Diario del Cesar
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Mi vacuna 

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La esperanza de la humanidad para superar el Covid-19 está en la vacunación; en la medida en que se le aplique a una mayor cantidad de personas se podrá controlar la pandemia, pero si quedan espacios vacíos ese control será imposible.

En Colombia, el Gobierno Nacional ha establecido un plan que se debe cumplir para que el 70% de la población esté inmunizada y así se minimice la propagación del virus.

Para ello ha puesto al servicio de los colombianos la página https://mivacuna.sispro.gov.co, en la cual podrán conocer en qué consiste el plan, consultar las etapas de priorización y registrar o actualizar su información para que a las entidades de salud se les facilite cumplir con el objetivo.

El apoyo de los ciudadanos es necesario en este momento, por eso la invitación es a que se informen, no se dejen engañar con la venta falsa de vacunas, conozcan sobre la efectividad de las que se utilizarán y dejen a un lado los temores sobre los posibles efectos que estas puedan tener en su salud.

En el mundo van más de cien millones de personas vacunadas, sin que se hayan detectado daños colaterales graves en ninguna de ellas .

En una semana comenzarán a llegar las primeras dosis al país y si se cumple el plan tal como lo ha trazado el Gobierno, Colombia podría alcanzar este año la inmunidad necesaria para que el coronavirus no siga causando más contagios y muertes. De todos depende lograrlo.

Las vacunas que adquirió Colombia para iniciar su Plan Nacional de Vacunación este 20 de febrero, tal y como lo anunció el presidente de la República, Iván Duque Márquez, son seguras y eficaces y así lo han demostrado los estudios publicados y los análisis desarrollados por las diferentes agencias reguladoras en el mundo.

No obstante, frente a ellas el país tiene garantizado un plan de farmacovigilancia, el cual servirá para identificar posibles o eventuales reacciones adversas tras la aplicación de la vacuna contra el coronavirus.

Gerson Bermont, director de Promoción y Prevención del Ministerio de Salud, recordó que esta labor no es nueva, pues Colombia cuenta con un sistema de farmacoviligancia y desde 2004 es miembro del Programa Internacional de Farmacovigilancia de la Organización Mundial de la Salud (OMS), grupo en el que están más de 150 países que comparten la visión de un uso más seguro y efectivo de los medicamentos.

Este programa se encarga de detectar, evaluar, comprender y prevenir “los efectos adversos de los medicamentos o cualquier otro posible problema relacionado con los fármacos”. En el país, la labor está a cargo del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) que, entre otras, se encarga de cumplir con las siguientes tareas:

  • Analizar eventos adversos y demás problemas relacionados con medicamentos, emisión de señales e información de seguridad en farmacovigilancia a nivel nacional.
  • Adelantar en coordinación con las autoridades competentes y de acuerdo con las disposiciones legales vigentes, las funciones de vigilancia epidemiológica de resultados y efectos adversos de los productos competencia de la Dirección de medicamentos y Productos Biológicos.
  • Gestionar las bases de datos de eventos adversos y problemas relacionados con medicamentos y con otros productos de competencia de la Dirección de Medicamentos y Productos Biológicos.

Como parte activa de la vigilancia internacional de los medicamentos, en especial las nuevas vacunas que surgen para el coronavirus, los titulares de registro deberán garantizar la notificación y seguimiento a las reacciones adversas que se presenten.

Pero alrededor de ello resulta tan importante la vacuna como el hecho mismo de que la gente no caiga y mucho menos se deje llevar por las noticias falsas. Como se sabe, alrededor de la vacuna el llamado ´virus asesino´, se han tejido verdaderas novelas, algunas ellas risibles como las de que las vacunas llevan un chip con el cual el millonario Bill Gates busca dominarnos. U otras como las de que la vacuna es para contribuir a matar gente porque el mundo está superpoblado y en consecuencia no deben aplicárselas. Nada de eso es cierto. Nada más alejado de la realidad es que quienes promueven esas noticias falsas son los verdaderos enemigos de la humanidad. Aquí lo único que se requiere es que la gente sepa, entienda y tome la decisión de su vida, de protegerse y proteger a los demás. Las vacunas son seguras, y representan a la vida.