‘La eterna juglaresa’ afronta nuevos retos
Una maestra del vallenato, como lo es Rita Fernández y creadora de éxitos como Sombra perdida y Las dudas del amor, grabadas por el Binomio de Oro; Tierra blanda, inmortalizada por Jorge Oñate; Reflejo de amor, popularizada por Alfredo Gutiérrez, o Amor y penas, grabada por la Billo’s Caracas Boys, entre otras, es hoy quien lleva las riendas de la Sociedad de Autores y Compositores, Sayco, siendo así la primera mujer en ocupar este cargo y tiene planeado desde ese lugar, seguir con su lucha musical.
Ella, ha sido catalogada como ‘La eterna juglaresa’, quien analiza el género musical, pero sobre todo los talentos femeninos y también sus retos.
Insiste en su crítica al machismo en el vallenato, pero resalta el apoyo unánime que ha tenido como presidenta de Sayco desde que fue escogida.
Desde entonces, afirma haber asumido este reto con el objetivo de mejorar las condiciones de los compositores colombianos, ‘mi misión en Sayco es propender por el bienestar de nuestros más de 10 mil socios, especialmente los más adultos, ellos tienen derecho a vivir una vejez digna. Es nuestro trabajo velar por ellos y aunque muchas personas en medios de comunicación quieran enlodar nuestra imagen debo decirles que estamos actuando con transparencia”.
Entre tanto y sobre el apoyo que han brindado a sus asociados en tiempos de pandemia, indicó que el objetivo es aliviar un poco sus economías.
“Nos hemos enfocado en los que tienen una situación económica difícil. En medio de esta recesión invertimos alrededor de 1.200 millones de pesos para crear un ‘bono solidario’ que distribuimos entre cuatro mil compositores de mayor dificultad económica, y a pesar de la pandemia hemos cumplido”, concluyó Rita Fernández.
Rita Fernández, a punta de talento y valentía ha logrado inscribir su nombre con en la historia de este folclor, debido a que creó el primer conjunto vallenato femenino: Las Universitarias, jóvenes menores de 20 años, participantes en la primera edición del Festival de la Leyenda Vallenata en el año 1968.
‘La eterna juglaresa del vallenato’, como la llaman muchos en el género, vuelve a sonar en la actualidad luego de que Peter Manjarrés hiciera una nueva versión de Sombra Perdida, canción que cumple 40 años. Lo primero que explica del éxito grabado por Rafael Orozco e Israel Romero es que es la continuación de Tierra Blanda.
La hizo imaginándose los atardeceres frente al mar que la vio crecer en Santa Marta. “¿Qué fuiste tú para mí?/ un grito que se ahogó en la distancia/ un sol que murió con la tarde”, reza en la introducción del tema.
“Esto lo dije haciendo una comparación a la forma como se sumerge el sol en el mar. No quise dejar tan escueto ese sentir y lo complementé con una frase motivadora y le reconozco el significado que tuvo ese amor: ‘Un cielo colmado de estrellas/ en noches veraneras, fuiste tú para mí/ tú fuiste el ave de paso/ que vino a posar en mi vida’”, recordó cantando las estrofas del tema que captó toda la atención del Binomio de Oro y que grabaron en 1980.