Diario del Cesar
Defiende la región

Reducción del plástico de uso único

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La comunidad se ha comprometido a una “reducción significativa” del plástico de uso único en la próxima década, un acuerdo descafeinado por las reticencias de varios países ricos a imponer más restricciones a los productos contaminantes. En Colombia esta campaña viene dando sus frutos y muchas ciudades del país ya emprendieron la tarea con positivos resultados.

Los 170 países reunidos en Nairobi para la IV Asamblea de la ONU para el Medio Ambiente acordaron  “una reducción significativa de los productos plásticos de uso único hacia 2030”, como bolsas, vasos y cubiertos, afirma el acuerdo final de la reunión. Cada año se vierten en los océanos ocho millones de toneladas de plástico.

Pero el texto solo incluye dos referencias al cambio climático y ninguna a las energías fósiles que lo alimentan, mientras este viernes una huelga internacional echó a miles de estudiantes a la calle para reclamar a los gobernantes que tomen acciones decisivas contra este fenómeno que amenaza el futuro del planeta.

Cabe anotar que en Colombia desde el 26 de julio de este año, entró en vigor la resolución 1407 del 2018 con la que el Ministerio de Ambiente reglamenta la gestión empresarial de los residuos de empaques y envases de papel, cartón, plástico, vidrio y metal.  Lo que indica es que, a través de la responsabilidad extendida del productor, se “organice, desarrolle y financie la gestión integral de los residuos derivados de sus productos, una vez el consumidor final los desecha”. Es decir que, bajo la Política Nacional para la Gestión Integral de Residuos Sólidos, los productores de este tipo de elementos tendrán que elaborar y desarrollar un programa para el manejo completo de los envases y empaques.

Ahora bien, desde el primero de julio del 2017 dejaron de circular las bolsas plásticas con un tamaño inferior a 30 × 30 centímetros y se introdujo un impuesto gradual de 20 pesos para aquellos que usen cualquier tipo de estas. Después de poner en práctica esa medida, se recaudaron 10.460 millones de pesos en los primeros seis meses, y el 71 % de los hogares colombianos redujeron el consumo de bolsas plásticas en el primer año de vigencia de la norma, según el Departamento Nacional de Planeación (DNP).

En el último año, según Acoplásticos, el consumo de plástico fue de 27 kilogramos por persona. De estos, el 56 % corresponde a empaques y envases, para productos industriales, de higiene y aseo, y para alimentos. Además, una investigación de Greenpeace Andino asegura que, en promedio, un colombiano habrá producido 1,8 toneladas de residuos plásticos a sus 75 años.

En el país, los plásticos de consumo único son usados masivamente. De acuerdo con cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), en el 2017 se consumieron 19,8 millones de pitillos de plástico. Si se promedia su tamaño a 20 centímetros y se unieran uno a uno hasta formar una línea, se obtendría una distancia de 3.960 kilómetros, es decir, lo equivalente al trayecto entre Bogotá y Dallas, Texas (Estados Unidos).

Ahora, si se toman los 235,7 millones de platos plásticos desechables que se usaron en ese año, se podría dar, con esa cantidad, 4,8 pedazos de torta a cada colombiano. Y si se usan los 6.445 millones de vasos, vasitos y copas desechables utilizadas, sería posible darle cuatro tragos de aguardiente a cada habitante de China.

Pero el problema no solo se basa en el consumo, sino en el uso posterior de estos productos, pues la mayoría se tiran a la basura o no se reutilizan.

Este panorama, sin duda, es el reflejo de su uso desmedido, pues expone las consecuencias de su descomposición tardía. Incluso, todavía se pueden encontrar elementos plásticos del siglo pasado. Según Greenpeace, los cubiertos desechables pueden tomar entre cien y mil años para desintegrarse y las botellas PET, más de 450. Manos a la obra, a tomar conciencia