Cuando los rayos del sol apenas despuntaban, sicarios madrugaron ayer para asesinar a Eduardo Alfonso Nieto Fernández, de 39 años, cuando este llegaba a un gimnasio ubicado en la urbanización Don Alberto, al noroccidente de Valledupar.
Nieto Fernández se disponía a hacer ejercicios en el establecimiento cuando fue interceptado por dos delincuentes en moto de los cuales uno de ellos, sin mediar palabras, le propinó varios impactos con arma de fuego.
El asesinato ocurrió cerca de las seis de la mañana, en la manzana 175. Testigos aseguraron que “intentó refugiarse en el gimnasio, pero se desplomó”.
De inmediato, fue trasladado en un vehículo a urgencias del Hospital Eduardo Arredondo Daza, sede La Nevada, pero allí los médicos confirmaron su deceso.
No soportó los dos balazos, especialmente los recibidos en el tórax. En el sitio, los funcionarios judiciales encontraron 8 vainillas.
El cadáver fue inspeccionado por unidades del CTI de la Fiscalía y remitido a la morgue del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, Seccional Cesar, donde le practicaron la necropsia de rigor.
Se conoció que el sicario es de contextura delgada, tez trigueña, cabello negro y de corte bajito, de estatura de 1,75 aproximadamente, y vestía suéter oscuro, jean oscuro y zapatos negro.
¿EXESCOLTA DE ‘LA SILLA’?
Una fuente aseguró a este medio que Nieto Fernández tenía una anotación como indiciado por los delitos de homicidio, concierto para delinquir y hurto; además, de una inhabilidad de 10 años para ejercer cargos públicos.
También se conoció que la víctima laboró en algún momento como escolta de Elkin Javier López Torres, conocido como La Silla. Sin embargo, esta información deberá ser corroborada por las autoridades.
Nieto Fernández residía en el mismo barrio donde fue asesinado, en la manzana 150 casa 3.