Diario del Cesar
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Valledupar, la ciudad que se ´ahoga´ en  el desempleo

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Por más de una década la tasa de desempleo se ha dado de forma ascendente en la capital cesarense. Un panorama desalentador para los habitantes, especialmente, para los jóvenes que inician su ingreso al mercado laboral, ya que la tendencia es a mantenerse, o en el peor de los casos, podría llegar a empeorar.

De acuerdo con las cifras publicadas por el Dane, para el mes de enero de 2019 la tasa de desempleo en Valledupar fue del 15.9% ocupando una deshonrosa quinta posición. La ciudad que registró la mayor tasa de desempleo fue Quibdó con 18,9 %, seguida de Cúcuta con 16,9 %, Ibagué con 16,6 % y Armenia con 16 %.

 

CIFRAS PODRÍAN SER PEORES

De acuerdo con información suministrada por el Dane, seccional Valledupar, estas cifras de desempleo serían aún mayores si se tuviese en cuenta a las personas que ejercen una actividad informal, ya sea vendedor ambulante o lustrabotas, quienes son incluidos en el ítem de ocupados que maneja la entidad.

“En el groso número del desempleo se encuentra la desocupación que son personas que no están en la formalidad ni en la informalidad, y mucho menos están realizando un tipo de actividad remunerada durante el periodo de referencia, es decir, durante el periodo que se realizó la encuesta”, dijo una fuente del Dane consultado por este medio quien pidió reserva de identidad.

Señaló que, “se dice que las cifras de desempleo deberían ser más altas porque el número de personas que creen que la ocupación o empleo solamente se basa para trabajos que sean formales, es decir, que tengan sus prestaciones sociales, y demás, pero ahí incluimos a las personas que realizan una actividad informal, como el vendedor ambulante, el taxista u otro tipo de carácter informal mas no ilegal”.

Sin embargo, esta informalidad, según explicó el funcionario, ha perdido fuerza, en comparación a años anteriores donde acaparaba varios sectores de la economía. “En Valledupar ha crecido el desempleo porque el empleo manejaba una burbuja, ya que la informalidad era demasiado alta, por ejemplo, se veía la comercialización de gasolina de contrabando que ahora prácticamente se acabó, han atacado el mototaxismo, al vendedor ambulante y el crecimiento de los diferentes sectores de la economía es mínimo, ahora se puede ver que los nuevos centros comerciales tienen muchos locales vacíos, que no hay un crecimiento industrial, la política de emprendimiento de la Gobernación y Alcaldía no ha dado los frutos, y eso se refleja en la alta tasa de desocupación que no es un producto al azar, es una tendencia que se viene presentando desde el año 2007 de manera ascendente”, aseveró.

Entre tanto, la población joven es la más afectada ante la falta de ofertas labores en la ciudad. “Los jóvenes que salen de la academia se encuentran con un panorama desalentador porque la oferta laboral en Valledupar es insípido ante la demanda de personas que quieren ingresar al mercado”, indicó.

 

LOS CORDONES DE MISERIA

Teniendo en cuenta el informe presentado por el Dane, Valledupar se ubica como la quinta ciudad con mayor desempleo en enero de 2019, lo cual significa que 32.000 personas están desocupadas.

Para el economista Gabriel Campillo, el problema del desempleo son los ‘cinturones’ de miseria que genera en la ciudad.

“El problema del desempleo son los cinturones de miseria que se genera en las ciudades, en la criminalidad que se expande en la ciudad, la pérdida de ingresos tributarios y no tributarios para el municipio, el cual limita el accionar del Estado, y se convierte en el círculo de la pobreza por la negligencia de la administración municipal para promover el desarrollo”, sentenció Campillo.

Pese a que la construcción es el sector que jalona el empleo en la ciudad, para Campillo, la Administración municipal, lo ha desestimulado. “El mismo municipio a través del Plan de Ordenamiento Territorial desestimuló el tema de la concesión, y lo que van a generar es una burbuja inmobiliaria por la negligencia de la contracción publica, porque no se pueden comprar las casas sino hay empleo”.

Por otra parte, el funcionario del Dane, seccional Cesar, subrayó que, “las obras de infraestructura pública, es una mano de obra temporal, que según los análisis que hemos realizado la mayoría de la mano de obra calificada no son personas que son oriundas de Valledupar, sino que terminan el trabajo y se van”.

