Diario del Cesar
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El triste aniversario del ‘brochazo’ al mural de Piedrahíta

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Un año ha transcurrido desde que el icónico mural ‘Tierra de Dioses’, elaborado en 1990 por el ya fallecido pintor Germán Piedrahíta en la entrada del Concejo Municipal de Valledupar, fuera esfumado, como por arte de magia, por la actual administración municipal.  El hecho, ocurrió entre el 14 y 20 de febrero de 2018.

Pese a que la escultura exaltaba hace 28 años los mitos más conmemorativos de la región, como la leyenda vallenata y de Francisco ‘el Hombre’, los símbolos indígenas como el poporo y su vestimenta, la Sierra Nevada, el río Guatapurí, el acordeón y el paisaje propio del Valle del Cacique Upar; no fue de importancia para que al ‘son’ de una pintura blanca y varios ‘brochazos’, se apagara toda la tradición colorida que allí se acentuaba.

 Además, era un escenario para que propios y visitantes llegaran a inmortalizar el recuerdo a través de una fotografía.

Aunque el secretario General del municipio, José Juan Lechuga, en aquel entonces manifestó que se trató de un proceso para subsanar la pared donde reposaba la imagen, la cual presentaba grietas y filtraciones de agua amenazando su deterioro, estas explicaciones, no han convencido a la comunidad.

“El alcalde de Valledupar no ha tenido una respuesta clara y contundente ante la comunidad sobre el por qué quitó el mural de esa pared y su labor es responder con la verdad.  Atentó contra una obra artística de la ciudad”, comentó Deiler Arzuaga, maestro en arte y gestor cultural de la ciudad.

Comentó que si bien, “la ciudad hoy día habla sobre economía naranja y emprendimientos en el sector artístico, es algo incoherente ante lo ocurrido con los trazos de color que pudo reposar Piedrahíta en la plaza Alfonso López”.

“Aunque esta pintura no estuvo desde el nacimiento del Concejo Municipal o de la plaza desde su creación, se convirtió en un símbolo social que aportaba a la cultura de la ciudad y por eso los ciudadanos han reaccionado negativamente ante este hecho que sin duda es un insulto para el autor”, dijo Arzuaga.

Manifiesta que lo sucedido, tuvo mucho que ver con la relación que se le dio a los gráficos con la religión, desde las directrices de la Alcaldía de Valledupar.

Por tal razón, explica Deiler que el arte es complejo y no está ligado con postulados de devoción, sino artístico. “Porque fue producto de un pensamiento crítico del maestro Germán y por tal razón, debía de dársele otra lectura.  Insisto, fue un error haberlo tachado y un insulto para Piedrahíta”, apuntó.

 “BORRAR EL MURO FUE UN GARRAFAL ERROR”

Por su parte, el maestro en Artes Plásticas, José Aníbal Murgas Daza, subrayó que la decisión del alcalde continúa viéndose como “un garrafal error del cual no asumió su responsabilidad”, sino que por el contrario “construyó cortinas de humo como la intervención de la plaza para terminar la protesta”.

No obstante, asegura que se han diseñado obras para resarcir el daño, pero este continúa vigente y “el Gobierno Municipal se ha hecho el de la vista gorda”.

NO CONTESTÓ LA ADMINISTRACIÓN

Este medio  trató de comunicarse con el secretario General del municipio, José Juan Lechuga, encargado de dar a conocer los detalles que tienen que ver con el ‘brochazo’ del mural ‘Tierra de Dioses’ en Valledupar, sin embargo, y pesar de reiteradas llamadas, el funcionario no contestó.

LO DICE LA COMUNIDAD

El señor José Orozco, comentó que: “hace falta que se pronuncie el alcalde y que dé a conocer la fachada con la que piensa tapar este atropello que realizó.  Y si no tiene un plan B, entonces que reaparezca el mural de Piedrahíta porque es una escultura que hace falta y estábamos adaptados a ella”.

Así mismo Gerson Mendoza, comerciante de Valledupar, dijo que: “apenas las personas entraban a la plaza Alfonso López lo primero que identificaban era la pintura y ya no está.  Nos hace falta a nosotros los ciudadanos”.

Javier Garrido, por su parte, manifestó que: “el muro lo considerábamos parte de la historia de Valledupar. El alcalde debe de ponerse la mano en el corazón y reconocer que eso hacía parte de nuestro patrimonio cultural y que debería estar en su lugar”.