Manaure despidió a Cristian Sebastián
En medio del dolor de familiares y amigos, y acompañado de todo el pueblo de Manaure, fue sepultado el subteniente Cristian Sebastián Calderón Jiménez, de 21 años, quien fue asesinado por disidencias de las Farc cuando se encontraba de civil, desarmado y venía de desarrollar un trabajo dentro de su labor como ingeniero civil, en zona rural de Sevilla, Valle del Cauca.
Las honras fúnebres del militar de 21 años, se llevaron a cabo en la cancha de la Institución Educativa Normal Superior María Inmaculada en el municipio de Manaure (Cesar).
Tras los actos litúrgicos, el féretro recorrió las calles del municipio manaurero hasta su última morada, en el cementerio municipal.
En medio de la tristeza y la resignación, el pueblo exigió que la muerte de Cristian Sebastián no quede impune y que las autoridades lleguen hasta el fondo de la tragedia.
El sepelio estuvo acompañado de honores militares por parte de miembros del Ejército Nacional adscritos a la Décima Brigada.
Ramón Alexis Calderón, padre del soldado muerto, aseguró que confía y exige que el Estado haga justicia.
“Decía que eso era lo de él, porque le tuvo mucho amor al Ejército. Pido al Gobierno y a Derechos Humanos que se solidaricen con este caso. Que no quede impune”, expresó.
Calderón Jiménez estaba adscrito al Batallón de Ingenieros N.° 3 Agustín Codazzi, en Valle del Cauca. Su secuestro se registró el pasado sábado por disidencias de las Farc denominada compañía ‘Adán Izquierdo’, cuando se encontraba junto a una comisión de infraestructura de la Alcaldía de Sevilla, Valle del Cauca.
El militar se desplazaba en un vehículo con dos funcionarios de la alcaldía y dos líderes de la región, realizando estudios técnicos y de infraestructura vial para la construcción de vías, en el sector rural de San Antonio.
Al regreso, después de finalizados los trabajos, fueron retenidos, los sujetos les pidieron documentos de identificación y los celulares a fin de revisarlos, al darse cuenta que ahí se encontraba un miembro de las fuerzas militares, lo secuestraron y a los funcionarios de la alcaldía y líderes de la región los dejaron ir.
Horas después su cuerpo fue encontrado en San Antonio, Sevilla, y registraba varios impactos de bala.