Diario del Cesar
Defiende la región

No aguantó el ‘tramacazo’ y murió 

29

El accidente de tránsito se registró el pasado 5 de enero en la calle 17 con carrera 4, en el sector turístico de El Rodadero, cuando la víctima intentaba cruzar la vía y fue arrollada por una moto. 

Las clases de conducción parece ser que las echaron a la basura. Los conductores de motocicletas siguen cometiendo imprudencias a la hora de conducir en las vías del casco urbano de Santa Marta y nadie les pone un pare. Este tipo de choferes, jóvenes y adultos, siguen haciendo lo que les da la ‘gana’.

A las 11:00 de la mañana de ayer, en la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica Bahía, un adulto mayor perdió la vida producto de un grave accidente de tránsito que sufrió en el sector turístico de El Rodadero. Se trata de Reymundo Ramírez Castaño, de 59 años, y pionero de las chivas rumberas en la ciudad de Barranquilla.

De acuerdo con la información que entregaron agentes de la Unidad de Tránsito adscrito a la Secretaría de Movilidad del Distrito, el hecho se presentó a las 8:30 a.m. del pasado martes 5 de enero en la calle 17 con carrera 4, cuando la víctima, quien se desempeñaba como operador turístico, intentaba cruzar de un carril a otro. En ese instante, un motociclista que se movilizaba a toda velocidad arrolló al hoy occiso.

Hasta el lugar llegaron paramédicos de la Red de Urgencia de la Costa, quienes fueron los encargados de auxiliar y trasladar a Ramírez Castaño hasta la sala de urgencias de la Clínica Bahía, centro asistencial donde fue sometido a consecutivas intervenciones quirúrgicas, debido a las graves heridas que sufrió al momento de ser embestido por la motocicleta.

Pese al esfuerzo de las enfermeras y médicos especialistas del centro hospitalario donde permaneció durante 8 días luchando por mantenerse con vida, en la mañana de ayer un paro cardiorrespiratorio le quitó la vida. La víctima deja dos hijos mayores de edad y actualmente era un hombre soltero.

Hasta el mencionado centro asistencial llegaron funcionarios de la Unidad Móvil de Criminalística de la Policía Metropolitana de Santa Marta para adelantar la inspección técnica de cadáver y posteriormente trasladar el cuerpo hasta la Morgue del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.