 

“EL DESEMPLEO ES SUPERIOR AL QUE DICE EL DANE”

Asimismo, el presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Valledupar, José Luis Urón, indicó que si bien es cierto, las cifras de desempleo en Valledupar son altas, no refleja la realidad que es más compleja.

“Estas cifras no registren la verdad sobre el desempleo en Valledupar, porque nosotros tenemos la certeza que en este territorio es superior al registrado por el Dane, puesto que, aquí registra al personal ocupado sin tener en cuenta la calidad de empleo que se ofrece, entre los cuales aparecen registrados empleos donde muchos de ellos la actividad no es legal y no es un empleo digno”, dijo Urón.

Añadió Urón que se estima que el trabajo informal alcanza un 70% de los sectores económicos. “Estamos transitando por unos porcentajes muy elevados de informalidad que pueden superar el 70%, producto de la crisis del sector agropecuario y ganadero; en segundo lugar, la economía informal que se ha tomado la ciudad a raíz de la migración venezolana, y el alto impacto que genera el tema del desplazamiento de otras ciudades a Valledupar como capital receptora, entonces toca trabajar muy en serio en la formalización y en el emprendimiento para poder ofertar desde el sector público y privado, oportunidades de empleo decente a la gente”.

Finalmente, el funcionario acotó que, “sino hay ingresos para acceder a bienes y servicios automáticamente el sector empresarial ve disminuidas sus ventas, de igual forma la administración municipal no recibe los impuestos de industria y comercio y el Gobierno nacional se ve afectado con el impuesto del Iva, así que esto es verdaderamente una tragedia que debe asumirse con responsabilidad”.

 

A NIVEL PAÍS

En el inicio del año, 298.000 personas adicionales se encontraban en desempleo en donde la cifra ascendió a 3,1 millones de personas en esta condición.

“Para el mes de enero de 2019 tenemos una tasa de desempleo que se ubicó en 12,8 % teniendo un crecimiento estadísticamente significativo de un punto porcentual respecto al 11,8 % registrado en el mismo mes de 2018. No obstante, la dinámica urbana no tiene un cambio significativo y la tasa de desempleo urbana se ubicaba en 13,4 % en enero de 2018 y pasó a 13,7 % en 2019”, indicó Juan Daniel Oviedo, director del Dane.

De acuerdo con el funcionario, este aumento en el desempleo en el país no estuvo concentrando en un contexto de las ciudades sino en el área rural con las actividades del sector agropecuario.

En ese sentido, en enero había en el país 21,6 millones de personas ocupadas en el total nacional, registrando un leve aumento de 0,3 %. Por su parte, los desocupados alcanzaron los 3,1 millones de personas, registrando un aumento del 10,4 %, con aproximadamente 299.000 personas más desocupadas en el país. Asimismo, la población inactiva también tuvo un aumento de 76.000 personas y suman 14,3 millones de personas en esta condición.

 

POR CIUDADES

El Dane también reveló que en seis de las 23 ciudades que mide el informe se presentó una tasa de desempleo de un dígito durante el trimestre móvil noviembre – enero.

Las ciudades que registraron la mayor tasa de desempleo fueron Quibdó (18,9 %), Cúcuta (16,9 %), Ibagué (16,6 %), Armenia (16 %) Valledupar (15,9 %), Riohacha (15,9 %), Florencia (15,2 %), Cali (12,1 %), Medellín (11,8 %), Bogotá (11,6 %)

Por su parte, las ciudades en donde hubo menos desempleados fueron Barranquilla (8,1 %), Pereira (8,3 %), Santa Marta (8,6 %), Cartagena (9 %), Pasto (9,7 %), Bucaramanga (9,8 %).

 

OPINIÓN DE LA COMUNIDAD 

Sergio Lora, dijo que: “esta ciudad está que colapsa por el desempleo, y las personas tienen que vivir del resbusque”.

Oscar Segundo, manifestó que: “el desempleo es triste en esta ciudad que no tiene fuentes de empleo, por eso, tenemos que buscar una opción de trabajar en la calle”.

Brayan Fernández, agregó que, “soy tecnólogo del Sena, hace un año que terminé la carrera y aun no encuentro trabajo. En Valledupar no hay trabajo, al menos que te vayas para los pueblos”.

Tulio Arrieta, acotó que, “me rebusco en la moto, pero es difícil porque esta es mi única fuente de trabajo, que solo alcanza para los gastos”.