Diario del Cesar
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´Ha fallecido un padre, un hermano, un amigo´: Sacerdotes Samarios 

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Por ANDRÉS GARCÍA CASTAÑO 

Además de los sacerdotes que convivieron con el jerarca de la Iglesia Católica en Santa Marta, desde la Arquidiócesis de Cali, en su natal Valle del Cauca, también enviaron sus condolencias y recordaron al nacido en Palmira. 

“Cuando Dios baja al jardín, corta la flor más bonita”, expresiones como esas se pudieron escuchar en eucarísticas y leer en redes sociales, luego del fallecimiento del Obispo de Santa Marta, Luis Adriano Piedrahíta; sin embargo, sus compañeros los párrocos recuerdan al amigo, al padre, al hermano.

Varios de los sacerdotes que estuvieron cerca al religioso nacido en Palmira, aseguran que hasta el último día en que estuvo consciente ofreció su padecimiento por el bienestar de todos sus feligreses.

El padre Jesús Orozco o “Don Chucho” como recuerda que lo llamaba el Obispo cuando estaba de buen humor, asegura que Luis Adriano Piedrahíta, era un hombre de buenas relaciones humanas, “siempre preocupado por los sacerdotes, por la vida espiritual nuestra, por la salud nuestra y por nuestro trabajo con los fieles. De las cosas que recuerdo de monseñor Luis Adriano, es que siempre escribía sus homilías, siempre escribía todo lo que decía”.

 “Cuando estaba de buen humor me llamaba Don Chucho, cuando estaba de humor normal me decía, hola Jesús”, recuerda con nostalgia el sacerdote.

Asegura que su gran nobleza generó que “su último mensaje fue a la unidad de los sacerdotes y a la unidad familiar. Decía que ofrecía sus padecimientos por el bienestar de todos nosotros”.

Además de ser una persona inteligente y con vocación de ayudar a los demás, “era un hombre que le contestaba el teléfono a todo el mundo, a veces uno le gustaba que le respetaran sus espacios, pero Monseñor era un hombre que le gustaba hablar, sobre todo con los periodistas, le gustaba dar sus declaraciones porque aterrizaba el evangelio a la realidad política”.

Por su parte desde su casa, la Diócesis de Santa Marta, el vicario Darío Navarro, aseguró que nunca esperaron la partida del Obispo, pero que ahora es tiempo de salir adelante con la esperanza puesta en Dios.

 “Para nosotros ha sido un golpe duro, siempre tuvimos la esperanza que Monseñor se fuera a levantar de esa cama, es una prueba, pero vamos adelante con la esperanza puesta en el todo poderoso”, dijo el Vicario.

Otro de los que sintió el fallecimiento de Luis Adriano Piedrahíta, fue el padre Hernando Fajid Álvarez Yacub, quien acongojado aseguró que perdió a un padre, un hermano y un amigo.

 “Muy triste, de verdad triste porque perdimos un amigo, un pastor, pero sobre todo es como si falleciera un ser querido mío, porque Monseñor Luis Adriano en el tiempo que estuvo en la Diócesis de Santa Marta demostró a todos los sacerdotes que, por encima de ser nuestro jefe, era también un papá”, dijo el sacerdote.

 “Era un hermano, era un amigo, por eso que como sacerdote y se que todos nos embargamos de tristeza porque murió un ser querido. Monseñor fue muy cercano, porque siempre fui sincero con él, y encontré un pastor que quería que cada sacerdote fuera mejor, él era el que te acompañaba, el que te aconsejaba el que te reprendía cuando tenía que hacerlo, pero te abría las puertas de su corazón y te abría las puertas para ayudarte en cualquier proceso y situación”, añadió el padre Fajid.

EN LOS MUNICIPIOS Y CALI 

En los municipios del Magdalena, los sacerdotes que conocieron a Luis Adriano Piedrahíta, hablaron dEl pastor que conocía bien a sus ovejas.

Jorge Garzón Caballero, sacerdote de Media Luna en Pivijay, aseguró que “desde que llegó a la Diócesis de Santa Marta, se mostró cercano y con un corazón de padre y de hermano, imitando a Jesús como buen pastor que conoce a sus ovejas”.

 “Conocía a Monseñor cuando estaba en el Seminario, siempre se portó como un hombre comprensivo y servicial para los que estábamos formándonos como sacerdotes”, dijo el párroco.

Cristian Cáceres, sacerdote de Pedraza, otros de los religiosos ordenados en su llegada a la Diócesis, aseguró que “siempre fue un Obispo que confiaba en todos, no solo desde el aspecto sacerdotal, sino también desde lo humano. El que falleció era un verdadero hombre de Dios, por eso sin duda nuestro Señor no dudará en abrir las compuertas del cielo”.

Desde la capital de Valle del Cauca, ciudad donde se formó como sacerdote Luis Adriano Piedrahíta, Darío De Jesús Monsalve Mejía, arzobispo de Cali, lamentó a través de un comunicado el fallecimiento del religioso.

 “Con inmenso pesar de la Iglesia del pueblo vallecaucano, recibimos la noticia del fallecimiento del señor Obispo, Luis Adriano Piedrahíta. Nos unimos de corazón a su ilustre familia y damos nuestro abrazo más fraterno a ellos y a la querida Iglesia de Santa Marta, de la que fue su solícito pastor”, mencionó.