Diario del Cesar
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Pagará prisión por masacre de ‘La Aguacatera’

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El Juzgado Segundo Penal del Circuito con función de conocimiento de Valledupar emitió sentido de fallo condenatorio contra Olfer Enrique Valencia Ibarra, de 45 años, quien fue hallado culpable de participar  en la conocida como ‘masacre de La Aguacatera’, donde fueron asesinados tres jóvenes, en hecho ocurrido en 2017, en la vereda del mismo nombre, en jurisdicción de Codazzi (Cesar).

En la audiencia, realizada ayer en horas de la mañana, el juez Leonel Romero Ramírez señaló que la Fiscalía 17 Seccional logró probar la responsabilidad penal de Valencia Ibarra en los delitos de homicidio agravado, secuestro simple y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones.

En la misma diligencia, el togado leyó el sentido de fallo de carácter absolutorio en favor del segundo acusado, Juan Gabriel Zapata Múnera, de quien indicó, “la Fiscalía se quedó corta para poder determinar con claridad su participación en la materialización de la conducta (investigada)”.

‘OLFER VALENCIA SABÍA CUAL ERA EL PLAN’: JUEZ

Sobre la decisión de culpabilidad de Valencia Ibarra, el juez dijo que: “Ninguna duda tiene el juzgado frente a la responsabilidad penal de Olfer Valencia Ibarra. El juzgado ha llegado a la conclusión, que no cabe duda, que Olfer Valencia cumplió claramente la parte del trabajo que a él correspondió, dentro del ejercicio ilícito en la materialización de las conductas, que es incuestionable su participación, muy a pesar de que en juicio, se declaró inocente y ajeno a la materialización de las conductas punibles”.

Para el juez, el hoy condenado “sabía cual era la suerte de los retenidos, conocía claramente cual era el plan que se iba a ejecutar, cumplió con la parte de su trabajo, por eso en este caso, existe una coparticipación criminal donde responden como coautores de los delitos”.

Recalcó el administrador de justicia que esa ajenidad que mostró Olfer Valencia en el juicio aparece sin sustento probatorio.  “Todas las demás pruebas traídas a juicio, lo incriminan como uno de los partícipes de la conducta criminal.  No tuvo alternativa distinta de aceptar que estaba en el estadero y que iba a seguir ingiriendo licor, pero ello no es más que una coartada para tratar de hacer ver como veraz su testimonio, su ajenidad”, concluyó en este punto.

JUAN GABRIEL ZAPATA, INOCENTE

En cuanto a Juan Gabriel Zapata, el otro acusado en este caso, el juez afirmó en su decisión que “no aparece la misma claridad” y la Fiscalía, en ese punto, “se quedó corta” para determinar con claridad su participación en los hechos.

Para el juzgado, el fiscal soportó la acusación a Zapata solo “porque la camioneta utilizada en la comisión de los hechos es de su propiedad”. “Pero esa sola circunstancia no da lugar para entender más allá de toda duda razonable, su participación en la conducta criminal”, enfatizó el togado.  

Durante el debate probatorio, la Fiscalía trajo los testimonios de los investigadores Franlkin Torrijo, Asdrubal Julio Benítez, Katreen Liney Martínez, un testigo perito, el doctor Alberto Navarro Julio -con quien se incorporaron los informes bases de su opinión pericial-; y también aportó un testigo directo, Javier Enrique Acosta Acuña, condenado por este caso.

Como pruebas de descargo, la defensa técnica trajo a juicio los testimonios de Olfer Valencia -se convirtió en testigo en su propio juicio-, de Julio César Zapata Múnera, condenado en este caso; y Dignora Álvarez Posada, esposa de Juan Gabriel Zapata.

Para el 30 de agosto en horas de la mañana quedó fijada la audiencia de lectura de fallo en los cuales se conocerán los años que deberá purgar el condenado.

EL TRIPLE CRIMEN

Lo que sería una tarde de amigos y de buen fútbol colombiano se convirtió en el último día de tres jóvenes, entre ellas un soldado profesional que se encontraba de descanso en el Cesar. La masacre se registró en la madrugada del 29 de marzo del 2017 en la vereda La Aguacatera del municipio de Agustín Codazzi.

Alexander Salas Padilla, Luciano Acosta Brito y Hamilton Soto Lara, quienes resultaron víctimas de los hechos, habían salido para departir de un establecimiento público en la cabecera municipal, donde observaron el partido de fútbol entre Colombia y Ecuador, y luego decidieron continuar parrandeando en otro sitio.

El ente acusador del caso ha señalado en las vistas públicas que: “Los tres jóvenes salen del establecimiento público, momento en el que llega una camioneta, los suben a la fuerza, los amarran y se los llevan bajo la modalidad de secuestro. De acuerdo con la Fiscalía el vehículo, se supo, es propiedad de Juan Zapata; se dirigieron a ‘La Aguacatera’, donde a las víctimas identificadas se les hiere con arma cortopunzante y elementos contundentes, supuestamente para sacarles información de dónde estaba una pistola (que había sido hurtada). No contentos con ello, les disparan de manera indiscriminada”, sostuvo el fiscal.

TRES CONDENADOS POR ESTE CASO

Cabe recordar que por este caso ya habían sido condenados Julio César Zapata Munera, sobrino de Juan Zapata, a 40 años de prisión en una sentencia proferida por el Juzgado Primero Penal del Circuito con función de Conocimiento; mientras que Javier Enrique Acosta Acuña, alias ‘El Negro’, purga una pena de 35 años y un mes de prisión emitida por el Juzgado Cuarto Penal del Circuito con función de Conocimiento.  Ambos recibieron sentencias anticipadas tras allanarse a los cargos endilgados por la Fiscalía.

HURTO DESENCADENÓ LA MASACRE

Según los testimonios escuchados en juicio, la masacre habría sido desencadenada por el robo de un dinero y un arma de fuego a los hermanos Julio César Zapata Munera y Juan Gabriel Zapata.

Estas dos personas, ofrecieron una recompensa a quienes brindaran información sobre el hurto del arma y el efectivo.

En audiencias anteriores, Javier Enrique Acosta Acuña, alias ‘El Negro’, quien confesó el homicidio, dijo que a los 3 jóvenes los habrían asesinado en retaliación a este hecho antes mencionado.