Diario del Cesar
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Noveno día de paro indígena estuvo marcado por la muerte de un Policía

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El conflicto entre las comunidades indígenas y campesinas con la Fuerza Pública se agudizó más este martes, luego de la muerte del patrullero de la Policía Nacional Boris Alexánder Benítez, quien resultó herido en medio de las protestas que se registraron durante todo el día sobre la vía Panamericana, en el sector de La Agustina, al norte del Cauca.

Este hecho, sumado a las heridas causadas a dos policías y dos militares, acrecentaron aún más las expectativas al cumplirse nueve días del paro convocado por nativos y campesinos, donde participan alrededor de 16.000 personas de estos sectores sociales, quienes están apostados sobre la vía Popayán-Cali o Panamericana y otras carreteras, impidiendo el tránsito regular de automotores en el Cauca.

A la tensión que se vive en la zona, por las posiciones radicalizadas de las partes que han llevado a fuertes enfrentamientos, también se suma una nueva versión que han hecho circular las autoridades, sobre la posible infiltración de la minga por parte de las disidencias de las Farc, quienes estarían atacando a la Fuerza Pública cuando tratan de intervenir la Panamericana para despejarla.

La jornada de este martes empezó con la posición del presidente de la República, Iván Duque Márquez, quien anunció que enviará otra comisión a Caldono, epicentro del paro, para socializar la postura del Gobierno Nacional para entablar negociaciones, siempre y cuando se desbloquee la vía Panamericana y no se recurra a las vías de hecho, que es lo que ha venido pidiendo desde el inicio de la protesta.

Esto último no fue bien recibido por los indígenas y campesinas, quienes consideraron que los pasados acercamientos, en especial el realizado el pasado viernes, cuando quedó establecida la forma cómo se daría la posible visita presidencial, fue tiempo perdido.

Así lo consideró Giovanny Yule, uno de los representantes políticos del Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric), quien consideró que el mandatario colombiano “continúa en esa posición de no atender al suroccidente colombiano, un presidente que no escucha a sus ciudadanos, eso es una vía de hecho, el de no atender el llamado de las organizaciones sociales”.

Giovanny Yule explicó que a pesar de la posición del jefe de Estado, “es claro que nuestra posición es la de dialogar, él ya sabe que se acordaron unos protocolos y los temas a tratar en su visita, que no es otra cosa que atender los requerimientos de esta minga por la vida, el territorio, la democracia, la justicia y  la paz”.

Para el líder nativo es claro que ellos están dispuestos a recibir las comisiones que sean necesarias, pero de antemano la postura de estas organizaciones sociales es que el Presidente de la República llegue al Cauca para adelantar lo que consideran un gran debate por la paz y la justicia. Para lograr esto, al Cauca arribaron congresistas y líderes políticos, buscando facilitar una eventual llegada de Duque.

Este panorama sigue generando mucha preocupación, y no es para menos. En Popayán ya se comercializa combustible de forma controlada y la Fuerza Pública facilita el traslado vía aérea de pacientes entre la capital del Cauca y Cali, a raíz de la dificultad de movilizarse entre ambos departamentos por las diferentes vías de la región.

De hecho, este martes muchas personas quedaron atrapadas en el corredor humanitario o alterno, a raíz de los bloqueos que se generaron entre Piendamó y Morales, luego que nativos salieran a protestar en este punto de la carretera, donde algunos tramos son destapados. Luego se presentaron combates en esta zona del departamento.

“Estamos aún en la trocha, además se complicó el desplazamiento porque está lloviendo muy duro, Dios mío que padecimiento este viaje”, expresó Martha Cardona, madre de una niña de cinco años que padece cáncer y que debió viajar de esta forma a Cali para que la pequeña asistiera al tratamiento de quimioterapia. Su regreso a Popayán fue un “calvario”.

De igual forma, ya se registra el desabastecimiento de algunos alimentos y mercancías, como productos lácteos, cárnicos procesados y gas propano, ya que estos provienen de fábricas ubicadas al norte del departamento o en el Valle.

El gerente de la terminal de transporte de Popayán, Ivanov Russi, indicó que las pérdidas en el sector transportador alcanzan los 500 millones de pesos, ya que disminuyó considerablemente el flujo de pasajeros por el cierre de las vías del norte y oriente del departamento.

“En un día normal se movilizan, solo hacia Cali, 1200 vehículos de transporte público de pasajeros, ahora solo se están despachando, máximo, 300 automotores, aprovechando la ruta alterna, y eso que a raíz de los bloqueos a la misma, ya se está optando por no prestar el servicio por seguridad. Además, no hay paso hacia el Huila, y como el temor va creciendo, entonces la gente se abstiene hasta de viajar a Pasto por temor a cierre”, explicó Ivanov Russi.

Para Ana Fernanda Muñoz Otoya, presidenta la Cámara de Comercio del Cauca, las pérdidas ya alcanzan los 1200 millones de pesos en estos nueve días de paro, afectando a los productores de leche, fique y al sector hotelero de la región.

“El sector de maderero tiene pérdidas de 400 millones de pesos, porque no está saliendo esta materia prima hacia el centro del país. Los lecheros reportan pérdidas que van en los 200 millones de pesos, porque a pesar de que la Fuerza Pública garantiza la movilidad por el corredor alterno, a veces este producto no logra salir”, explicó Muñoz Otoya

La funcionaria también explicó que en el reglón de la hotelería, “la crisis comenzó desde el anunció del paro, dos semanas antes, entonces se viene una cascada de cancelaciones de reservas, las cuales representan unos 500 millones de pesos, cifra que aumenta porque la gente sigue cancelando por temor a viajar a esta zona del país”.

La presidente de esta entidad agregó que la amenaza está en la radicalización de las partes en este conflicto y esto agudice más el tema de la movilidad.

“Como empresarios y productores estamos exigiendo que si se da un acuerdo, que este sea real y a largo plazo, porque el Cauca ha padecido constantemente estas situaciones, poniendo en jaque su sistema productivo. No aguantamos más que se hagan acuerdos tras acuerdos, para que cada año aparezcan de nuevos las vías de hecho. No, acá perdemos todos si seguimos en esta lógica”, agregó.

Pero cuáles son las exigencias de los nativos y campesinos que participan en esta minga, la cual obliga a que el país centre su mirada en el Cauca.

“Exigimos la protección a la madre tierra, por eso nos oponemos al ‘fracking’ y al uso de glifosato; al desmonte del paramilitarismo, al reconocimiento de la autonomía en nuestros gobiernos, a la implementación de un sistema educativo autónomo y con base a nuestra creencias, a la implementación urgente de la firma de la paz entre el Estado y la Farc, reiniciar los diálogos de paz con el ELN, al fortalecimiento de la JEP, al desmonte del Esmad, así como al cumplimiento de acuerdos pactados en pasadas movilizaciones”, reza un comunicado del Cric al inicio del paro.

De igual forma, otras organizaciones que se integraron a esta minga exigen el reconocimiento del campesino como sujeto de derechos.

Ahora, entonces, queda esperar si se da o no la visita del presidente de la República a esta zona del país para conjurar este paro que amenaza con extenderse en el tiempo, en medio de los brotes de violencia que estarían protagonizando disidencias que delinquen en esta zona del país.

POPAYÁN (Colprensa).