POR: NINOSKA REYES URDANETA
El reciclaje es una de las principales estrategias para abordar el desafío de los residuos sólidos municipales. Si bien la “reducción” y “reutilización” puede tener impactos importantes, si el objetivo de fondo es desviar la mayor cantidad posible de residuos de los sitios de disposición final, el reciclaje es la mejor alternativa para trabajar este tema a escala.
Hoy en reciclaje se encuentra en jaque en nuestra región y el reinicio de actividades y programas de reciclaje probablemente no sea suficiente. Para que el sector sobreviva y crezca, se requiere de creatividad y una revisión de los marcos regulatorios y de incentivos, de la ampliación de los sistemas de recolección selectiva y del fortalecimiento de las organizaciones que promuevan la actividad que además impulsa el cuidado al medio ambiente.
Por tal motivo, en el municipio de Valledupar, un grupo de jóvenes ha unido sus esfuerzos para llegar a los distintos barrios de la ciudad, promoviendo la sensibilización ambiental basada en el nuevo código de colores para la disposición final de los desechos sólidos.
La Red Nacional Jóvenes del Medio Ambiente, con el apoyo de Interaseo y la Secretaría de Medio Ambiente departamental del Cesar, emprendieron el proyecto ‘Recíclate Colombia’, para promover el reciclaje en los hogares vallenatos, iniciando la labor en los barrio San Fernando y OGB de la capital del Cesar, según lo informó Rodolfo Luis Sánchez Padilla, coordinador Temático-Nodo Valledupar.
Durante una semana han sido abordados los barrios San Fernando, OGB, Sicarare, Limonar, Zapato en Mano y Nueva Esperanza
“Estamos dando charlas de capacitación ambiental con el nuevo código de colores con el objeto de mitigar la separación a la fuente y aprovechar los residuos sólidos domiciliarios. Repartimos bolsas ecológicas verdes y blancas y orientamos a la comunidad sobre la importancia de separar bien los desechos sólidos para su posterior aprovechamiento.
Sánchez Padilla afirmó que han visitado más de 200 hogares durante las jornadas que ha sido recibida con satisfacción por parte de los vallenatos. Es una iniciativa impulsada por jóvenes con el fin de llegar a las nuevas generaciones, ya que con una ciudad limpia se podrán alcanzar mejor calidad de vida para sus habitantes.
COMUNIDAD SE SUMA
Jorge Jaimes, presidente de la Junta Comunal del barrio OGB en Valledupar, manifestó que en primer lugar el programa fue sociabilizado, de manera virtual, con los vecinos de la urbanización y luego se visitó casa a casa para orientarlos sobre la manera de recolectar los residuos y así lograr un espacio mucho más sano y limpio.
Agradeció la receptividad de los habitantes, quienes se sumaron a la convocatoria y durante la semana se ha notada el correcto reciclaje de los residuos en el sector.
Se cuenta con la colaboración del vecino Yovani López, quien es el encargado de ir multiplicando la información, con el objetivo de sumar más personas y estar en armonía con el medio ambiente.
En el barrio San Fernando también se llevó a cabo la jornada, donde Lucila Fernández, habitantes del lugar, aseguró que la orientación ha sido muy buena, ya que con regularidad los desechos contaminan el sector, hay mala disposición de la basura y en oportunidades el servicio de aseo no puede retirarlo.
“Es un tema de organización comunitaria, es enseñar a los niños y jóvenes a querer el medio ambiente, su barrio y los espacios comunes para evitar la presencia de basura”, afirmó.
CÓDIGO DE COLORES
La iniciativa parte de la resolución, emitida por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, mediante la cual empezó a regir, desde enero de 2021, el código de colores blanco, negro y verde para la separación de residuos en origen.
De esta forma, el color blanco será para depositar residuos aprovechables limpios y secos, como plástico, vidrio, metales, papel y cartón.
El color negro será el indicativo para depositar residuos no aprovechables como el papel higiénico; servilletas, papeles y cartones contaminados con comida; papeles metalizados, entre otros. En esta bolsa o recipiente también deberán disponerse los residuos Covid-19 como tapabocas, guantes, entre otros.
Finalmente el color verde será el destinado a depositar residuos orgánicos aprovechables como los restos de comida, desechos agrícolas, etc.
Este código de colores deberá ser adoptado por los municipios o distritos que adelanten programas de aprovechamiento conforme a sus Planes de Gestión Integral de Residuos Sólidos (PGIRS) y permitirá simplificar la separación en origen en los hogares, preparando al país para el desarrollo e implementación de nuevos esquemas de aprovechamiento, en donde se unifiquen los esfuerzos entre todos los actores de la cadena.
Es un proceso de educación muy importante para que todas estas estrategias de economía circular comiencen a tener impacto en los hogares, en las empresas, en el sector público, el objetivo es reintegrar al ciclo productivo todos los residuos se generen en los hogares colombianos.
Con la unificación del código de colores a nivel nacional, los prestadores de los servicios de recolección, aprovechamiento y tratamiento de residuos podrán hacerlo de forma más eficiente y la tarea de separación de residuos en la fuente será más fácil ya que si un ciudadano se desplaza de una ciudad a otra, los colores a usar serán los mismos, afirmó el ambientalista Marcos Acosta.
Reiteró que con este nuevo código de colores, se espera incrementar el índice de separación en la fuente y que esto se refleje en el cumplimiento de las metas ambientales del país, no solo en materia de gestión integral de residuos sólidos sino además en metas como la reducción del 51 % de las emisiones de carbono al 2030.


