¡Qué salvaje! vecino la levantó a palo
staba ´trabao´. Es la única condición para que un individuo con claros comportamientos de sicópata hubiera actuado contra una mujer a quien por poco la mata a palo. ´Y si es un sicópata debe estar internado en un hospital siquiátrico, o si no, la Policía debe perseguirlo y capturarlo, y si se resiste, debe ser neutralizado´. Así se expresaron líderes sociales al conocer el dramático caso ocurrido en Villa Miriam, donde un hecho de intolerancia por poco desencadena en una tragedia, donde un hombre agredió brutalmente a su vecina por un reclamo que esta le hizo.
La agresión se presentó la tarde de este primero de enero, en la manzana 34 casa 5 del sector antes mencionado, cuando la señora Lilia María Ortiz Mosquera, de 38 años, se disponía a recoger una basura que el agresor había puesto al frente de su casa.
Según narró la mujer, su vecino, identificado como Luis Eduardo Casadiego Osorio, le pegó con un palo en cabeza, espalda y cara.
Ortiz Mosquera fue trasladada a un centro asistencial donde los galenos la atendieron por las múltiples heridas que recibió en el cuero cabellado y pómulo izquierdo, además de politraumatismos en diferentes partes del cuerpo.
La agredida manifestó a este medio de comunicación que el problema venía de meses atrás e incluso ya existía una caución contra esta persona por el tema del mal manejo de desperdicios.
“Ya mi papá le puso una caución al señor porque él está echando desperdicios, no en el lado de él, sino en la acera contraria, del lado donde estamos nosotros. La policía me dijo que le tomara fotos en el momento que cometa la infracción y yo le tomaba fotos. El primero de enero, puso un niño a que me pusiera el desperdicio en mi lado, cuando me agacho a quitar el pote, comienza a pegarme”, dijo Lilia.
Lilia, quien es psicóloga y labora como contratista de la Alcaldía de Valledupar, aseguró que ha tratado de conciliar con su vecino, pero ha sido imposible y dijo que denunció el hecho públicamente porque teme por su vida.
“Me amenaza y me dice que, como siga con la fregadera me va a pasar algo, temo por mi vida, porque ese señor hasta tiene un arma”, puntualizó.
La fémina aseguró que hoy interpondrá la denuncia formal ante la Fiscalía.
Las riñas estuvieron a la orden del día entre la noche del 31 de diciembre y la madrugada del 1 de enero. Las autoridades indicaron que se recibieron 2.581 llamadas por diferentes motivos de policía.
Según la Policía, se aplicaron 193 órdenes de comparendos, por motivos relacionados con los cuales ponen en riesgo la vida e integridad de las personas como reñir, incitar o incurrir en confrontaciones violentas que puedan derivar en agresiones físicas, entre las personas y las autoridades.