Confirman absolución a Laura Moreno y Quintero
La Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá dejó en firme el fallo que absolvió a Laura Moreno y Jessy Quintero, en el proceso que se les adelantó desde 2011 por su presunta participación en la muerte del estudiante Andrés Colmenares, en hechos registrados el 31 de octubre de 2010.
En una larga lectura del fallo, el alto tribunal determinó que la Fiscalía no logró demostrar, más allá de una duda razonable, que la muerte de Colmenares se tratara de un homicidio.
Tras resolver los recursos de apelación presentados por la Fiscalía, la Procuraduría y las víctimas, el Tribunal ratificó el fallo emitido en febrero de 2017 por la jueza 11 de conocimiento de Bogotá, que declaró la inocencia de las acusadas.
La Sala determinó que no existen elementos materiales para condenar a Laura Moreno por el delito de homicidio agravado en coautoria y Jessy Quintero por favorecimiento en homicidio.
El magistrado José Joaquín Urbano, inició la diligencia pidiendo disculpas por la demora (de más de tres años) para anunciar la resolución del proceso, dijo que evaluó más de 365 CDS y un largo expediente.
La lectura empezó relatando un extenso contexto en el que se presentaron los hechos. El magistrado consideró que, “han tenido una inconveniencia de que, alrededor se hagan juicios desde medios de comunicación”.
Así mismo, en la diligencia recordaron que “para la Fiscalía, las pesquisas arrojaron que Luis Andrés Colmenares fue golpeado por terceros en un lugar seco, originándole heridas no compatibles con una caída, para luego ubicarlo en el caño”.
Posteriormente, el despacho agregó que, “la Fiscalía afirmó que Laura Moreno dijo que este (Colmenares) cayó al caño, para desviar la investigación”.
Siguió con el recuento de los hechos, en los que se recordó que la jueza, concluyó que la muerte del estudiante de los Andes no fue producto de un homicidio, sino de un accidente. En la decisión que se radicó en 2017, se dijo que la muerte de Luis Andrés Colmenares “es consistente con caída sobre la cara, y no a golpes propinados por terceros”.
La sala ratificó que hubo varias irregularidades en la exhumación adelantada por el exdirector de Medicina Legal, Máximo Duque, por lo que respaldó la postura de la jueza de primera instancia, quien determinó que hubo peritajes contradictorios y que, para la exhumación del cuerpo del estudiante, que se realizó en Villanueva, la Guajira, no se presentaron las condiciones necesarias, dado que se hizo a cielo abierto, que no se utilizaron las herramientas adecuadas y que no se preservó el cuerpo.
LAS IRREGULARIDADES DEL PROCESO
Este caso ha tenido cinco fiscales, el primero fue Édgar Saavedra, quien abrió la indagación, sin embargo, no pudo establecer que se tratará de un homicidio, luego él es traslado, y el proceso queda en manos de Antonio Luis González, quien ordenó la captura de Carlos Cárdenas, Laura Moreno y Jessy Quintero.
González presentó tres “testimonios clave” que sustentaban el proceso, sin embargo, al final dichos testigos terminaron siendo falsos. Por esto fueron condenados Jesús Alberto Martínez, José Wílmer Ayola y Johnattan Martínez, a penas entre los cinco y siete años, luego de que aceptaran que mintieron en el proceso.
Ante el escándalo, el exfiscal Eduardo Montealegre nombró a una de las funcionarias de más alto rango de la entidad, Martha Lucía Zamora, jefe de los fiscales delegados ante la Corte Suprema de Justicia para llevar el caso.
En abril de 2014, la fiscal Zamora renunció a su cargo, y la investigación fue asumida por María Victoria Parra, quien en la administración de Néstor Humberto Martínez es nombrada como fiscal del caso Sandra Castro.
Además en el proceso también fueron asignados varios fiscales suplentes, mientras la indagación avanzaba.