POR: JOSÉ MARTÍNEZ VEGA
A Alfonso Martínez le dolieron más que a David Ospina los 3 goles con los que Uruguay venció a Colombia el pasado viernes.
De la decepción, apenas acabó el primer tiempo, agarró sus chiros y se fue para la casa.
La experiencia que le dan los 12 años vendiendo camisetas en las calles de Valledupar le dictaba que ningún vallenato compraría la casaca de Colombia después de tamaña paliza.
“Esos goles de Uruguay me dolieron más a mí que Ospina, hermano. Apenas acabó el primer tiempo recogí y me fui. Porque ya uno más o menos tiene experiencia, la gente se desilusiona”, confesó Alfonso, quien se dedica a la venta de camisetas hace más de una década.
No obstante, este vendedor, que se ubica al frente a la glorieta de la María Mulata, confía que esta tarde, cuando la selección nacional vuelva a jugar, el entusiasmo del hincha vallenato suba como espuma y se ‘arregle el día’.
“Las ventas han estado flojas, por la cuestión de la derrota, pero se va graneando poco a poco. El colombiano apoya a la selección Colombia y toda la vida lo ha apoyado. El vallenato apoya bastante”, indica el hombre de unos 30 años que sagradamente madruga a vender camisetas en el sitio.
Alfonso sale a las seis de la mañana desde su apartamento 502 de la Torre E de la urbanización Nando Marín, al sur de la ciudad, hacia el lugar de trabajo donde el día depende de lo bien que le vaya a los dirigidos por Queiroz. Aunque no es mucha la ganancia, le da lo necesario para mantener a su familia. “Son unos $5.000 por venta”, dice sacando cuentas ‘alegres’.
Por eso espera que los dirigidos por Queiroz ganen esta tarde ante Ecuador. “Dos a cero ganamos, ojalá, para quedarme un ratico más acá”, ruega, mientras se acomoda el obligatorio tapabocas.
Como Alfonso, cientos de vendedores saldrán hoy a las calles a buscar a los aficionados de la ‘tricolor’ que quieren enfundarse la camiseta.