Diario del Cesar
Defiende la región

Gremios y trabajadores exigieron más atención del Gobierno nacional 

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POR NINOSKA REYES URDANETA 

“Presente, presente, presente. Justicia, democracia y vida,…”, fueron algunas de las arengas que durante una marcha anunciaban los cesarenses la mañana de ayer, en respuesta a la convocatoria de paro nacional que se llevó a cabo de manera simultánea, en varias ciudades capitales del país.

La marcha se inició pasadas las 9:00 de la mañana desde la sede del SENA, hasta la plazoleta de la Gobernación del Cesar, en cuyo recorrido participaron miembros de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), de la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode), Asociación de Educadores del Cesar, trabajadores de la salud, de las empresas mineras, asociaciones civiles, estudiantes, bomberos y comunidad en general.

Con pancartas, arengas, globos y pitos, los trabajadores clamaron atención del Gobierno nacional en el cumplimiento de los acuerdos y la negociación de los aspectos planteados en los pliegos de 104 puntos y el pliego de emergencia de 6 puntos, que les fueron presentados al presidente Iván Duque desde el pasado mes de enero.

NEGOCIA Y NO CUMPLE 

Yhonny González Polanco, presidente de la CUT en el Cesar, manifestó que las razones que tiene la comunidad para salir a las calles, es que el Gobierno nacional no ha querido tomar en cuenta el pliego de emergencia que han presentado los trabajadores y el pueblo colombiano.

La renta básica, es decir, un salario mínimo para ayudar a los colombianos en estos tiempos de pandemia. “El Gobierno nacional no ha hecho caso a todas las pretensiones y negociaciones alcanzadas. Iván Duque negocia, plantea soluciones y luego no cumple”.

También hay dificultades con los estudiantes universitarios, para quienes no se ha logrado la Matrícula Cero en su totalidad; el sector agrícola también está pasando necesidades y los trabajadores mineros sufren dificultades, más aún con la posible salida de Prodeco del país.

En lo que respecta al departamento del Cesar, González Polanco, destacó que la principal lucha gira en torno a la calamitosa situación que viven los trabajadores del Hospital Rosario Pumarejo de López, quienes llegan a 13 meses sin sueldos y enfrentan unas condiciones laborales deprimentes. “En este caso el Gobierno lo que hace es calificar sus acciones como ilegales, cuando ellos solo reclaman sus derechos”.

Destacó que esta es la cuarta vez que los trabajadores y gremios del Cesar salen a las calles, y de no conseguir respuesta la próxima acción será un paro cívico nacional.

Por su parte, Freddy Fernández, represente de Sintracarbón, indicó que los trabajadores de Cerrejón también están padeciendo la indiferencia del Gobierno al sector minero. “Estamos aquí apoyando a las organizaciones sociales en su justa lucha, y a la vez para advertir a la sociedad sobre las intenciones que tiene la multinacional Cerrejón, en tratar de disminuir beneficios a su personal, sin respetar la convención colectiva de trabajo lograda hace muchos años. Quieren imponer el horario de la muerte ignorando las afectaciones que puede generar a los trabajadores”, dijo.

EDUCACIÓN Y SALUD 

En la marcha también participó el gremio de docentes del Cesar, a través de Aducesar “Hoy seguimos reclamando al presidente Iván Duque que escuche, negocie y cumpla con la clase obrera trabajadora del país”, dijo  Jorge Luis Rivero, presidente de la Asociación de Educadores del Cesar.

El magisterio sigue reclamando inversión a la educación pública, para garantizar el modelo de alternancia a aplicar en el próximo periodo escolar. También exigen al gobierno departamental que garantice la vigilancia en las instituciones educativas, las cuales hoy están acéfalas de seguridad por falta de este personal.

También un servicio de salud digno para los maestros, respuesta al pliego de emergencia con sus exigencias sobre salud, renta básica, defensa del empleo con derechos, salvamento de micro, pequeñas y medianas empresas y la defensa de la soberanía y la seguridad alimentaria, protección de la mujer, poblaciones LGBTI, Afro y demás sectores poblacionales discriminados o sensibles.

Por el sector salud, Yadiris Arias, quien labora desde hace 21 años en el Hospital Rosario Pumarejo de López, resaltó que la situación que padecen ya es insostenible y hasta el momento no hay soluciones viables, solo persecuciones e intenciones de declarar como ilegal, la lucha que desde hace varios meses mantienen en pie.

Ana Rodríguez, miembro del Sindicato Nacional de la Salud y Seguridad Social en el Cesar (Sindess), dijo por su parte que los trabajadores de la salud han vivido las consecuencias de la Ley 100, que acaba con las entidades públicas y enriquece al sector privado.

“En el Hospital Rosario Pumarejo de López además de no recibir pago, estamos viviendo una persecución laboral y sindical con  demandas a Sindess y llamados de atención, con el objetivo de excluirnos  para no defender a los trabajadores y el centro de salud”, afirmó.