Desnutrición infantil se agrava en los Chimila
POR: NINOSKA REYES URDANETA
Una mesa de trabajo, se llevó a cabo en el municipio de El Copey, donde está asentado el resguardo IttiTakke de la etnia Chimila, población indígena que sigue sufriendo los embates de las indiferencia del Estado y altos niveles de desnutrición infantil, que conllevan a la articulación de distintas instituciones y niveles de gobierno.
Para tratar el tema, se han articulado la Alcaldía de El Copey, autoridades indígenas, el Instituto de Bienestar Familiar (ICBF) y el congresista Christian José Moreno, quienes acordaron como punto inicial caracterizar a la población e inmediatamente incluirla en programas de atención que permita mejorar la calidad de vida de unas 2.200 personas de la etnia.
“La población de Chimila, en el municipio de El Copey, ha venido siendo golpeado por la violencia, la falta de atención del estado y por las distintas acciones del hombre, sobre las comunidades étnicas, por lo que se hace necesaria una protección especial e inmediata”, explicó el congresista Christian José Moreno, quien se trasladó al lugar a recibir los planteamientos.
Dijo que se está buscando que la normatividad, la legislación y decisión de la Corte sobre la protección hacia esta población se cumplan, garantizando seguridad alimentaria, condiciones de tierras, de nutrición para los niños y jóvenes que hoy viven graves problemas por la falta de atención. “Queremos que salgan compromisos realizables, cumplibles para esta etnia que representan más de 2.000 chimilas, cuando en la época de la colonia eran alrededor de 500.000, asentados entre la Sierra Nevada de Santa Marta y Ciénaga de La Zapatosa”.
Por su parte el alcalde de El Copey, Francisco Meza Altamar, informó que lo primero que se realizará, junto a las autoridades indígenas, es un censo para identificar los casos de niños desnutridos, como principal misión, ya que en el resguardo, alrededor de 20 infantes, padecen por la falta de alimentación adecuada.
ESTA SEMANA INICIAN LAS ACCIONES
El ICBF, a través del Programa 1.000 días, llegará desde el sábado a la población para empezar a dar respuesta a los menores afectados. También se ofrecerá ayuda a las madres gestantes, y a los niños menores 5 años, para que el ICBF pueda acompañarlos con programas de alimentación dentro del gobierno y la autonomía de la población indígena.
Al respecto, Gabriel Castilla Castillo, director del ICBF en el Cesar, afirmó que se logró articular iniciativa de las autoridades locales y nacionales para meter la ‘lupa’ a los indígenas Chimila, además de vincular la autoridad administrativa de la entidad territorial.
“Lo primero es mirar las condiciones de la población y definir las posibilidades de interacción de proyectos y programas que se puedan desarrollar en conjunto con el ICBF. Ya tenemos el punto de partida y eso es importante”, dijo.
Sobre estos anuncios, José del Carmen Macías, cabildo Gobernador Chimila en el Cesar, reiteró que la afectación a la comunidad ha sido fuerte, se sienten desamparados, pero son su identidad cultural intacta.
Lamentablemente, el pueblo Chimila no ha sido reconocido como parte del territorio ancestral de la Sierra Nevada, son funciones que le competen al Estado y no lo han tenido en cuenta; “somos un pueblo resistente, mantenemos la lucha y solo pedimos a las autoridades que miren por el pueblo y las nuevas generaciones”.


