Valledupar ‘convulsionado’ con el Día de las Velitas
El Día de las Velitas marcan el inicio de la Navidad, su luz es sinónimo de esperanza y el inicio de una nueva etapa, es un momento de deseos y peticiones que además remueve tradiciones entre los vallenatos. Pero este año la pandemia ha impuesto una manera diferente para celebrar, y están prohibidas las aglomeraciones y fiestas para evitar contagios por Covid-19.
Sin embargo, en el municipio de Valledupar sus habitantes se preparan para encender hoy sus velitas. Estrenos, decoraciones y los infaltables farolitos para mantener la llama en cada vela encendida, es una tradición que al parecer ni el Covid-19 logrará apagar.
Y así se demostró durante el fin de semana en el centro de la ciudad, el comercio permaneció abarrotado por personas buscando las velitas, ropa, calzados y los adornos para el hogar; además de los ingredientes para preparar la tradicional cena como bienvenida a la Navidad.
Las principales área comerciales de la ciudad se mostraron abarrotadas, y aunque en la entrada de los almacenes se cumple con los protocolos de bioseguridad, ciento de personas caminaban de un lado a otro sin recordar que el virus sigue presente y Valledupar supera los 20.000 contagios.
TRADICIÓN CATÓLICA
En Colombia, el 7 de diciembre se celebra el Día de las Velitas, el inicio de la Navidad. Ciudades, pueblos, barrios se preparan para iluminar y vestir casas y calles con faroles, como se ha hecho hace 165 años desde que el Papa Pio IX proclamó la Inmaculada Concepción como dogma de Fe.
Según algunos libros del Vaticano, “Encender la luz, es decirle a la Virgen y al Niño Jesús que vengan a nuestras casas”. Esta historia nació en 1854 justo en la Plaza de San Pedro, cuando los fieles esperaban la Bula Ineffabilis Deus, carta Apostólica con la que el Papa Pío IX proclamó la santidad de la Inmaculada Concepción de María.
“La santísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de culpa original, en el primer Instante de su concepción, por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en Atención a los méritos de Jesucristo, salvador del género humano”, se leyó en la notificación.
VENDEDORES OPTIMISTAS
Desde San Diego, Maira Sardo, llegó al centro de Valledupar a comercializar las velitas para la celebración de hoy y asegura que las ventas del fin de semana fueron buenas, las personas a pesar de estar pasando el problema de la pandemia, siguen con la tradición y la fe con el encendido de las velitas.
“A diferencia de años anteriores, la única diferencia es que he tenido que hacer el recorrido más amplio porque hay muchas calles cerradas en el Centro Histórico de Valledupar y Espacio Público no nos permite estar causando aglomeraciones en el área comercial”.
Destacó que a pesar del trago amargo que se ha vivido este año con el Covid-19, los vallenatos no pierden sus tradiciones y salieron a buscar sus velitas. “Los precios se mantuvieron estables, hay paquetes de cinco y diez unidades entre 3.0000 y 5.000 pesos, dependiendo el tamaño; mientras que el grupo de cinco faroles tienen un valor de $10.000”.
Dayivi Escaño, también está en el centro de Valledupar comercializando las velas, y aseguró que a diferencia de muchos vendedores, ella decidió quedarse en un solo punto y retirada de las aglomeraciones para evitar el virus. Sin embargo, las ventas han sido buenas, las personas compran las velitas desde los vehículos y otros se acercan al puesto.
“Este año que pensé podía ser más pesado, la mercancía ha fluido. Las personas compran de dos paquetes en adelante y de distintos tamaños, al igual que los faroles hechos en madera y con papeles de colores para decorar los espacios. Hemos pasado mucha calamidad con el Covid-19 y las personas están viendo el encendido de las velitas como una luz que les iluminará un mejor camino y traerá esperanzas para el 2021.
Luis Galvis, secretario de Gobierno, informó que ante la anarquía que se ha venido registrando en el centro de la ciudad, se inició un plan para la vigilancia y control, donde los funcionarios de la Unidad de Espacio Público, realizan jornadas de sensibilización a vendedores ambulantes, estacionarios y establecimientos comerciales.
“El objetivo es priorizar el derecho general sobre el interés particular; se está garantizando la circulación de vehículos y peatones, seguimiento a puestos mercantiles y regulación de la contaminación auditiva, ambiental y visual. A la vez que insistimos en la necesidad de que la comunidad tome conciencia con el autocuidado, ya que dependiendo de su comportamiento se tomarán medidas desde la Administración municipal, en caso de ser necesario”, advirtió.
POR LA SALUD Y LA PROSPERIDAD
Durante el recorrido por el centro de Valledupar, se recopiló la opinión de algunos ciudadanos, quienes aseguraron que hoy es un día de esperanza para las familias ante los meses vividos por la pandemia, tal es el caso de Aura Rojas Bolaños, quien aseguró que en su hogar durante años se han reunido en familia para celebrar el Día de las Velitas, y esta vez no será la excepción.
“La diferencia es que los deseos de este año, irán centrados a pedirle a Dios salud y que se lleve la pandemia, que esto se acabe lo más pronto posible. La luz de hoy es la única esperanza que nos queda”, dijo asegurando que en su caso estará muy pendiente de las medidas de bioseguridad para evitar contagios.
Entre el tumulto de personas, se dejan escuchar canciones como ‘Diciembre alegre’, ‘El aguinaldo’, ‘Lindo diciembre’, ‘Mensaje de Navidad’, ‘Navidad’, entre otras, mientras la gente camina y se prepara para este popular fiesta.
Leidys Guerreo, habitante del barrio Don Carmelo, dijo que en su hogar limitarán las visitas, solo estarán presentes los más allegados y la celebración se hará en un lugar cerrado de la casa. “Todos los años a mi casa venían familiares de La Guajira y otras zonas del Cesar, pero esta vez no se permitirá por el cuidado a mis abuelos. Las velitas están personalizadas y solo hay tres por persona; no permitiremos que la celebración se convierta en una gran fiesta porque será un foco de contagio inminente”.
Lauren Bohórquez, de nacionalidad venezolana, también se encontraba comprando sus velitas y aseguró que aunque en su país no es una tradición, este año le toca quedarse en tierras colombianas a celebrar la Navidad y las velitas forman parte de ella. “Creo que con mucha fe se puede lograr todo, esta luz que hoy encenderemos la vemos como una esperanza en el oscuro camino que ha tocado transitar, desde esta frontera haremos fuerza para que todo pase y volvamos a la normalidad”, dijo.