Diario del Cesar
Defiende la región

JEP solicita información para hallar fosas comunes en Cesar

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Remitir información sobre los procesos de búsquedas de personas desaparecidas en distintos puntos del Cesar, ordenó la Justicia Especial para la Paz a las autoridades del departamento.

El documento del modelo de justicia transicional ordena además 24 acciones puntuales para que sean cumplidas por alcaldes, defensores regionales, funcionarios de la Fiscalía adscritos a Justicia y Paz, gobernadores y representantes de empresas que entreguen datos concernientes a personas desparecidas en los territorios en los que tienen jurisdicción.

En el caso del Cesar, la JEP hace referencia al municipio de Aguachica, cuya decisión fue elevada por la Sección para casos de Ausencia de Reconocimiento de Verdad y responsabilidad, dependencia que procura el cuidado, la protección y la preservación en el municipio cesarense.

Según reportes de la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas, en el departamento del Cesar hay 7.752 personas desaparecidas desde 1985 hasta la fecha.

Juana Ramírez, directora de este organismo en el Cesar, dijo que “en el tema de las fosas nosotros hacemos el acompañamiento a las familias de las víctimas, si en algún momento nos solicitan ayudas, nosotros trasladaríamos a Bogotá inmediatamente”.

Desde 2006 hasta el 2015, el Grupo de Exhumaciones de la Fiscalía encontró el hallazgo de 213  fosas en el Cesar, entre comunes e individuales, en las que encontraron elementos óseos  de 264 víctimas.

Uno de los hallazgos más recordados en este departamento, fue el registrado en el 2007 cuando agentes del extinto Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, ubicaron siete fosas en el municipio de Curumaní, en las que encontraron diez cadáveres. En aquella oportunidad, las autoridades averiguaron que en la zona operaba un grupo de Autodefensas al mando de alias Omega.

 

EN OTRAS ZONAS

La solicitud también va dirigida a varios municipios de Antioquia, Caldas, Santander y Sucre. La sospecha es que en esas poblaciones existan áreas con cuerpos de posibles víctimas del delito de desaparición forzada. En otras palabras, se presume que en esos sitios haya fosas comunes.

Medellín, Tarazá, Ituango, Valdivia, Cáceres, Yarumal, Nechí, Peque, Briceño, San Andrés de Cuerquia, Liborina, Sabanalarga, Toledo, Olaya, Buriticá, Betulia y Puerto Berrío en Antioquia; La Victoria, Riosucio, La Dorada, Samaná y Norcasia en Caldas; Lebrija, San Vicente de Chucurí y Cimitarra en Santander y Sincelejo, Corozal, San Marcos y San Onofre en Sucre son las regiones en donde según la JEP existe una proliferación de este fenómeno.

Según datos entregados por la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, en Colombia existen más de 100 mil personas víctimas de la desaparición forzada. Hasta el 2018 habían identificado 5.547 fosas comunes gracias a testimonios de exmiembros de las Autodefensas Unidas colombianas (AUC), que se plegaron  al marco jurídico del proceso de desastre. Datos de la Justicia Transicional de la Fiscalía, indicó que 4.296 cadáveres fueron entregados a sus familiares en diversos departamentos de Colombia.