo jueves a las 8 de la noche que partirá desde la Choza Marco Fidel y recorrerá la Avenida Suarez hasta el atrio de la Iglesia del Parque de Bello, rechazando la violencia que aflige a este municipio del norte del Aburrá y que solo este año se ha llevado cientos de vidas.