Asesinados padre e hijo
Los hechos de intolerancia siguen siendo un dolor de cabeza para las principales instituciones encargadas de la seguridad en Santa Marta, los planes estratégicos implementados para disminuir este flagelo no han dado positivos resultados.
La Bahía más linda de América, volvió a ser testigo del irrespeto de las opiniones, ideas o actitudes de los demás, que dejó como resultado dos personas muertas y desató la furia de un grupo de persona que intentó tomar justicia por sus propias manos.
EL HECHO
La Policía Metropolitana de Santa Marta señaló a través de un reporte que el lamentable caso se presentó a las 10:20 de la noche del sábado, sobre la calle 36 entre carreras 70 y 71 vía pública del barrio Once de Noviembre, al nororiente de esta capital.
Según informó la institución policial, las víctimas, identificada como Robín Polo López, de 60 años de edad, y Handerson Polo Molina, de 32 años de edad, es decir padre e hijo, salieron de su casa sin importar la medida del toque de queda, para ir en busca del agresor y resolver sus indiferencias personales.
EL ATAQUE
Uniformados de la Seccional de Investigación Criminal, Sijín, y de la Dirección de Inteligencia, Sipol, de la Policía Metropolitana de Santa Marta, señalaron que Handerson Polo y su papá, Robín Polo, se trasladaron a la hora antes mencionada hasta la residencia del presunto responsable para aclarar una situación que se presentó durante la noche anterior (viernes).
De acuerdo con las investigaciones adelantadas en menos de 24 horas, en el lugar hubo un intercambio de palabras de alto calibre, lo que conllevó que el señalado agresor, reportado como Luis Eliécer Sanguino Peña, ingresara hasta una habitación de su inmueble para sacar un arma de fuego.
Se conoció que una vez el individuo salió, accionó el arma de fuego contra la humanidad de Polo López y Polo Molina, causando en ellos heridas de gravedad que ocasionaron que cayeran al asfalto y quedaran tendidos en medio de un charco de sangre.
TRASLADO
De inmediato, los familiares y amigos de las víctimas salieron de sus inmuebles, las auxiliaron y trasladaron en vehículos particulares hasta la sala de urgencia de la Clínica Los Nogales, centro asistencial más cercano, donde galenos de turno informaron que Robín Polo llegó sin signos vitales.
En cuanto a Handerson Polo, los médicos especialistas lograron estabilizar sus signos vitales y rápidamente ordenaron su remisión al centro de salud de mayor nivel, hospital Julio Méndez Barreneche, sin embargo, y pese al esfuerzo de los profesionales de la salud, este perdió la vida producto de las graves heridas que sufrió.
INSPECCIÓN
Una vez oficializaron los decesos, funcionarios de la unidad móvil de criminalística de la Policía Metropolitana de Santa Marta se trasladaron hasta los centros asistenciales para adelantar la inspección técnica de los cadáveres y así mismo llevarlos hasta la morgue del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, donde les practicaron la necropsia.
TURBA
Tras conocerse la identidad del presunto responsable, un grupo de ciudadanos, entre familiares y amigos de las víctimas, se armaron con piedras, palos y hasta gasolina con el fin de acabar con la vivida donde habita el señalado, sin embargo su plan fue frustrado por uniformados de la Policía Metropolitana de Santa Marta.
“Fueron momentos de tensión, los jóvenes y adultos amigos de los fallecidos se llenaron de ira y se armaron con diferentes objetos contundentes para acabar con la vida del responsable, pero al no encontrarlo iban a atentar contra la casa, por fortuna la Policía llegó a tiempo y evitó todo”, contaron residentes de la zona.
SUPUESTA UBICACIÓN
Cuando todo parecía estar en calma, una persona residente en el barrio Cantilito, cerca de donde ocurrieron los hechos, aseguró haber visto al presunto responsable, es decir, a Luis Eliecer Sanguino Peña, pero todo fue una falsa alarma que movilizó a más de 150 uniformados de la Policía y decenas de personas habitantes del barrio Once de Noviembre.