El papa Francisco dejó sin fondos propios a la Secretaría de Estado del Vaticano, tras el escándalo desatado por controvertidas inversiones, entre ellas la compra de un inmueble de lujo en Londres. Por orden del pontífice, los fondos, gestionados por décadas por la Secretaría de Estado, pasarán a ser administrados por la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA) y controlados por la Secretaría para la Economía, precisó en una nota Matteo Bruni, director de la oficina de prensa del Vaticano. /AFP