Los señores Obispos de Santa Marta, monseñor Luis Adriano Piedrahita Sandoval y Ugo Eugenio Puccini Banfi, se encuentran estables de salud, sin embargo quien presenta una mejoría es Puccini.
De esta manera se desmiente las informaciones que circularon ayer por las redes sociales donde se dio por muerto a monseñor Puccini. ´Eso no es cierto Gracias a Dios monseñor Ugo Eugenio Puccini Banffi se está recuperando, está respondiendo de manera satisfactoria al tratamiento´, dijo ayer angustiado el padre ´Chucho´ Orozco tras mostrar su extrañeza por las informaciones falsas de las redes.
Según el reporte médico, monseñor Ugo Puccini Banfi ha mejorado en su oxigenación, de seguir así le van a empezar a disminuir la sedación; si reacciona bien, intentarán quitarle la ventilación mecánica; todo depende de cómo vaya reaccionando.
Como se recordará el Obispo Emérito de la Diócesis de Santa Marta, monseñor Ugo Puccini Banfi, de 85 años de edad, se encuentra internado en la UCI de la clínica Medihelp en la ciudad de Cartagena.
Monseñor Puccini se encontraba en la capital del departamento de Bolívar residiendo en la Casa Baluarte del Opus Dei antes de ser contagiado por el Covid-19. Una vez se conoció sus síntomas y le fue practicada la prueba que dio positivo, recibe la atención médica correspondiente hasta la fecha de hoy.
Por su parte, monseñor Luis Adriano Piedrahita Sandoval, Obispo de la Diócesis samaria, se encuentra estable en la UCI de la clínica Adivanti.
Los sacerdotes y la comunidad católica siguen orando por su salud para que salga pronto de la Unidad de Cuidados Intensivos.
Hoy, los feligreses recuerdan las palabras de monseñor Luis Adriano Piedrahita Sandoval, en los primeros meses de la pandemia:
“Se habla de aplanar la curva de contagios por el coronavirus. Igualmente es necesario aplanar la curva de la pobreza, de la carencia, de las desigualdades sociales, de la inequidad, discriminación, polarización, indiferencia, del daño ambiental causado por la ambición en el uso de los recursos naturales”. A su vez dijo que, “es urgente repensar el modelo de desarrollo para hablar de una casa común y de una sola familia, como nos decía el Papa Francisco, para que viajemos en la misma barca”.
Como pastor del rebaño diocesano de Santa Marta, pidió a sus ovejas cuidar diligentemente la semilla del Evangelio sembrada, protegerla de la mala hierba que trata de ahogarla, de tal manera que se conserve como una buena espiga de trigo, para ser fermento en el mundo a través de nuestras buenas obras, por más pequeñas e insignificantes que ellas sean.
Por otra parte, el sacerdote Luis Alfonso Valencia, párroco de Taganga, quien también se contagió de Covid-19 permanece intubado en la UCI de un centro asistencial de Santa Marta, su condición sigue siendo igual, esperando que evolucione su salud.